Zaragoza

Extensiones de pelo y otros objetos curiosos encontrados en la basura durante las fiestas del Pilar

Los servicios de limpieza pública recogieron durante las pasadas fiestas alrededor de 190 toneladas de residuos en diez días

Extensiones de pelo y otros objetos curiosos encontrados en la basura durante las fiestas del Pilar
José Miguel Marco

Un año más, el balance de las fiestas del Pilar ha sido muy positivo y los zaragozanos han vuelto a puntuar con un notable alto unos festejos que no tienen desperdicio, aunque si esta expresión se toma de manera literal lo cierto es que los Pilares han dejado una buena cantidad de residuos y desperdicios, “cerca de 190 toneladas de basura recogidas por las brigadas de limpieza, a razón de unas 18 toneladas diarias”, señala José Miguel Marco, encargado general de FCC, empresa que presta los servicios de saneamiento de la ciudad.

Marco reconoce que las fiestas del Pilar son días de intenso trabajo para los servicios de limpieza y por este motivo se refuerzan con más unidades y más efectivos en la calle. “Lo que limpiamos sobre todo son restos de la fiesta. A partir de las 7.00, salen 13 brigadas; luego dos, en el turno de tarde; y otras dos, en el de noche. Se actúa en zonas localizadas en las que se acumula una mayor concentración de residuos”, explica.

Entre los restos de la fiesta, encuentran papeleras llenas -en el mejor de los casos-, restos de botellón, vasos.... “También hemos recogido extensiones de pelo, prendas de ropa, zapatos, carteras y documentación, teléfonos móviles… En el caso de carteras, documentación y otros pertenencias, se entregan a la Policía Local”, apunta.

En cuanto a joyas y otros artículos de valor perdidos durante estos días, el encargado general de FCC cuenta que “antes de comenzar las tareas de limpieza este tipo de objetos ya han sido ‘encontrados’. Las carteras suelen aparecer sin dinero. Además, en estos puntos donde hay grandes concentraciones de personas durante la noche hay quienes deambulan por allí después con la vista puesta en el suelo, porque muchas veces dan con dinero suelto u otras cosas de valor. Y las encuentran porque vemos que se agachan mucho”, afirma.

El dispositivo especial de limpieza para las fiestas se compone de 17 brigadas distribuidas en tres turnos de trabajo y está formado por unas 140 personas y 60 vehículos -camiones recolectores, cubas de baldeo, barredoras de calzadas, de aceras, fregadoras... “Este operativo es adicional a las 600 personas que de forma habitual realizan el saneamiento urbano de Zaragoza”, subraya.

Sin duda, el día clave en que el dispositivo debe emplearse a fondo es el de la Ofrenda de Flores. “Hay que limpiar desde la plaza de Aragón hasta la del Pilar, entre las 6.00 y 7.00, y que todo esté a punto para el comienzo del acto central de las fiestas”, añade.

Por otro lado, este año se ha notado la ausencia del Parking Norte. “Era tremendo en cuanto a botellón, en el entorno que comprende la avenida de Ranillas y la calle de Luciano Gracia pero esta vez hemos tenido menos trabajo. Con las brigadas que antes se destinaban allí hemos reforzado la limpieza en la ribera del Ebro y en Valdespartera”.

En cualquier caso, Marco señala que durante estos Pilares “no se ha producido un mayor incremento en la cantidad de residuos con respecto a otros años y los puntos con mayor acumulación son más o menos los de siempre, aunque cada año nos adaptamos a las variaciones que puedan surgir”.

De coche escoba

De cuando en cuando, los operarios de la limpieza urbana hasta tienen que hacer de coche escoba. Marco rememora que “en 2016, en el Parking Norte, unos compañeros encontraron, ya de día, a un joven que estaba desorientado, iba de una lado a otro y no sabía por dónde tirar. Al final, uno de los operarios le pidió que le diera un número de teléfono para llamar y que fueran a buscarle. Tras la llamada llegaron sus padres para llevarle a casa. Era de Huesca”.

El encargado general de FCC indica que “en mayor o menor medida, situaciones parecidas ocurren cada día, no solo en Pilares. Por ejemplo, personas que no conocen la ciudad, o que están fuera de su barrio, nos preguntan cómo llegar a un sitio”.

En alguna que otra ocasión, los trabajadores de estas brigadas se han enfrentado a situaciones complicadas que, afortunadamente, han terminado con final feliz. “En las fiestas del Pilar de 2015, se cayó una chica al Ebro desde el puente de Santiago y por suerte una brigada nuestra estaba limpiando la ribera. Vieron cómo caía con la mochila y un móvil en la mano. Al momento, uno de los operarios se metió al agua y la ayudó a salir. Tuvo suerte de caer de espaldas y donde había profundidad”, recuerda.

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