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Zaragoza

Un zaragozano acostumbrado a los retos

Hijo de un empleado de Ibercaja y una catedrática de Filología Inglesa, sus visitas a la capital aragonesa han sido frecuentes como presidente del ICO y del BEI.

Ramón Escolano, en una de sus visitas a Zaragoza como vicepresidente del BEI
Un zaragozano acostumbrado a los retos
José Miguel Marco

El zaragozano Román Escolano lleva casi cuatro años viviendo en Luxemburgo, donde se encuentra la sede del Banco Europeo de Inversiones (BEI) de la que es hasta ahora vicepresidente. En estos años no ha dejado de visitar Zaragoza, bien por trabajo o para ver a la familia. La última cita profesional fue en septiembre del año pasado en una jornada organizada en CEOE Aragón sobre el ‘plan Juncker’, cuyos fondos gestiona el BEI, y allí se le vio tan contento como siempre de estar en su tierra. Cercano y afable, coincidió con su sucesor en el Instituto de Crédito Oficial (ICO), Pablo Zalba.

En sus diferentes puestos, Escolano siempre ha presumido de aragonés e incluso ha tratado de dejar su impronta, como en el caso del fondo que creó en el Instituto de Crédito Oficial (ICO), del que fue presidente (2012-2014) al que llamó ‘fondico’, en parte en homenaje a su tierra. No tendrá problemas con los idiomas en las reuniones internacionales, un requisito que se pedía al sustituto de Luis de Guindos. Su madre, Carmen Olivares, que sigue residiendo en la capital aragonesa, es catedrática emérita de Filología Inglesa de la Universidad de Zaragoza. Él habla inglés y francés, que ha practicado en su estancia en Luxemburgo junto a su familia. Su padre, del mismo nombre, fue empleado de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja, Ibercaja. Ya fallecido, su recuerdo está muy presente a través de la colección de obras de arte, de unas 700 piezas, que fue adquiriendo a lo largo de su vida y que donó al Gobierno de Aragón en 1996. Actualmente se encuentra entre los fondos del Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos (IACC), en el Museo Pablo Serrano de la capital aragonesa.

Casado y con tres hijos, Escolano se licenció en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid en 1988 y un año después se convirtió en el número uno de su promoción en las oposiciones de grado A al Cuerpo de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado.

La elección del aragonés supone primar el perfil técnico y el alcance europeo de una figura ajena al Partido Popular que se ganó la confianza del presidente del Gobierno Mariano Rajoy tras su papel activo para evitar el rescate completo de España, en 2012. Como presidente del ICO trabajó en estrecha colaboración con su predecesor en el ministerio, a quien acompañó en sus giras internacionales para tratar de tranquilizar a los inversores ante el acoso que sufría la deuda española en los mercados. Con el país al borde del rescate, las subastas de deuda española supusieron una prueba de fuego en la que la actuación de la banca pública fue determinante, ya que se dedicó a atesorar deuda de la que se fue deshaciendo cuando la situación volvió a mejorar.

De Tailandia a Luxemburgo

Durante su trayectoria ha vivido en varios países y ha trabajado en el sector público y en el privado. Ha reconocido que entre las etapas que más le marcaron figura la de su puesto entre 1992 y 1997 como director de la Oficina Comercial de la Embajada de España en Tailandia. Una experiencia que ha confesado le ayudó a valorar lo realmente importante.

Tras volver a España fue asesor de Javier Arenas, en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (1998-1999) del Gobierno de José María Aznar y después pasó a ser director del departamento de Economía del Gabinete del Presidente (2000-2004). Puso fin a su etapa en la vida política al pasar al ámbito privado como director de Relaciones Institucionales del BBVA entre 2006 y 2011 y dejó la entidad financiera para ser presidente del ICO.

Llegó al BEI en 2014 en sustitución de la socialista Magdalena Álvarez, que tuvo que dejar su cargo tras el escándalo de los ERE. En ese momento también le sirvió su "perfil técnico y profesional" para conseguir el puesto en la institución europea, unido a su experiencia en el sector financiero. Acostumbrado a los retos que han supuesto los cambios de cargo que ha tenido durante su trayectoria, comienza ahora uno de los más duros. La próxima vez que visite su ciudad, cuando su agenda se lo permita, será como ministro de Economía y Competitividad. El primer aragonés que ocupa esta cartera.

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