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Zaragoza

Delicias lamenta que el arreglo de la avenida de Navarra se ligue a la línea 2 del tranvía

Los vecinos reclaman que la reforma de la vía se acometa lo antes posible y señalan que “no hay inversiones en serio para el distrito, que es el más populoso de la ciudad”.

Imagen de la avenida Navarra en la que se puede apreciar el deterioro de las aceras
Delicias lamenta que el arreglo de la avenida de Navarra se ligue a la línea 2 del tranvía
Laura Mateo

El Ayuntamiento de Zaragoza tiene previsto ligar la reforma de la avenida de Navarra, cifrada en 30 millones de euros, a la puesta en marcha de la segunda línea del tranvía, cuyo recorrido este-oeste, tras ser sometido a consulta ciudadana, está proyectado para que discurra por esta vía, una de las principales del barrio Delicias. Los vecinos ya esperaban este anuncio, “igual que sucedió con Gran Vía o Fernando el Católico, que se reformaron con la construcción de la línea 1”, recuerda Miguel Ángel Jiménez, arquitecto y miembro de la asociación vecinal de Delicias Manuel Viola, pero para ellos “lo interesante hubiera sido lo contrario, que la reforma se acometa cuanto antes, independientemente del tranvía”.

El alcalde, Pedro Santisteve, precisó durante su intervención en el debate sobre el estado de la ciudad celebrado a principios de diciembre que el arreglo de la avenida difícilmente se podría realizar “en un periodo razonable de tiempo si no es de la mano de la construcción de esa segunda línea”. La medida no tardó en ser criticada por varios grupos municipales como Ciudadanos, cuya portavoz, Sara Fernández, apuntó que condicionar el proyecto de mejora de la vía a la línea 2 “es retrasar mucho algo muy demandado por los vecinos de Delicias”.

El PAR-Zaragoza también advirtió hace un mes del "deterioro y abandono" de la avenida de Navarra y subrayó que en el distrito de Delicias "la inversión municipal en los últimos tiempos ha brillado por su ausencia". Los vecinos de la zona aseguran que las aceras presentan "un estado pésimo, hay socavones, baches y suciedad”, y la problemática alcanza también a las zonas verdes, ausentes en el espacio peatonal, y a la iluminación, “muy deficiente en ambas aceras, ofreciendo una imagen todavía más negativa de esta avenida”, apuntaba el PAR-Zaragoza.

Delicias lleva muchos años a la espera de “tiempos mejores” para que sus proyectos estén entre las prioridades del Ayuntamiento y los vecinos dicen sentirse “disgustados porque no hay inversiones en serio para el distrito más populoso de la ciudad, y poco a poco va deteriorándose”. La reforma integral de la avenida de Navarra es uno de los destacados, pero la vía solo ha sido testigo últimamente del parcheado de su asfalto, que está lejos de ser una solución a los problemas que presenta.

El elevado coste del arreglo y la segunda línea del tranvía mantienen el proyecto en el cajón de imposibles. Jiménez cuenta que el futuro de esta reforma sufrió el primer varapalo con la deuda de Zaragoza Alta Velocidad, la sociedad que se iba a encargar de remodelarla en 2002. La reconversión en su día se cifró en 11,4 millones de euros y conforme pasan los años, “lo que en 2002 era una tontería del estado de la vía cada década que pasa supone que se convierta en un problema”, recalca el portavoz vecinal.

Desde la asociación Manuel Viola recuerdan que la avenida de Navarra era una carretera de entrada a la ciudad con tráfico intenso “y se ha quedado como una de las pocas vías como la avenida de Cataluña, cuyo arreglo sí está en marcha, en la que se necesita una actualización”. Jiménez propone convertirla en una vía urbana más amable, “con un tráfico más calmado, vegetación, espacio para el peatón… Hay que darle el mismo carácter que a cualquier otra avenida importante de la ciudad”.

La apuesta por el tranvía sigue firme por parte de la entidad vecinal, aunque esta propuso que el trayecto transcurriera por la avenida de Madrid “porque pensábamos que era más positivo para el conjunto de la ciudad y del barrio, y porque tal y como está diseñada la línea 2 no dará servicio a la intermodal como se ha dicho”, explica Jiménez. La parada de ‘llegadas’ de la estación Delicias está situada a unos 800 metros de la del futuro tranvía y según los vecinos “nadie querrá ir con sus maletas 800 metros a cogerlo, pero como se ha vendido esa idea ha convencido más”.

El portavoz vecinal apunta que tuvieron “un primer disgusto con esa decisión” y que el segundo ha llegado con la idea de vincular la reforma de la avenida de Navarra a la construcción de la segunda línea. De ser así finalmente, confían en que el proyecto “no tarde mucho, porque si pasa al menos otra legislatura nos cansaremos de ver que no llega el arreglo de la vía y eso nos decepcionará”.

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