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Zaragoza ingresa 10 millones más por el IBI que hace tres años pero 18 menos por la plusvalía

En 2018, la recaudación del Impuesto de Bienes Inmuebles aumentó cerca de cinco millones.

Vista aérea de edificios de viviendas y oficinas del centro de Zaragoza.
Vista aérea de edificios de viviendas y oficinas del centro de Zaragoza.
José Miguel Marco

Los dos principales tributos que recauda el Ayuntamiento de Zaragoza han tenido un comportamiento dispar durante los tres años y medio de gobierno de ZEC. Si el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) ha experimentado un crecimiento sostenido desde 2015 que le ha permitido recaudar 10 millones de euros más (de 156 a 166 millones), la plusvalía ha vivido el fenómeno contrario: de los 70 millones de 2015 ha pasado a 52.

El incremento de la recaudación del IBI se ha producido en un contexto de contención fiscal en el recibo de la contribución urbana que abonan los zaragozanos como propietarios de las viviendas, con bajadas anuales del tipo impositivo para paliar los efectos de la revisión de 2013. Para explicar por tanto los mayores ingresos hay que remitirse al incremento de inmuebles vinculado a la actividad inmobiliaria y al mayor esfuerzo fiscal exigido a industrias, comercios y oficinas, así como a los garajes mancomunados en 2018.

Industrias y comercios

Precisamente el pasado ejercicio fue el que más subió la recaudación: pasó de 161,3 millones de euros que entraron en las arcas municipales en 2017 a 166,1.? En 2015 fueron 156, mientras que en 2014, los ingresos fueron de 154 millones. Para ponerlo en su contexto, en Zaragoza se recaudaron 121,6 millones de euros en el año 2010. El salto se produjo tras la revisión catastral de 2013, cuando los ingresos por este tributo se situaron en el entorno de los 150 millones.

El año pasado se acordó un incremento de entre un 4% y un 7% a los inmuebles de uso comercial e industrial que pagan un tipo diferenciado por tener un valor catastral superior al millón de euros, además del caso específico de los garajes mancomunados, que vieron cómo se duplicaba su recibo. Este aumento se sumó al de un 15% que sufrieron los inmuebles de uso comercial de más de un millón de euros en 2017.

La plusvalía o impuesto sobre el incremento de los terrenos de naturaleza urbana ha tenido una evolución diferente y en 2018 se ha mantenido la tendencia a la baja que se registró en 2017, el primero tras el acusado incremento experimentado desde 2013 al calor de la revisión catastral. A la espera de la contabilidad oficial del cierre del ejercicio o de que se compute alguna nueva autoliquidación destacada, a 28 de diciembre los ingresos de plusvalía estaban en 52 millones de euros. Esta cifra supone una caída del 23% respecto al año pasado.

La recaudación de la plusvalía ha sido muy llamativa en los últimos años. En 2012, ascendió a 24,4 millones de euros. Pero en 2013 entró en vigor el catastrazo con nuevos valores con los que calcular el tributo, que se disparó a niveles desorbitados. En 2013 se recaudaron 48,7 millones y en 2014 la cifra subió a 58,4 millones. En 2015 se alcanzaron los 70 millones y en 2016 se llegó a la cifra récord: 75,8 millones.

El aumento en la recaudación provocó un aluvión de impugnaciones ante los ayuntamientos y en los tribunales, hasta que en 2017 el Constitucional declaró nulo cobrar la plusvalía cuando se constatase que no había aumento de valor del inmueble. ?

Una de las decisiones que adoptó el Ayuntamiento de Zaragoza fue admitir las liquidaciones a cero, es decir, sin cobrar ni un solo euro por el impuesto cuando el contribuyente considere que hay ‘minusvalía’. Esto no significa que no vaya a abonar el tributo, sino que se deja en suspenso el cobro hasta que se aclare la legislación y los criterios para verificar la pérdida de valor. Esto ha desplomado la recaudación. Además, se acordó el aumento de las bonificaciones. En este contexto, la recaudación cayó a 67,6 millones en 2017 y a 52 en 2018, por debajo incluso de las previsiones del presupuesto (58,5 millones).

Otros impuestos

Respecto al resto de los impuestos, durante los últimos años han tenido un comportamiento dispar. El Impuesto de Actividades Económicas (IAE) en 2015 recaudó 25,4 millones, que subieron a 27 en 2016 y a 27,7 en 2017. 2018 ha registrado otro incremento hasta llegar a los 28,3 millones. Esta evolución se produce en el contexto de una revisión del callejero fiscal, en vigor desde 2017.

El Impuesto sobre las Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) ha experimentado un incremento notable. 2018 se ha cerrado con 13,7 millones de ingresos por este tributo frente a los 11,3 del año anterior. Es un 21% de subida, que además llega después de varios años de aumento recaudatorio. Hay que recordar que con la crisis económica el ICIO llegó a caer hasta los 6,2 millones, que fue la recaudación de 2014.

El impuesto de circulación se ha mantenido estable, dado que no se ha tocado en los últimos años: se ha cerrado con 31,2 millones, solo 200.000 euros más que el año anterior.

Cuatro millones menos de contribución en 2019
La tendencia al alza en los ingresos por el Impuesto sobre los Bienes Inmuebles (IBI) se detendrá en 2019. Según las previsiones del gobierno de ZEC, la recaudación por este impuesto, el más importante de los que recauda el Ayuntamiento de Zaragoza, caerá este año hasta 162 millones de euros frente a los 166,1 de 2018.

El motivo fundamental del descenso es la bajada del 7% en los valores aprobados por el Ministerio de Hacienda, que afectará tanto al IBI como a la plusvalía. Estas actualizaciones están previstas para el quinto año de una revisión catastral, que en Zaragoza se hizo precisamente en el punto más alto de la burbuja inmobiliaria. Hay que tener en cuenta que en 2013 los valores catastrales se incrementaron un 85% de media.

La revisión de los valores, junto al ajuste del tipo impositivo acordado por el Ayuntamiento, implicará para las viviendas una reducción del recibo del 3,3%. Además, al 98% de los inmuebles destinados a comercio se les bajará el recibo en torno al 9% de media y casi un 10% a los talleres o locales destinados a usos industriales.

Por otro lado, este año ZEC no ha podido incrementar el IBI a los inmuebles con usos industriales, comerciales y de oficinas con un valor catastral superior al millón de euros. Es lo que aprobó en 2016 y 2017, pero que no podrá hacer en 2019 porque PP, PSOE y Cs se opusieron en el pleno.

Por otro lado, el Ayuntamiento modifica este año el ‘catastrazo’ a los garajes que aplicó en 2018. El Ayuntamiento decidió aplicar un tipo diferenciado a la categoría almacén (grandes aparcamientos y garajes y naves de almacenamiento) cuando el valor catastral fuera de más de un millón de euros. Eso generó un efecto perverso en los garajes mancomunados, que no tienen dividida la propiedad. El recibo se disparó en 2018 a niveles estratosféricos. Este año se ha eliminado la categoría, devolviendo a los almacenes al tipo general que se aplica a la mayoría de los inmuebles.

Al margen de la situación del IBI, en 2019 está pendiente de la aprobación de una proposición normativa del PP que ampliará las bonificaciones de la plusvalía en caso de herencia. Todas las viviendas con categoría de habitual podrán acceder a la bonificación del 95%.

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