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Zaragoza

Una brutal agresión a un futbolista del Miralbueno acaba en el juzgado de guardia

El jugador, de 22 años, tuvo que ser operado de fractura facial y maxilar tras encajar un fuerte codazo de un rival. La Federación Aragonesa ha suspendido durante dos años al agresor.

El jugador agredido tuvo que ser operado en un hospital de fractura facial y maxilar.
El jugador agredido tuvo que ser operado en un hospital de fractura facial y maxilar.
HA

Un juzgado de instrucción de Zaragoza acaba de abrir diligencias penales por la brutal agresión sufrida por un jugador del C. D. Miralbueno durante el partido de fútbol de Segunda Regional disputado el pasado 2 de septiembre contra el Alfajarín C. F. En el minuto 20 del encuentro, cuando el partido estaba detenido a la espera de un saque de esquina, Alejandro M. T. propinó un fuerte codazo en el rostro a Johnny M. G., dejándolo prácticamente inconsciente sobre el terreno de juego.

El agresor fue expulsado de inmediato por el árbitro, mientras que la víctima, de 22 años, tuvo que ser trasladada de urgencia a la Clínica Montecanal, donde quedó ingresada tras ser operada de fractura maxilar y facial.

El árbitro dejó constancia de estos graves hechos en el acta del partido, lo que ya motivó la intervención de la Federación Aragonesa de Fútbol y de su Subcomité de Competición y Disciplina Deportiva Territorial. De hecho, esta decidió sancionar al agresor con dos años de suspensión y una multa por entender que este actuó con "inequívoco propósito de causar daño" y provocando una lesión de "especial gravedad".

Pero la víctima entiende que lo sucedido en la cancha trasciende el ámbito puramente deportivo. De ahí que al día siguiente, en cuanto salió del hospital, acudiera a comisaría a denunciar las graves lesiones sufridas. Se da además la circunstancia de que la Federación Aragonesa envió un comunicado al jugador agredido explicándole que no podía hacerse cargo de los gastos sanitarios por tratarse de "una agresión intencionada, con el balón parado y no un lance del partido".

Le estalló el tabique nasal

Según relata la víctima en su denuncia, tras recibir el fuerte codazo en el rostro y quedar tendido en el suelo, unos amigos llamaron enseguida al 112 para que enviara una ambulancia. Al parecer, la centralita estaba comunicando, por lo que avisaron después al 061, "indicando el operador que estaban todas las ambulancias ocupadas y cuando quedara una libre la mandarían".

Al ver sangrando abundantemente al futbolista, preocupado, su hermano optó por llamar a un taxi y trasladarlo a la Clínica Montecanal por indicación del responsable del Club Deportivo Miralbueno. No en vano, es con este centro médico con el que la Federación tiene concertada la asistencia a los deportistas. Sin embargo, de momento, ha sido la familia del agredido la que ha tenido que hacer frente a todos los gastos.

El abogado Marco Antonio Navarro, que representa al jugador del C. D. Miralbueno, considera que los hechos deberían ser tipificados como un delito de lesiones graves, por lo que todo apunta a que pedirá prisión para el agresor. "Cuando lo vieron los cirujanos, dijeron que literalmente le había estallado el tabique nasal. Es más, aseguraron que parecía que le habían dado con un bate de béisbol", explica el letrado.

Según el informe médico, Johnny M. G. presentaba "una fractura conminutada de huesos propios nasales con desviación del tabique y una prolongación a apófisis maxilar izquierda y afectación del reborde infraorbitario izquierdo". El paciente también recibió varios puntos de sutura en el entrecejo.

El juez instructor ha citado ya a declarar al futbolista que protagonizó la agresión para intentar averiguar cómo justifica unas lesiones tan graves.

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