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Zaragoza

Un colegio se levanta contra las cacas de perro

El colegio y los padres del Lucien Briet de Zaragoza piden más civismo a los dueños de los perros y más limpieza al Ayuntamiento.

Un colegio se levanta contra las cacas de perro
Un colegio se levanta contra las cacas de perro

El entorno del colegio Lucien Briet, en el Picarral, se ha convertido en "el cagadero de perros del barrio", según denuncian la asociación de padres y el colegio. El problema con la falta de civismo de los dueños de las mascotas y de limpieza en la zona no es nuevo, pero se ha intensificado en los últimos días.

"Nuestro colegio está rodeado de cacas de perro, tanto las aceras como las zonas verdes. Los jardines que hay en la entrada del colegio, donde cada tarde juegan y meriendan muchos niños, están sucios y llenos de excrementos de perro. Es una vergüenza la falta de civismo de los dueños. Y la gota que colmó el vaso fue que la semana pasada: tiraron bolsas con cacas de perro al patio de Infantil y al aparcamiento", critica Luis Torres, en nombre de otros padres del colegio.

Un colegio se levanta contra las cacas de perro

Varios padres han presentado quejas al Ayuntamiento, pidiendo más limpieza y más vigilancia policial en la zona. La asociación de padres y madres de alumnos y la dirección del colegio comparten las críticas y el malestar. El curso pasado colgaron carteles en la valla del centro pidiendo limpieza y civismo, y esta semana van a colgar otros hechos por los niños.

El Ayuntamiento adecentó el año pasado el acceso a la zona de Infantil, pero los problemas de limpieza continúan en la puerta de Primaria (la que usan la mayoría de alumnos), en la calle Alberto Casañal. "El césped está lleno de excrementos. Es una zona muy frecuentada por los niños de nuestro colegio. Apelamos a la responsabilidad de los dueños de los animales", subraya la directora, María Aznar.

Perros sueltos por la noche

Los jardines de Alberto Casañal son una de las zonas verdes de la ciudad donde se permite la suelta de perros en horario nocturno. Los padres y el colegio señalan que por la noche es una zona habitual de concentración de perros y por las mañanas suelen encontrar más excrementos en la entrada del centro. Aunque también han visto a dueños de perros soltar a los animales de día para hacer sus necesidades y se marchan después sin recogerlas.

"Se debería vigilar y sancionar más a los dueños de los perros que no recogen los excrementos. La suciedad y la presencia de cacas de perro es un problema viejo del barrio. Se ha mejorado un poco, pero sigue habiendo algunas personas que desobedecen las normas", señala Luis Torres, miembro de la asociación de padres del colegio y de la asociación de vecinos del Picarral.

La normativa municipal recoge la obligación de los dueños de recoger los excrementos de los perros y se establecen sanciones de 80 euros para los que no lo hagan. Pero en la práctica, apenas se sancionan estos casos. La nueva ordenanza de Protección Animal contempla la creación de un código genético de todos los perros de la ciudad. Se podría usar en el futuro para identificar a los dueños que no recogen los excrementos.

En los últimos años se ha ido ampliando en Zaragoza el número de zonas verdes en los que se permite ir a los perros sueltos. El decreto municipal sobre la suelta de perros en parques públicos recoge algunas zonas sin horario (como en el soto del Parque del Agua o en la ribera del Huerva) y otros parques y jardines con horario nocturno (más de un centenar). De noviembre a abril se permite la suelta nocturna en estas zonas de 20.00 a 9.00, y de mayo a octubre, de 21.00 a 9.00. En el distrito del Rabal hay más de una veintena de zonas permitidas, entre las que están los jardines de Alberto Casañal.

El decreto fija que deben ser zonas señalizadas, con una superficie mínima de unos 1.000 metros cuadrados. Y especifica que "es obligatorio retirar las deyecciones de los perros y depositarlas en los lugares indicados".

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