Zaragoza

Micrófonos abiertos para artistas anónimos

Teatro, comedia, música o poesía son tan solo algunas de las opciones de ‘Open Mic’ que se desarrollan cada semana en distintos puntos de la capital aragonesa.

Una sesión de música de Open Mic
Una sesión de música de Open Mic
C. I.

¿Quién no ha soñado alguna vez con subir a un escenario y dejar boquiabierto a los asistentes? Para quienes quieran pasar a la acción y hacer su sueño realidad, existen numerosas alternativas y de lo más variadas en distintos locales de la capital aragonesa. Se trata de lugares pequeños y eventos dirigidos a un público reducido y con mucho arte. Teatro, comedia, música o poesía son tan solo algunas de las opciones de ‘Open Mic’ que se ofertan cada semana.

Desde hace cinco años el local El Zorro, -ubicado en la planta baja del centro comercial Independencia El Caracol-, organiza su ‘Cabaret poético’, un escaparate con micro abierto para todo aquel que quiera compartir algo con el público presente. “Empezamos con un formato de jam de poesía pero cada vez venía más gente especializada en otras disciplinas por lo que decidimos hacer algo interdisciplinar”, explica Luis Romero, uno de sus precursores.

Así, música, teatro, danza contemporánea, poesía y humor se han ido dando cita cada semana de la mano de artistas anónimos que sintieron, en algún momento, que tenían algo que mostrar. “Incluso hemos tenido a un artista pintando un cuadro en directo. Todas las artes tienen cabida en este espectáculo”, asegura Romero, que también dirige el Festival de Poesía Contemporánea de Zaragoza ‘Soñar’.

“Nuestro objetivo es compartir arte, algo en lo que fuimos pioneros y que, en cuanto a formato, no se encuentra en otro lugar en España”, afirma. Se lleva a cabo el primer miércoles de cada mes a las 22.30 con entrada gratuita. Una actividad que atrae a un público muy diverso y de todas las edades.

En la zona universitaria se desarrolla otra de las citas habituales de micro abierto en The Preacher’s Son de la mano del músico Diego Meléndez. Allí, cada miércoles a las 21.00, los asistentes tienen la oportunidad de salir a escena e interpretar música sin importar el estilo. “A diferencia de una Jam Session, enfocada a la improvisación musical de jazz o blues, el 'Open Mic' está abierto a compositores que muestran sus creaciones y ven la reacción del público o intérpretes de canciones ajenas”, indica el integrante del colectivo ‘Open Mic Zaragoza’.

Cada semana se van sucediendo sesiones que suelen durar entre dos y tres horas, a veces más, en las que el eclecticismo hace cada evento único y dinámico. “Como ‘Open Mic Zaragoza’ llevamos cinco años reuniéndonos en más de 30 locales de la ciudad con el único objetivo de compartir música”, explica.

Su funcionamiento es sencillo: un músico se encarga de preparar el espacio, ceder el material – compuesto por un micro, guitarras, bajo, teclado, cajón y percusiones menores- y actuar como un artista más, abriendo las sesiones y animando al público. Otros locales de la ciudad en los que se celebra son el Hemisferio, el O'haras, Lollevascrudo, Aire o la Sala Creedence además de otras citas puntuales.

“Se trata de una idea importada de la cultura anglosajona por lo que muchos de nuestros participantes son ingleses, americanos e irlandeses, además de un público de todas las edades. Ver tantas generaciones juntas disfrutando de un bien común es maravilloso”, concluye.

Otra de las claves de un micro abierto tiene que ver con la posibilidad de que aquellas personas con ciertas inquietudes artísticas se pongan a prueba ante un público desconocido, algo que precisamente vivió Javier Doncel, en este caso en el ‘Open Comedy Mic’ del Juan Sebastian Bar hace tan solo 8 meses. “Tuve un día horrible y estuve a punto de no ir. Había pisado algún escenario pero para mí este era el top, un sueño humilde que siempre había querido cumplir”, recuerda.

Los nervios pronto se convirtieron en adrenalina mientras el joven probaba la respuesta de un animado público. “La gente se fue encantada y yo pasé a formar parte del club Monólogos por la Beneficencia’, explica. Este micro abierto nació hace tan solo un año y medio con el objetivo de “dar la oportunidad a gente que quiera poner a prueba su capacidad en el mundo del humor”, explica Mariano Bartolomé, gerente del local. “Suele ser gente amateur que se pone muy nerviosa por actuar ante un público, o cómicos que vienen a probar textos”, concluye.

Por amor a la letra

La Bóveda del Albergue –de la mano del colectivo zaragozano Noches de Poemía-, la Casa de Zitas, La Azucarera o el Vangogh son tan solo otros ejemplos de locales en los que puede disfrutarse de sesiones de ‘Open Mic’, en este caso de poesía. Precisamente en este último acaba de celebrarse una nueva sesión de ‘Escaparate de Poesía’ de la mano del madrileño Sergio Escribano. “Hace un par de años me di cuenta de que hacía falta un evento de referencia en el que los poetas pudiéramos mostrar nuestro trabajo tal y como queremos que sea”, reivindica.

Al mes realizan una decena de eventos en distintas ciudades de España de manera altruista, o “por amor a las letras” como ellos dicen. El formato en su caso consiste en el recital de tres o cuatro poetas invitados y, al final, un tiempo de micro abierto para los asistentes. “La sensibilidad en nuestros días está anquilosada y es importante aprender a liberarse y a sentir en público”, añade.

Además, reconoce que en los últimos tiempos se está viviendo un ‘boom’ de la poesía. “Ha habido un salto al público general a nivel mundial y eso es muy interesante porque nos abre otras puertas. Sin embargo, la realidad es que hoy tan solo unos pocos viven de esto en España”, indica.

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