Despliega el menú
Zaragoza

Rosa María Gil: "Ser Dama es un compromiso y una devoción a la Virgen"

La presidenta de la Asociación de Damas de la Corte de Honor de la Virgen del Pilar, Rosa María Gil, ha dedicado su vida al servicio de la patrona de Zaragoza.

La zaragozana Rosa María Gil, con la medalla de las Damas de la Corte de Honor, ante la Virgen del Pilar en la Santa Capilla.
La zaragozana Rosa María Gil, con la medalla de las Damas de la Corte de Honor, ante la Virgen del Pilar en la Santa Capilla.

Rosa María Gil no recuerda cuándo fue el momento en el que su madre le hizo Dama de la Corte de Honor de la Virgen del Pilar. "Era muy pequeña, casi un bebé", dice esta zaragozana de 76 años, maestra, viuda y madre de dos hijos, que desde hace un año preside la Asociación de Damas de la Corte de Honor de la Virgen del Pilar, que tiene 116 años de vida.

"Cuando nací, mi madre ya era Dama y mi padre Caballero de la Virgen. Se hicieron después de la guerra por una promesa a Nuestra Señora", explica Rosa María. Fue en ese momento cuando nació esta tradición familiar, que se ha ido perpetuando con el paso de los años en su propia hija.

"Cuando mi madre murió, mi hija me dijo: mamá, quiero hacerme Dama para poder llevar la medalla de la abuela". Una insignia que llevan con orgullo y devoción las cerca de 5.000 damas de la Virgen del Pilar que hay en la provincia de Zaragoza.

El día del Pilar es una de las fiestas grandes para las mujeres de esta asociación. "El 12 de octubre asistimos todas a la misa que se celebra en la Basílica del Pilar. Yo voy con mi hija, ambas ya vestidas de baturras, porque después vamos directamente a la Ofrenda de Flores", relata Rosa María, que siempre ha vivido estos días con mucha ilusión y devoción.

"Salí en la primera Ofrenda, en 1958, con una vecina. No teníamos trajes de baturra, así que unos días antes mi padre se fue al pueblo, en el Bajo Aragón, y se trajo algunos vestidos de su madre, entre ellos la mantilla con la que se casó, que tendrá por lo menos 120 años. Yo la restauré y salgo todos los años con ella. No será la más bonita, pero para mí es la más importante, porque era de mi abuela", dice la presidenta de esta asociación con la emoción del que ha tenido que vivir estas fiestas durante muchos años lejos de casa.

"Estando casada, vivimos ocho años en Barcelona y nos tocó pasar muchas Fiestas del Pilar fuera de Zaragoza. Echaba mucho de menos mi tierra y sus tradiciones en esas fechas", explica Rosa María. "Cuando estábamos aquí siempre íbamos a la misa baturra, y los años que vivimos en Barcelona descubrimos una iglesia en la que, el Día del Pilar, hacían una misa dedicada a la Virgen de la que salía emocionada, casi llorando y con un nudo en la garganta", recuerda esta Dama.

Otro de los actos que nunca se pierde es el Rosario de Cristal, en el que, como presidenta de las Damas, debe presidir el paso de la Venida de la Virgen junto con el canónigo Pedro José Gracia, director espiritual de esta asociación. Este año, además, el paso sale con un nuevo farol, donado por las Damas de la Corte de la Virgen, y que ha sido pintado por la religiosa Isabel Guerra.

A esta labor se suma la razón de ser de esta entidad de mujeres piadosas. Venerar a diario a la Virgen del Pilar. Lo que se conoce como ‘hacer la vela’. Es decir, rezar ante la Virgen, de rodillas, durante media hora al mes en los reclinatorios situados en las primeras filas de la Santa Capilla del Pilar. "Es algo a lo que se comprometen todas las damas cuando entran en la asociación", explica la presidenta de la entidad.

Sobre el futuro de esta corte de mujeres devotas, Rosa María lo tiene claro:"Somos más de 7.000 damas en todo el mundo, si sumamos las que pertenecen a las filiales de nuestra asociación - más de 2.000- en ciudades como Madrid, Sevilla, Huesca o Jaca. Incluso hay filiales en América Latina y Portugal", asevera, "por lo que es muy difícil que una asociación como esta desaparezca. Es más, la tendencia es a que aumente", asegura la presidenta.

Rosa María Gil resume toda esta dedicación en muy pocas palabras: "Ser Dama es un compromiso y una devoción especial a la Virgen del Pilar. Es muy poco lo que la Virgen nos pide y muchas las gracias que nos concede".

Volver al suplemento extraordinario del Día del Pilar

Etiquetas
Comentarios