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Zaragoza

Rubén Lorenzo: "La interpretación musical perfecta es imposible, no existe"

El pianista aragonés cierra hoy en el Auditorio de Zaragoza el XXI Ciclo de Grandes Solistas Pilar Bayona. Interpretará obras de Isaac Albéniz.

Vuelve al ciclo Pilar Bayona...

Es la segunda ocasión en la que lo cierro, y la sexta en que participo. Y estoy encantado. Espero que el público se divierta.

Y lo hace con todo un reto, la música de Albéniz y, especialmente, ‘Iberia’, la cumbre de la música española para piano.

En la primera parte tocaré la ‘Suite española’, una obra muy conocida por el melómano, muy agradable de oír, con una ‘Fantasía’ dedicada a Aragón que encanta al público. En la segunda interpretaré dos cuadernos de ‘Iberia’.

Todo un reto para los pianistas. Entre ustedes se debate cuál es la pieza más complicada de tocar... Una de las candidatas es ‘Corpus Christie en Sevilla’, que interpretará hoy.

He tocado todas las piezas de los cuatro cuadernos de ‘Iberia’, pero nunca juntas. Lo haré por primera vez el 15 de agosto del año que viene en el pueblo natal de Albéniz, en Camprodón, Gerona. Me han concedido la Medalla Albéniz y me la entregan ese día. Para mí, la más difícil de todas es ‘Eritaña’, aunque todas tienen pasajes de gran dificultad. En cualquier caso, lo más difícil es hacer toda la suite junta.

¿Qué hace falta para acometer el reto?

Lo primero es una gran seguridad, técnica e interpretativa. Muchos años de trabajo diario con el piano y un sentido claro del timbre y de los colores que el instrumento puede producir. Luego se requiere un gran esfuerzo de memorización porque, para tocarla bien, hay que tener la obra en la cabeza, nota a nota. Y, aunque parezca mentira, también hay que estar preparado sicológicamente para ello. Aunque también es cierto que, si el estudio y la preparación técnica son buenos, uno siente la seguridad necesaria para enfrentarte a ‘Iberia’.

Para muchos, Alicia de Larrocha es la referencia en la interpretación de la obra.

Yo no se la escuché en directo y soy de los que creen que de un disco no te puedes fiar: hay pianistas que mejoran en la grabaciones y otros que empeoran. La mejor versión de ‘Iberia’ que recuerdo se la escuché en directo a Rafael Orozco en el Principal hace muchos años. Pero la interpretación musical perfecta es imposible: no existe

Como el directo no hay nada.

Sergiu Celibidache aseguraba que los discos no recogían lo que es en realidad un concierto. Y es así, porque hay algo de las interpretaciones que no se llega a captar. Me gustaría que la gente joven dejara de estar enganchada a internet y fuera a las salas de conciertos. Un instrumentista de verdad no puede aprender de los vídeos de internet: tiene obligatoriamente que ir a las salas de conciertos.

Pues en Zaragoza, al menos, no lo hacen. O no lo hacen muchos. Porque el programa de estudios está sobrecargado y no tienen tiempo.

¿Qué le dice a usted Albéniz?

Es un compositor de una gran sencillez, no lo veo nada artificioso. Cuando escuchas sus temas es como si los conocieras de toda la vida. Es sencillo, popular y espontáneo. En ‘Iberia’ se ve una maestría, una composición moderna. En el Conservatorio de París, Messiaen ponía siempre una pieza de ‘Iberia’ como ejercicio de análisis para sus alumnos.

¿Se valora fuera de España?

Yo creo que sí. Lo que ocurre es que es muy difícil competir con Beethoven, Brahms o Chopin.

¿Tocará ‘Iberia’ completa en Zaragoza algún día?

Espero que sí, la verdad es que me haría una ilusión tremenda. A ver si puede ser este verano.

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