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Zaragoza

Lecciones de arquitectura e historia sobre raíles

La iniciativa 'Tranvías_Arq sube-mira-conoce la ciudad' muestra a los escolares una nueva forma de conocer Zaragoza, a través de los cristales de este transporte urbano. Los niños de 6º de primaria del colegio de Romareda han sido los primeros en hacerlo este martes.

Los chavales ojean el mapa de los edificios enigmáticos de la ciudad.
Los chavales ojean el mapa de los edificios enigmáticos de la ciudad.
Raquel Labodía

Cambiar las clases de sociales y plástica por unas lecciones de arquitectura e historia a bordo del tranvía de Zaragoza. Esto es lo que han hecho este martes los chicos de 6º de Primaria del colegio de Romareda. Laura Clavería, Teresa Valero y María García no paraban de mirar el reloj y de ojear el mapa del trazado del tranvía, que señala todos edificios que les iban a explicar. La jornada era especial ya que  “el tranvía va a ser solo para nosotros, VIP”, afirmaron las chicas. Junto con sus compañeros, han sido las pioneras en participar en ‘Tranvías_Arq sube-mira-conoce la ciudad’, pero esta vez para escolares.

Esta iniciativa, promovida por Tranvías de Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza y Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón, pretende que los chavales descubran su ciudad y que aprendan historia de los elementos que la forman, por los que han pasado cientos de veces sin reparar en la importancia arquitectónica que tienen o las mil y una vidas que han tenido. La mayoría no tienen dudas al pasar por el Mercado Central aunque "ahora está desmontado" aseguraban algunos. "Lo estáis viendo como hace 100 años", les indicaba Olga, su guía. En esta visita turística a través de los cristales han aprendido que el hospital Miguel Servet tiene influencias norteamericanas, que el edificio Ada Byron de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de Zaragoza (EINA) debe su nombre a una mujer pionera en la informática o que en el centro comercial Gran Casa caben 29 campos de fútbol. Una excursión de 25 kilómetros sin tener que mover los pies.

Asimismo, han conocido las líneas de los antiguos tranvías que circulaban por la ciudad y se han sorprendido de que el último lo hiciera en 1976. Estos chavales de 11 años también se han sorprendido de que el barrio del Actur, que ellos han conocido siempre como una zona más de la ciudad, fueran huertas hasta 1981, cuando empezó su urbanización. 

Desde Tranvías Zaragoza explican que la idea es que participen más colegios, este miércoles es el turno de Escolapios. "El tranvía es un vehículo cultural, solo hace falta mirar por las ventanas", señalan.

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