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Zaragoza

Policías y sindicatos estudian hoy qué medidas tomar ante el desmantelamiento de la UAPO

Los agentes quieren transmitir su malestar con ZEC pero en principio descartan movilizaciones.  Elena Giner se reunirá con la unidad el martes para explicar su decisión.

Agentes de la UAPO, en la plaza del Pilar, todavía con el uniforme específico de la unidad.
Agentes de la UAPO, en la plaza del Pilar, todavía con el uniforme específico de la unidad
G. Mestre

Representantes de los 111 agentes que componen la UAPO de la Policía Local de Zaragoza se reúnen este viernes con las secciones sindicales del Ayuntamiento para obtener su apoyo y estudiar qué medidas pueden llevar a cabo ante la decisión del gobierno de ZEC de desmantelar la unidad. Los policías afectados confían en conseguir un respaldo mayoritario que les sirva para mostrar su desacuerdo con la reestructuración aprobada de manera unilateral por la concejal delegada, Elena Giner.

Según apuntan fuentes policiales, las medidas que están sobre la mesa distan mucho de posibles movilizaciones, protestas o huelgas de bolígrafos caídos, e irían más encaminadas a iniciar campañas informativas entre los colectivos vecinales y empresariales de la ciudad. De esta forma, se buscaría aglutinar nuevos respaldos, que se unirían a los que ya han obtenido en las últimas semanas por parte de entidades como La Huerva, la asociación de vecinos del barrio Oliver, la de Discotecas y Salas de Fiesta o la Unión Cesaraugusta, entre otros.

En cualquier caso, parece que no se tomará decisión alguna antes del próximo martes, fecha elegida por Giner para explicar en persona a los agentes de la UAPO los motivos por los que desaparecerán estas siglas. En concreto, los policías afectados perderán el uniforme específico que hasta ahora utilizaban y serán integrados en una unidad de nueva creación, la de Refuerzo Flexible (URF), donde mantendrán sus condiciones laborales pero modificarán sus funciones para enfocarlas más a la prevención que a la intervención.

Se trata de una tendencia común entre las autodenominadas ciudades del cambio, gobernadas por coaliciones ligadas a Podemos, donde se ha buscado suprimir las unidades con estética de antidisturbios. En Madrid, Manuela Carmena desmanteló las Unidades Centrales de Seguridad, y en Barcelona, Ada Colau está intentando hacer lo propio con la de Apoyo Policial (USP). En ambos casos, y al igual que en la capital aragonesa, estas iniciativas de gobierno se han ejecutado sin acuerdo político.

A la espera

El miércoles, los cuatro partidos de la oposición criticaron la reforma de la UAPO impulsada por ZEC –ayer se trasladaron a la comisión del área celebrada en el Consistorio–, e incluso PP y PSOE advirtieron de que, si gobiernan tras las elecciones de mayo, restituirán la unidad a sus estado original. A esta declaración de intenciones se aferran los agentes afectados, que todavía confían en salvar la unidad o, al menos, recuperarla a corto o medio plazo.

De momento, la aprobación por parte del gobierno de ZEC de la nueva Unidad de Refuerzo Flexible no se ha trasladado al día a día de los agentes de la UAPO, que continúan con su rutina habitual, a la espera de nuevas órdenes. Tampoco han cambiado sus uniformes.

En este caso, no se prevé que lleguen las nuevas prendas hasta finales de año, o incluso más allá, dado que se requiere de un proceso de contratación y adjudicación al que habrá que sumar el tiempo que tarde el proveedor en enviar el material. El coste para las arcas públicas será de 28.000 euros en ropa no prevista, y de 145.000 si se incluyen las renovaciones habituales, es decir, el gasto real si tras las elecciones se revierte esta medida.

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