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Zaragoza

Un nuevo jurado declara culpable de homicidio al vecino de Ricla que mató de un disparo a un joven

El acusado era la segunda vez que se enfrentaba a este juicio, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón anulara el anterior veredicto por falta de motivación.

Francisco Canela Grima, en la sala de la Audiencia Provincial de Zaragoza donde se celebra el juicio por el asesinato de Robert Ricolti.
Francisco Canela Grima durante el juicio.
Aránzazu Navarro

Los nueve miembros del jurado que durante una semana han juzgado al vecino de Ricla Francisco Canela Grima, de 47 años, por causar la muerte de Robert Racolti, de 23, en enero de 2016 lo declararon este miércoles culpable de un delito de homicidio. Esta era la segunda vez que el acusado se enfrentaba a este juicio, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón anulara el anterior veredicto por falta de motivación.

En aquella ocasión lo declararon culpable de un homicidio imprudente al valorar que el disparo había sido hecho de manera fortuita o accidental. Además, entendieron que concurrían las atenuantes de miedo insuperable, influencia de alcohol y drogas, confesión y reparación del daño. Con su decisión, el magistrado-presidente le impuso una condena de 4 años de cárcel, la máxima que permite el Código Penal para este tipo de delitos por imprudencia.

Ahora, tras la decisión del jurado, se enfrenta a penas de entre 12 años que pide la Fiscalía, y la acusación particular, ejercida por los abogados Cristian Adrián Ánghel y Mariano Montesinos, y los diez que, ajustándose al veredicto, solicita la defensa, a cargo de Soraya Laborda y Laura Vela.

Aunque las acusaciones le atribuían un delito de asesinato, los jurados han tomado el camino del medio y lo han encontrado culpable de homicidio por dolo eventual, es decir, que su intención directa no era matar a Robert Racolti pero sabía el daño que podía provocar con sus acciones y continuó con ellas aceptando podían producir ese resultado.

El jurado declaró probado por unanimidad que el día de los hechos Francisco Canela citó por Whatsapp a Verónica Z. y su novio para hablar de unos mensajes obscenos que encontró en su buzón. El acusado esperó a la pareja en su bodega con una pistola de su padre cargada con munición. Al sacar el arma, la chica huyó pero Robert fue a un diminuto cuarto de baño. Allí recibió un disparo que le hirió en la cabeza, aunque el veredicto no deja demasiado claro en qué circunstancias se produjo.

El jurado recoge que Canela actuó influenciado por el alcohol pero no con miedo insuperable. Tampoco cree que decir «¡lo he matado!» suponga una atenuante de confesión ni que los 10.000 euros que ha ingresado para la familia de la víctima sean suficientes para compensarles por su vida, cuando se está pidiendo una responsabilidad civil de 365.000 €.

La hermana del acusado se mostró muy disconforme con el modo en que estaba redactado el objeto del veredicto y aseguró que solo dejaba la posibilidad de declararlo culpable de homicidio. La defensa, a cargo de Soraya Laborda y Laura Vela, anunció que recurrirá. Mientras, la acusación mostró su satisfacción por el nuevo resultado.

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