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Se buscan datos para aportar transparencia a las listas de espera

Diversos colectivos defensores de la sanidad pública se están acercando a los hospitales de Zaragoza para preguntar a los pacientes cuánto tiempo llevan esperando una consulta o una operación.

Se buscan datos para aportar transparencia a las listas de espera
FADSP

Los hospitales Lozano Blesa, Miguel Servet, Nuestra Señora de Gracia y Royo Villanova fueron visitados el pasado viernes 23 por diversos colectivos defensores de la sanidad pública para preguntar de primera mano a los pacientes que allí se encontraban cuánto tiempo llevan pendientes de una consulta o de una operación. El objetivo es aportar “mayor transparencia” a los datos de las listas de espera facilitados por la DGA y elaborar un informe con los resultados obtenidos para “ayudar a acabar con esta situación que es insostenible”, apuntan desde la comisión de Salud de la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ).

El colectivo lleva desde sus inicios muy involucrado con la sanidad y las listas de espera “nos preocupan especialmente, más desde 2012, cuando con los recortes el problema se agudizó y no se han conseguido grandes mejoras, por eso estamos haciendo un trabajo de fondo continuo”, explica  Soledad Barcelona, miembro de la comisión de Salud de la FABZ. A pesar de que se han dado algunos avances desde el comienzo de la legislatura, la Federación recuerda que “en los datos publicados por la Consejería de Sanidad, correspondientes a enero de 2018, 1.885 pacientes en Aragón sufren una demora de más de seis meses para ser operados de especialidades quirúrgicas”.

A las protestas de la FABZ se han sumado las asociaciones vecinales de Casablanca, La Jota, Picarral, La Paz, Las Fuentes y otros colectivos como la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública de Aragón, CGT-Aragón, la Plataforma Antiprivatización de la Sanidad Pública, la Plataforma de Salud Mental y CAVA Aragón. Entre todos, han puesto en marcha campañas de concienciación para pedir a los ciudadanos que reclamen. “En muchas ocasiones, parece que si el problema no está por escrito significa que no existe, por eso no hay que ignorar el asunto, debemos reclamar”, sostiene Barcelona.

La recogida de datos comenzó en diciembre. Aurelio Martín, médico jubilado y miembro de la comisión de Salud de la FABZ explica que “lo que queremos es visibilidad, porque vemos que las listas no bajan como deberían y que no son transparentes del todo, ya que se olvidan de la lista de espera de Atención Primaria o de las de Salud Mental”. En la jornada del pasado viernes 23 Martín estuvo en las puertas del hospital Miguel Servet y cuenta que presenciaron casos como el de una persona a la que tenían que intervenir de un problema maxilofacial y a la que le dieron cita para dentro de siete meses. “Siete meses aguantando ese dolor no es tolerable”, subraya.

Los colectivos participantes comparten que “las cifras que aporta el Gobierno engañan, por eso queremos contrastarlas”. Además, desde la FABZ lamentan que “esta crisis del sistema sirve para empujar a contratar seguros privados a quien los puede pagar, y con los cada vez mayores convenios con la privada se deja de invertir en la sanidad pública”. De este modo, entre otras medidas, consideran que se tendría que impedir que el personal del sector público trabaje en consultas privadas.

Para la comisión de Salud de la FABZ, la solución de las listas de espera “es posible”, pero tiene que pasar por “utilizar los recursos del sistema público de salud al 100%”. Entre las propuestas lanzadas por el colectivo se encuentra la creación de un turno de tarde en los hospitales (en las especialidades médicas necesarias hasta las 21.00), lo que permitiría “más contratación y la supresión de las horas extras”. Además, ven importante asignar un código al paciente en el momento de pedir la prueba diagnóstica o la intervención, para asegurar su entrada automática en lista de espera.

El aumento de la financiación para Atención Primaria “como eje central de la asistencia”, indica Martín, es otro punto a destacar, así como la puesta en marcha de una unidad clínico-administrativa que favorezca la comunicación entre los médicos, ya que según la Federación “existe mucha desconexión que no se soluciona”.

Todas estas ideas han sido trasladadas y respaldadas en su mayoría por los pacientes de los hospitales públicos de Zaragoza. Los colectivos defensores de la sanidad pública continuarán este año recorriendo centros sanitarios para informar y recabar más datos concretos de las listas de espera que puedan ser cotejados con los que facilite la Consejería de Sanidad.

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