Zaragoza

Los fuegos artificiales ponen el broche a las Fiestas del Pilar

Las previsiones hacían temer por la celebración del espectáculo, pero al final el tiempo ha respetado el cierre de fiestas, un año más multitudinario a orillas del Ebro.

Multitud de personas han disfrutado del espectáculo de los fuegos artificiales en los puentes y la ribera del Ebro.
Francisco Jiménez

Un año más, los fuegos artificiales y la traca final que se han prendido en el parque Macanaz han puesto el broche de oro a las Fiestas del Pilar de Zaragoza, creando unos momentos mágicos en la ribera del Ebro, con la noche ya entrada y ante miles de espectadores con paragüas cerrados, pero bien abrigados, para ver el espectáculo.

Este año zaragozanos y visitantes han estando mirando al cielo ya desde tiempo antes, porque las previsiones hacían temer incluso por la celebración del mismo.

Según informaba la Agencia Española de Meteorología, a la hora prevista de comienzo del 'show' pirotécnico, las 22.00, la probabilidad de que lloviera era del 95%, si bien horas antes, tras la tormenta caída este domingo por la tarde, el Ayuntamiento ya anunciaba que los fuegos se mantendrían, salvo que hiciera mucho viento.

La previsión de lluvias para este domingo ha obligado, sin embargo, a cancelar otras actividades del programa festivo al cabo del día, como el espacio infantil Río y Juego, que se ha cerrado, la muestra aragonesa de Echegaray y Caballero, que se ha desmontado, o el canto de 'Somos' y la actuación de la Ronda de Boltaña, previstas para las 19.00 en la plaza del Pilar. En el recuerdo queda el multitudinario concierto que ofreció este grupo musical del Sobrarbe el año pasado, en su 25 aniversario, en una plaza abarrotada de gente que recordó unida lo que 'Somos'.

Este año han sido muchos los aragoneses y visitantes que, a causa de la tormenta, se han quedado sin escuchar y compartir sus acordes, pero al menos la previsión meteorológica no se ha cumplido al 100% y ha permitido la celebración de unos fuegos artificiales muy esperados pese a la lluvia que horas antes vaciaba las calles.

Un año más, el tradicional show pirotécnico, ha creado momentos mágicos en las casas, donde muchos -resguardados del frío- se han asomado a las ventanas, pero también en la ribera del Ebro, los puentes y calles aledañas.

El paseo de Echegaray y Caballero se llenaba de gente momentos antes de los fuegos, y el puente de Piedra, abarrotado y cortado al tráfico, lucía tan lleno como de costumbre pese a la tormenta y el bajón de temperaturas.

"Llevo desde las ocho de la tarde dando vueltas, y hemos venido desde Utebo", comenta Lidiersi Jiménez, acompañada de sus hijos y unos amigos. Once vecinos de este municipio zaragozano que no han querido perderse un año más este momento mágico a orillas del Ebro.

Los fuegos artificiales ponen el broche a las Fiestas del Pilar

(Fotografía: Francisco Jiménez)

Por su parte, la familia Fumero Hernández, se fotografiaba pasadas las 22.00 junto a los fuegos en Echegaray y Caballero. Este año les han venido familiares de Used, en la provincia de Zaragoza, y hasta de Tenerife. "Pensábamos que los suspendían y casi no venimos, pero al final hemos aguantado de picoteo por El Tubo", cotaba uno de ellos. El espectáculo pirotécnico les gusta, en especial, a los pequeños de la casa, que también han disfrutado mucho en Zaragoza con las ferias. "Allí en Los Realejos (Tenerife), llevan a la Virgen por los barrios y la pasan de una calle a otra con una competición de fuegos artificiales que se hace con dinero del pueblo", explican recordando sus fiestas.

Los de Zaragoza, no obstante, también son dignos de ver. Y si no que se lo digan a otro matrimonio del Arrabal que se había bajado de propio para vivir el espectáculo bien de cerca. "El balcón de casa nos da al parque Macanaz, pero nos gusta el ambiente y bajamos todos los años a verlos desde el puente de Piedra. Es un emocionante fin de fiestas", comentan.

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