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Zaragoza

Aitana camina hacia un nuevo futuro tras otra operación

La joven turiasonense de 18 años ha sido intervenida en Boston para corregir la desviación lumbar del 95% que padecía y que ponía en riesgo órganos vitales.

A la dcha, Aitana García, de 18 años, y sus padres en Tarazona, ciudad donde residen
A la dcha, Aitana García, de 18 años, y sus padres en Tarazona, ciudad donde residen
Nora Bermejo

Una operación de columna ha cambiado la vida de la turiasonense Aitana García. Una nueva intervención en el Children’s Hospital de Boston ha mejorado su salud, pero además, en esta ocasión ha cambiado su aspecto, haciendo que crezca doce centímetros y su cuerpo empiece a transformarse en el de la joven de dieciocho años que es. Aitana lleva años luchando contra una grave cardiopatía congénita y tras superarla por fases en Estados Unidos, ahora tocaba afrontar otro grave problema, una escoliosis que curvaba su columna en la zona lumbar hasta superar el 95%, poniendo en riesgo sus órganos vitales.

El 11 de octubre se sometió a una complicada cirugía de diez horas, que terminó de manera satisfactoria, pero con un largo posoperatorio por delante. "Al ser una curvatura tan profunda y estirar su cuerpo unos doce centímetros, los huesos y el cuerpo sufren, pasando muchos dolores, lo ha pasado muy mal durante mes y medio, pero vamos a ser positivos", ha explicado su padre, Luis Miguel García.

La familia recorrió diferentes hospitales españoles, pero en todos les recomendaron que la intervención se realizara en el centro estadounidense, donde conocen sus patologías. La DGA subvencionó este sexto viaje trasatlántico y aunque en un principio se habló de tres meses de estancia, finalmente los tiempos se han acortado y esta semana han podido regresar a Tarazona.

Desde su intervención, se han producido muchos cambios en Aitana: el estómago está creciéndole al tener más espacio; la mandíbula se le ha ensanchado; un pulmón y los riñones que estaban desplazados están volviendo a su lugar natural; y lo mismo ocurre con la pelvis o el sacro… Aitana ya camina erguida y no torcida como antes. "Puede hacer una vida normal, pero no tiene que llevar peso y debe tener cuidado al sentarse y agacharse", señala Luis Miguel García.

Aitana sabe que no se olvida de los médicos, ya que deberá volver a Boston para una revisión en algo más de un año. Ahora, tras una rehabilitación en la que se ha esforzado mucho, le toca disfrutar de la Navidad.

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