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Zaragoza

Acusan a un abogado de estafar 124.000 € a una empresa inglesa con una venta de madera

La Fiscalía pide una condena de tres años y medio de cárcel y el pago de una multa de 5.400 euros. Él niega el engaño.

Audiencia Provincial de Zaragoza.
El juicio se celebró este jueves en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
Heraldo.es

La Audiencia Provincial de Zaragoza juzgó este jueves al abogado César Ciriano Vela, al que una empresa inglesa acusa de haberle estafado 124.000 euros con un negocio de compraventa de biomasa forestal en 2013.

La Fiscalía pide para el letrado tres años y medio de cárcel y 5.400 euros de multa por un delito de estafa. Mientras, la acusación particular, ejercida por el despacho Sigma Legal, solicita seis años por estafa o, alternativamente, una condena por apropiación indebida y 90.000 euros por daños y perjuicios. Ambas acusaciones reclaman al encausado la devolución de los 124.000 euros que consideran estafados. Por su parte, la defensa, a cargo de José Carlos Lizaga, pide la libre absolución del abogado.

Este jueves, ante el tribunal de la Sección Tercera, César Ciriano Vela admitió que en noviembre de 2012 viajó hasta Inglaterra para reunirse con el gerente de una empresa que previamente se había puesto en contacto con él interesándose por una compraventa de biomasa forestal, lo que comúnmente se conoce como pellets. Ambas mercantiles eran meras intermediarias.

Según reconoció el acusado, en ese encuentro acordaron de palabra el suministro de 3.000 toneladas de pellets y fijaron que la firma inglesa adelantaría como depósito el 30% del precio total de la operación, es decir, los 124.000 euros que ahora se reclaman.

"Apariencia de solvencia"

El entonces gerente de la empresa inglesa compareció este jueves en la Audiencia como testigo y explicó al tribunal que en la reunión, Ciriano le enseñó "certificados y fotos" de su actividad empresarial en el sector y "le hizo creer" que era capaz de suministrarle 250.000 toneladas de esa mercancía al año. Añadió que sintió que se trataba de una compañía solvente con negocios en "cinco continentes".

Amediados de enero de 2013, la empresa inglesa realizó el pago convenido mediante transferencia y Ciriano, según aseguró, hizo todas las gestiones para exportar la mercancía, pero esta finalmente no se envió. La razón, según explicó, es que cuando ya tuvo todo listo y solo faltaba dar el visto bueno para que el barco zarpara a Inglaterra, tanto los transportistas como los suministradores de pellets le exigieron por adelantado el coste total de la operación (441.000 euros). El acusado relató que, para hacer frente a ese gasto, solicitó por teléfono al gerente inglés que le ingresara el 70% restante, cosa que nunca hicieron.

El gerente anglosajón justificó este jueves que no puso más dinero "por la simple razón de que nadie completa el pago sin ver antes el producto". Por su parte, el acusado explicó que como no llegó a recibir el pago completo mantuvo en su poder el depósito del 30% hasta que en marzo de 2013, cuando los ingleses cancelaron la operación, optó por ejecutar "la cláusula penal del contrato" y se quedó con los 124.000 euros "por los daños y perjuicios causados".

Haciendo uso de su última palabra, César Ciriano señaló que el gerente inglés había recibido 205.000 euros de una tercera firma, la receptora última de los pellets, y a él solo le transfirió 124.000 "porque se quedó con la diferencia y compró un coche". Además, afirmó que un año después de los hechos que ahora se enjuician el directivo le escribió para hacer otro negocio en Italia.

El abogado agregó que si en la operación de 2012 hubo algún error, "será una cuestión que tendrá que dirimirse en la vía civil". Para la Fiscalía, el acusado nunca tuvo "ni capacidad ni intención de cumplir con lo acordado".

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