Zaragoza

Emilio Calatayud: "No son menas, son niños. Y como todo el mundo son recuperables"

Los vídeos de las charlas del juez de menores de Granada se están haciendo virales en las redes sociales. Es lo que dice, pero también cómo lo dice. Aprovechando una visita a Utebo para dar una de estas conferencias, charló con HERALDO y habló de su preocupación por la avalancha de chavales no acompañados que están llegando de África en "precarias condiciones".

El conocido juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, congregó ayer a cientos de personas durante una conferencia en el IES Torre de los Espejos de Utebo.
El conocido juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, congregó ayer a cientos de personas durante una conferencia en el IES Torre de los Espejos de Utebo.
Aránzazu Navarro

Sus formas de hacer y decir las cosas eran de sobra conocidas. Pero encima ahora los vídeos de sus intervenciones se han hecho virales e inundan las redes. ¿Qué le da a la gente para que haya tanto interés en escucharle?

La verdad es que no entiendo mucho el fenómeno este. Yo soy un juez que he caído bien y producto de los medios de comunicación y los ‘youtubers’ me he hecho conocido. Pero llevo diciendo las mismas cosas hace muchos años.

Quizás el éxito radique en que dice las cosas de forma muy clara, alejándose del buenismo y lo políticamente correcto.

Yo creo que las cosas que digo son las que la gente piensa pero no se atreve a decir o hacer. Pero no he inventado nada, es sentido común. Yo soy el primer sorprendido de la respuesta.

Pero también es muy crítico con los padres y les dice cosas que no les gustaría escuchar. Por ejemplo, que se equivocan al poner un móvil en manos de sus hijos.

Es una barbaridad y se lo tengo que decir. Los padres solo se dan cuenta del problema cuando les condenas. Cuando les dices, mire, va a tener que pagar usted 10.000 euros de indemnización porque su niño ha hecho unas grabaciones con un móvil que le ha comprado usted. Los móviles son una droga, un instrumento muy peligroso para cometer y ser víctima de delitos. Y es una vergüenza que en este país, en las comuniones, a los niños de 8 años, se le regale un teléfono de última generación.

¿Y a qué edad cree que un menor podría tener móvil?

Cuando se lo pueda pagar. Pero bueno, como hay que ser moderno y demócrata, yo fijaría la edad mínima en 14 años. Porque con esa edad ya se les puede exigir responsabilidades con arreglo a la Ley del Menor. Estamos teniendo problemas tremendos con los móviles. El delito que más se está disparando son las agresiones de hijos a sus padres, pero justo después aparecen las grabaciones contra el honor, la intimidad, de contenido sexual, amenazas, buying...

Dice que se están disparando las agresiones de menores a sus padres. ¿Cree que podría ser consecuencia de un excesivo consentimiento a los hijos?

Claro. Hemos pasado del padre autoritario al padre colega. Aquí todo vale... y no vale. El problema es grave y va a más. Además, no es un delito de clases marginales, afecta a la clase media y media-alta. Llevo de juez de menores 39 años y en toda mi vida solo he condenado a dos gitanillos por maltratar a sus padres. También estamos teniendo muchas agresiones de hijos adoptivos a sus padres. Y se están devolviendo a los servicios sociales muchos niños de adopciones internacionales. Está pasando pero no se dice.

¿Y qué se está haciendo mal? ¿Qué medicina hay para algo así?

Creo que, en su tiempo, pudo haber algún problema con las adopciones internacionales. A lo mejor, porque no se establecieron los filtros correctos. Al adoptar, eso padres hicieron un acto de generosidad y amor, pero en algunos casos se están encontrado con chavales que vienen con unos problemas tremendos. Y por eso sufren tanto, porque yo creo que los padres adoptivos sufren incluso más que los biológicos.

¿Por qué dice que los padres adoptivos sufren más?

Es sencillo. Al padre adoptivo, el ‘embarazo’ no le dura nueve meses. Le dura dos o tres años. Y no digamos si es además una adopción internacional. Le ha costado un dinero, se ha tenido que desnudar él y su pareja con los servicios sociales... Que des la vida por ese chaval y luego tengas esos problemas te hunde en la miseria.

Hablando de menores que llegan a España de otros países. Creo que a usted no le gusta nada la palabra menas (menores extranjeros no acompañados).

Claro que no, porque no son siglas son niños.

¿Le preocupa que se esté relacionando a este colectivo únicamente con delincuencia?

Por supuesto. Nosotros en Granada recibimos casi todos los días una patera con 10 o 15 menores. Y a mí me gusta preguntarles cómo han llegado. Yo he conocido negrillos que han salido de su pueblo con 10 años, que han tardado dos en cruzar África y que cuando han llegado a Marruecos han tenido que estar otro año en la calle. ¿Qué no habrán pasado y visto esas criaturas durante todo ese tiempo? Por eso, son personas que vienen en muy malas condiciones. Muchos, enganchados al pegamento, que es la droga más barata y les suple la falta de alimento. Más luego, todo lo que hayan pasado de prostituciones y otras historias.

Pero delitos cometen y hay víctimas que los sufren.

Cuando estos chavales salen de los centros de acogida, porque son libres y pueden hacerlo, cometen hechos delictivos, pero no porque sean malos, sino porque llegan en muy malas condiciones físicas y psíquicas. ¿Qué pasa? Que cuando nosotros pillamos a un chico de 14 años y lo internamos en un centro judicial cerrado, a los seis meses o un año ya ha cambiado. A estos chavales hay que reinsertarlos, pero antes hay que curarlos. Como todo el mundo son recuperables.

¿Y hay recursos suficientes para curarlos, como usted dice?

Los centros de acogida y los de reforma están saturados y la avalancha no para. Es un problema de política internacional. Y lo mismo que se modifica el tratado de la pesca, Europa tendría que hacer algo con esto. Pero insisto en que la mayoría son tíos extraordinarios y listos, porque el hambre agudiza el ingenio. Solo hay que contenerlos y curarlos.

Por su experiencia. ¿Quién delinque de menor lo hace de adulto?

El 85 % de los chavales salen para adelante, porque no son delincuentes. Cometen errores, como todos lo hemos hecho. La base está en la educación y los estudios, por eso yo los condeno a estudiar. Y luego te lo agradecen.

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