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Zaragoza

La movilidad del barrio Oliver no se verá afectada con las obras en Antonio Leyva

Debido al inminente corte de la vía, se está prolongando la calle de Lagos de Millares hasta el Corredor Verde para que los autobuses no tengan que desviar su trayecto de bajada hasta la carretera de Madrid.

Calle de Antonio Leyva, en Oliver
La movilidad del barrio Oliver no se verá afectada con las obras en Antonio Leyva
Ayuntamiento de Zaragoza

Las obras de renovación integral de más de 400 metros centrales de la calle de Antonio Leyva del barrio Oliver, comprendidos entre la calle de San Alberto Magno y el Corredor Verde, son inminentes y está previsto que se prolonguen durante ocho meses. Se trata de una actuación necesaria de regeneración urbanística demandada por el vecindario desde 1996, cuando se finalizó el ensanche del primer tramo de dicha vía.

“Ha estado siempre en la mente de todo el mundo, pero no impulsamos la actuación hasta que la reflejamos en 2011 dentro del Plan de Desarrollo Comunitario del barrio”, explica  Manuel Clavero presidente de la asociación de vecinos del barrio Oliver. Dos años después, el colectivo presentó también la propuesta a la Junta de Distrito y Clavero destaca que “por suerte el equipo de gobierno actual se la ha tomado en serio”.

El tramo central de Antonio Leyva es de los más frecuentados del barrio Oliver, porque allí se encuentra el centro cívico, el colegio Fernando el Católico, un gran número de viviendas, y sirve de conexión con el centro de salud.  La estrechez de las aceras impide que los vecinos puedan transitar cómodamente y los vehículos estacionados dificultan la visibilidad del tráfico, por este motivo “urgía una solución para que no se ocasionaran incidencias”, subraya el presidente de la asociación.

El arreglo va a contar con un presupuesto de más de un millón de euros e incluye el acondicionamiento de la calzada y de las aceras o la renovación del alumbrado público, pero las mejoras no solo van a ser superficiales. El colectivo vecinal valora en positivo que se vaya a remodelar la red de abastecimiento principal de agua, a la que va destinada una parte considerable del presupuesto, algo fundamental debido a la antigüedad de las tuberías.

En paralelo, Clavero indica que se está desarrollando otra actuación: la prolongación de la calle de Lagos de Millares hasta el Corredor Verde para que los autobuses 21 y 53 no desvíen su trayecto de bajada hasta la carretera de Madrid. “Si no se hubiera tomado algún tipo de medida, cuando hubieran empezado las obras en Antonio Leyva el barrio Oliver se habría quedado sin autobuses de bajada y tendrían que haber circulado por la carretera de Madrid, como ya nos ha pasado en otras ocasiones que ha habido averías en esa calle”, asegura el presidente.

La calle de Lagos de Millares es la vía sur del parque Oliver y estaba cortada a la altura del campo de fútbol del Escalerillas, pero “el Ayuntamiento ha llegado a un acuerdo con la propiedad de unas naves en desuso para tirarlas y abrir el vial”, señala Clavero. De este modo, los autobuses circularán en paralelo a Antonio Leyva y los vecinos confían en que el acceso esté disponible a principios del mes de febrero.

La nueva salida no es un asunto menor, porque va a mejorar la movilidad del barrio. Hasta la fecha, las quejas de los vecinos en esta materia se han centrado en las frecuencias de los autobuses 21 y 53 y en la ampliación de alguna línea que les conduzca hasta el centro de especialidades Inocencio Jiménez. Antes estaba instalado en la carretera de Madrid, pero en 2015 se trasladó junto a la estación Delicias, lo que supuso una importante pérdida para la vida del barrio Oliver. “Los vecinos íbamos a él andando y los de Valdefierro cogían un autobús que les dejaba en la puerta, pero ahora no podemos llegar a la nueva ubicación directamente en transporte urbano”, lamenta Clavero.

Desde la asociación vecinal proponen trabajar en este asunto hasta dar con la mejor opción para comunicar al barrio Oliver con el centro de especialidades. Hasta ahora, la única manera es mediante el autobús 21 hasta la confluencia de la avenida de Madrid con la calle de Rioja y allí subirse al circular 1 hasta el Inocencio Jiménez. Los afectados recalcan que “no es práctico” y añaden que el tema de aparcamientos en la zona para llegar con vehículo particular “tampoco está solucionado”.

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