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Zaragoza

Andamios que se han hecho eternos en la ciudad

El antiguo teatro Fleta, el edificio colindante a Averly o la estructura ubicada en la calle Ramón Pignatelli son tan solo algunos ejemplos.

Calle Pignatelli, 87
Andamios con solera en Zaragoza
C. I.

La fachada anexa al emblemático edificio de Averly o el antiguo teatro Fleta son tan solo algunos ejemplos de estructuras que han pasado a formar parte del mobiliario urbano de la capital aragonesa. Muchos de estos andamios albergan obras paralizadas desde hace años o se han convertido en meras sujeciones de ajadas fachadas, a la espera de que se tomen medidas sobre su futuro, más o menos incierto.

Frente al Teatro de las Esquinas se encuentra un edificio cuya construcción fue paralizada hace más de un año. “Obviamente no es agradable gastarte un pastón en un piso o en un local y que esté en esas condiciones, aunque la mayoría de mis clientes lo entienden y saben que no es culpa mía”, afirman desde el local anexo, el karaoke ‘El último ensayo’. “Es una vergüenza, en octubre hizo un año y lo que queda.... Aún no han hecho nada”, critican.

Sin duda, uno de los andamios con más solera de la ciudad es el que se encuentra ubicado en el 59 del paseo María Agustín de la capital aragonesa. “Llevo diez años cogiendo el autobús en la parada de en frente y ese andamio siempre ha estado ahí, como si nada”, critica Angelines. “No es solo que quede horrible, es que ocupa media acera y la otra mitad el carril bici y no se puede pasar con tranquilidad”, añade la zaragozana.

Junto a ella, que aguarda el autobús como cada día desde hace una década, se encuentra Paco, vecino de la zona. “La verdad es que lo podían haber retirado hace mucho tiempo, la obra está parada y no hace nada ahí y menos mal que retiraron la grúa, que era un peligro”, añade.

Sin embargo, el futuro de este inmueble cuya construcción se vio paralizada por la crisis, en 2008, podría cambiar muy pronto, ya que la constructora Berna Obras y Proyectos S.L. pretende comenzar con los trabajos de acondicionamiento de los apartamentos en las próximas semanas y “los nuevos apartamentos podrían estar listos en los próximos 6 o 7 meses”, según informan fuentes de la constructora. “Hasta ahora el andamio estaba protegiendo la fachada, catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC). Nosotros solo acondicionaremos el interior del edificio”, explican.

Muy cerca se encuentra el andamio de la calle Ramón Pignatelli, 78 desde hace más de 15 años. En este caso, el andamio sirve de contención y protección de otra fachada catalogada con Bien de Interés Cultural. “Es un foco de ratas, suciedad y acumulación de basuras. Hemos sufrido varios incendios en los últimos años”, denuncian Ana y Pilar, dos vecinas de la calle. “Incluso se han recogido firmas en el barrio para su retirada pero no nos ha servido de nada”, lamentan.

Continuando con la ruta de andamios eternos en la ciudad, una parada obligatoria es el histórico teatro Fleta. Hace casi 5 años, en enero de 2014, se retiró el andamio que desde 2004 cubrió la fachada del inmueble. Hoy, un bloque de hormigón, una valla metálica y varias vigas separan la avenida del su histórico interior. Carmen, vecina residente en el edificio contiguo –el edificio Verdi- desde 2005, asegura que es una situación lamentable. “Es una vergüenza que no se haga nada con ese edificio, por lo menos lo podían tapar porque no es nada estético. Queda horroroso”, denuncia.

En el número 5 de la calle Moneva se encuentra un edificio de grandes dimensiones que fue declarado en ruina inminente hace una década. Tras el abandono de la constructora que trabajaba en la construcción de apartamentos hace casi dos años, la obra permanece parada. “Lo bueno es que no hay ruidos ni molestias porque no hay obras”, opinan desde un comercio cercano.

¿Cuánto puede durar una obra?

Como explican desde fuentes municipales, en total, con sus prórrogas adicionales una obra puede durar hasta cinco años, si bien es cierto que no es lo habitual. “El plazo para ejecutar una obra es de dos años a los que se pueden sumar otros dos plazos de seis meses y, en ciertos casos, una prórroga adicional de dos años más”, indican.

Por su parte, estas mismas fuentes confirman que, a pesar de que la paralización de estas obras obedece a motivos diferentes, en muchos casos se está trabajando para dar respuesta a las reivindicaciones vecinales. En el caso concreto de la calle Pignatelli, por ejemplo, se ha solicitado que se reubique el andamio que sirve de estabilizador –con el objetivo de proteger la fachada- en la parte interior.

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