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Zaragoza

La crisis política de la izquierda se agrava y el PSOE tacha el presupuesto de "esperpento"

Los socialistas concretan una modificación de las cuentas que salva 13,7 millones en partidas para las entidades sociales.

El alcalde, Pedro Santisteve, y el concejal de Economía, Fernando Rivarés, en un pleno.
El alcalde, Pedro Santisteve, y el concejal de Economía, Fernando Rivarés, en un pleno.
Oliver Duch

A peor. La crisis en la izquierda por la negociación del presupuesto quedó en evidencia este viernes en el pleno de Zaragoza, en el que ZEC, PSOE y CHA se volvieron a tirar los trastos a la cabeza. La tensión fue tal que los socialistas, de quienes depende la aprobación de las cuentas, llegaron a tachar el borrador de "esperpento". "A medida que pasa el tiempo, vamos retrocediendo", dijo el edil socialista Javier Trívez.

El enfrentamiento se dio a raíz de una moción del PP en la que se exigía la aprobación del presupuesto y que curiosamente se aprobó por unanimidad. Pero los grupos de izquierda ventilaron sus diferencias con un tono especialmente bronco. El concejal de Economía, Fernando Rivarés, basó su discurso en que "PP, PSOE y Cs están en modo campaña electoral" y atacó "la desvergüenza" de los socialistas por utilizar la deuda del tranvía como "excusa" para no negociar las cuentas.

Aseguró que el PSOE "miente" cuando dice que se pueden solucionar con modificaciones presupuestarias los inconvenientes de la prórroga de las cuentas, que bloquea inversiones y ayudas a entidades sociales. Atacó además la gestión económica de la etapa socialista, especialmente por el modelo económico del tranvía.

También CHA cargó contra los socialistas, dado que a su juicio las dudas existentes acerca del impacto de la deuda del tranvía en la contabilidad municipal no impiden negociar las cuentas. De hecho, el portavoz nacionalista, Carmelo Asensio, cargó contra "los regateos estúpidos" del PSOE en un contexto en que la derecha puede sumar mayoría en la próxima corporación. Como Rivarés, dudó de que se pueda modificar el presupuesto prorrogado para salvar el gasto social.

El socialista Javier Trívez usó un tono crudo contra ZEC y CHA por la presión a la que están sometiendo a su partido con la negociación de las cuentas. Dijo que en su grupo tienen "serias dudas" de qué les conviene más desde el punto de vista electoral, si apoyar o no el presupuesto. Pero se aferró por tanto a la cuestión de fondo, a que con el volumen de deuda del tranvía que se imputa a las cuentas municipales impediría al Ayuntamiento endeudarse en 2019. Sin deuda, el presupuesto se encontraría con un agujero de casi 33 millones en sus ingresos que bloquearía la política inversora.

Bajo la tesis de que el presupuesto de ZEC "no es creíble", se puso en el escenario de una prórroga presupuestaria prolongada. Como esto tiene efectos sobre el gasto social, planteó una solución. "No es bueno tomar reos para decir que la culpa es del PSOE. Al final vamos a ser los que hemos matado a Kennedy", apuntó.

Por eso anunció que su grupo propondrá una modificación presupuestaria para inyectar 13,7 millones de euros a las entidades sociales. El dinero provendría de todas las partidas del presupuesto prorrogado que son superiores a las del borrador de las cuentas. En esta situación están 68 proyectos que suman 12,3 millones. El resto se obtendrían de otras partidas, como del gasto financiero o de las transferencias para la sociedad Zaragoza Desarrollo Expo, en fase de disolución. "Con esta propuesta, en 10 días el tejido social tendrá resuelto el problema", afirmó.

A la espera de la contestación del gobierno, que debe ser el que tramite la modificación, PP y Cs cargaron contra las desavenencias de la izquierda. El portavoz popular, Jorge Azcón, aludió al "espectáculo bochornoso" del gobierno y sus socios, que "son incapaces de aprobar el presupuesto porque hay elecciones". Sara Fernández, de Cs, atacó "la triple responsabilidad" de ZEC, PSOE y CHA, cuyo "teatrillo" obligará a prorrogar las cuentas hasta otoño.

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