Despliega el menú
Zaragoza

Los patinetes eléctricos de Lime ya circulan por Zaragoza

La revolución de la movilidad compartida irrumpe en la ciudad.

Los patinetes eléctricos de alquiler de Lime ya circulan por Zaragoza
Los patinetes eléctricos de alquiler de Lime ya circulan por Zaragoza
Oliver Duch

Primero fueron las ‘bizis’ rojas. Luego, las motos amarillas. Ahora han llegado los patinetes eléctricos naranjas y unas nuevas bicicletas del mismo color. Este lunes se han estrenado unos patinetes eléctricos verdes, de Lime. Y en un mes, unas bicicletas azules y blancas, también eléctricas. Las calles de Zaragoza se han convertido en un arcoíris conformado por vehículos públicos de todo tipo y condición, a los que les une una misma característica: una empresa los pone en la vía pública a disposición de los usuarios, y estos los utilizan a su gusto y los dejan donde mejor les convenga.

La revolución de la movilidad compartida ya está aquí, y todos los expertos coinciden en que ha llegado para quedarse. El sistema más veterano, Bizi Zaragoza, está condicionado por la necesidad de que haya estaciones. Es decir, las bicicletas quedan ancladas a un terminal. Allí donde no llega la red, no pueden estacionarse los vehículos. Las empresas recién llegadas, por el contrario, dan libertad casi total al usuario. Basta con una aplicación con la que se localiza el vehículo y con la que se desbloquea para hacer el desplazamiento. Después, se deja en la vía pública, sin necesidad de ‘engancharlo’ a ninguna estación.

Se trata de un fenómeno global que inunda las grandes ciudades, y que tiene considerables ventajas: se trata (en general) de medios no contaminantes, que permiten optimizar los recursos y aprovechar mejor el espacio público, al reducir el número de vehículos aparcados. Si su funcionamiento es el correcto, suponen una alternativa rápida y eficaz al vehículo privado, al transporte público e incluso a ciertos recorridos a pie.

Sin embargo, los primeros pasos de la movilidad compartida en Zaragoza evidencian la necesidad de regularla. En pocos meses, a las 1.300 ‘bizis’ se les han unido las 300 de Mobike (las naranjas), las 175 motos de Muving, los 200 patinetes de Koko, las decenas de patinetes que saca desde este lunes Line y las 80 bicicletas eléctricas que traerá en un mes la empresa zaragozana Electric Renting Group.

Algunas preguntas en el aire

Las primeras semanas del nuevo panorama de la movilidad zaragozana han dejado en el aire un buen número de preguntas: ¿Por dónde deben circular los patinetes (públicos o privados)? ¿Se pueden dejar aparcados encima de la acera, en cualquier lugar, o deben amarrarse a algún punto? ¿Deberían pagar una tasa las empresas por usar el espacio público? ¿Habría que limitar el número de vehículos que se ‘sueltan’ por la ciudad? ¿Pueden las bicicletas de alquiler copar los aparcabicis de la calle?

Muchas de estas cuestiones han pillado a contrapié al Ayuntamiento. La mejor prueba es que el plan de movilidad sostenible, aún sin aprobar, apenas dedica un párrafo a este fenómeno. Así, los técnicos municipales se afanan estos días en la redacción de una normativa que regule el uso. Por un lado, se va a delimitar el espacio por el que pueden circular los patinetes eléctricos, tanto los de alquiler como los privados. En principio, y salvo sorpresa, podrán usar los carriles bici y quedarán vetados en las aceras. Su presencia en las calzadas no se descarta. En caso de que se les permita circular junto a los coches, sería únicamente por calles o zonas de velocidad limitada a 30 km/h, como mucho, según informaron fuentes municipales. Esta normativa estará "en unas semanas", según dijo el viernes la concejala de Movilidad, Teresa Artigas.

Algo más -"unos meses", dijo la edil de ZEC- tardará la regulación con la que se tiene que ordenar la llegada de las empresas de movilidad compartida. La limitación del número de vehículos, los concursos públicos para poder gestionar los servicios, el pago de tasas o la regulación de los estacionamientos son algunas de las posibilidades que se están estudiando.

Para cuando la norma entre en vigor, no se sabe cuántos vehículos de este tipo -ni de cuántos colores- habrán llegado a Zaragoza. De momento, ya son cinco las empresas que han desembarcado en la capital aragonesa, aunque nadie duda de que acabarán llegando más.

Tres empresas ya alquilan motos, bicis y patinetes sin necesidad de poner estaciones. Al menos otras dos desembarcarán en breve

Etiquetas
Comentarios