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Zaragoza

El libro de un preso de 1943 reúne a una familia

Pascual Royo Muñoz fue un peluquero que enseñó el oficio a su nieto, pero nunca le contó sus memorias. Un libro del abuelo le ha servido ahora al zaragozano para recuperar su familia.

El peluquero Pedro José Royo (derecha) con Alberto Gálvez, el ganador de cien programas de Saber y Ganar en La 2, que le llevó el libro de su abuelo.
El peluquero Pedro José Royo (derecha) con Alberto Gálvez, el ganador de cien programas de Saber y Ganar en La 2, que le llevó el libro de su abuelo.
Heraldo

Pedro José Royo, un peluquero zaragozano de 54 años, regenta su negocio en el barrio de Torrero-La Paz, donde le enseñó a afeitar su abuelo Pascual Royo Muñoz. Pero este nunca le habló de su libro. El nieto acaba de enterarse de que su antepasado escribió sus memorias en la cárcel de Torrero, en la celda 37, entre noviembre y diciembre de 1943, cuando iban a ajusticiarlo. Su objetivo era que las leyera su mujer y lo logró. Pero su nieto no lo ha sabido hasta ahora.

La familia del peluquero procedía de Azuara y hace unos meses, Alberto Gálvez, un zaragozano cuya abuela vivía en esa localidad y que se hizo famoso en 2002 al superar los cien programas en el concurso de Saber y Ganar, de La 2, localizó a Pedro José Royo y le llevó ese libro que desconocía. Desde que leyó el escrito del abuelo, el peluquero ha logrado recuperar a una segunda familia. Organizó una cena con varios primos para conocerse y reunió a cuatro generaciones.

El libro de un preso de 1943 reúne a una familia

"Alberto Gálvez me contó que mi abuelo escondió el libro en su casa porque su abuela era amiga de la mía y me buscó cuando ella falleció para que no se perdiera", detalló el peluquero de Torrero, quien le cortó el pelo en agradecimiento por este gesto y le dio el permiso para que se hiciera una copia del libro como recuerdo. Parece que las dos mujeres se dedicaban al estraperlo en la Guerra Civil para sobrevivir.

"Mi abuelo no quería que detuvieran a su mujer si encontraban el escrito en su casa, porque lo llevó cuando se fugó de la cárcel de Anguiano (Logroño)", agregó Pedro Royo. Cuando el abuelo se evadió, como destaca Alberto Gálvez, "se jugó la vida en ir a Azuara para dejarle un libro a su mujer y que pudiera leerlo".

Pascual Royo, militante de la CNT, había sido detenido en 1939 en Zaragoza. Fue condenado a muerte y pasó por las cárceles de San Juan de Mozarrifar, Zaragoza, Zuera y Anguiano. Cuando llevaba cuatro años encarcelado, en el invierno de 1943, se puso a escribir su libro, cuyo primer capítulo se titula 'La esperanza nos alienta'.

"No hay palabras más hermosas en los tiempos que vivimos. ¿Qué fuera de la esperanza de los presos detenidos? Sin fe ya hace tiempo que hubiéramos sucumbido agobiados de pesares, de tristezas y dolor. Vamos pasando la vida en muy triste situación, pero siempre la esperanza nos alegra el corazón", proclamó. Incluye una carta a su mujer en la que le dice que no vaya más a verlo a al cárcel para no sufrir.

Tras su fuga, Pascual volvió a ser detenido en Barcelona en 1944 y allí un juzgado lo condenó a 30 años por un delito de adhesión a la rebelión. Su historial penitenciario, que ha recuperado su nieto al reclamarlo a la secretaría general de Instituciones Penitenciarias, lo condujo a las cárceles de Chinchilla (Albacete), Puerto de Santa María (Cádiz) y Yeserías (Madrid), hasta que al final quedó en libertad en 1948. "Luego lo indemnizaron por los años que estuvo en prisión, pero nunca nos había contado esta historia del libro ni la fuga", reconoció su nieto. Pascual falleció en 1982, a los 68 años, y en sus últimos años pudo disfrutar de la llegada de la democracia.

El preso que escribió el libro tenía dos hermanos (Santos y Pedro, que fue fusilado en la contienda) y también había perdido a su madre cuando era un niño. Cuando su padre se volvió a casar en segundas nupcias, Pascual tuvo otros cuatro hermanos, aunque la relación no era la misma.

"Yo solo conocía a algunos de mi edad de esa segunda familia, pero después de leer el libro de mi abuelo me empeñé en recuperar a todos y la cena nos sirvió para conocernos", agregó Pedro Royo, quien es aficionado a la jota y cantó en la reunión. "Fuimos 58 y de mi primera familia solo éramos 21". Entre ellos el escritor Sergio Royo, autor de la obra ‘Viviendo en tiempo brutal’.

El libro de un preso de 1943 reúne a una familia

El peluquero repartió copias del libro del abuelo entre todos sus familiares gracias al gesto de Pascual, que permitió este reencuentro, que parece una historia de Navidad.

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