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Zaragoza

Avenida de Madrid: de carretera nacional a eje comercial de Las Delicias

Sus 2,1 kilómetros de longitud están plagados de historias y vivencias de vecinos y de comerciantes que marcan el pulso de esta transitada vía zaragozana.

Avenida de Madrid: de carretera nacional a eje comercial de Las Delicias
Avenida de Madrid: de carretera nacional a eje comercial de Las Delicias
Guillermo Mestre

Las Delicias no solo es un barrio afortunado porque de cuando en cuando, como acaba de ocurrir, la Lotería de Navidad reparta suerte entre sus vecinos. El distrito zaragozano, el más poblado de la capital aragonesa, con más de 100.000 habitantes, cuenta con numerosos comercios y servicios en la zona, y buenas comunicaciones con el centro y otros barrios gracias a las líneas de autobuses que lo conectan con el resto de la ciudad. Aunque esto no siempre fue así, menos aún en lo que respecta a su artería principal, la avenida de Madrid, en su origen una carretera nacional que partía desde Zaragoza hacia la Madrid, con un tramo principal que estuvo atravesado durante décadas por la vía férrea de la línea Madrid-Zaragoza-Alicante, y un entorno plagado de actividad industrial, con la presencia de fábricas como Averly, Carde y Escoriaza, Chocolates Orús, Tudor, o la de cauchos Criado y Lorenzo, entre otras.

La avenida de Madrid surgió a principios del siglo XX en una zona semirural que fue cobrando carácter urbano a partir del asentamiento de las primeras parcelas. En 1930, alrededor de este eje ya se contaban 10.000 habitantes que poblaban un barrio eminentemente obrero, fruto de la emigración desde el medio rural a este distrito, que aumentaría en los 50 y 60. Unas décadas antes, varios establecimientos iniciaban allí su actividad.

En 1927, la sucursal número 1 del Banco Zaragozano abrió su oficina en la avenida; y el 5 de marzo de 1948, la Caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja, hacía lo propio en el número 171. Estos y otros datos han sido investigados y recopilados durante años por Pascual Orduna, presidente de la Asociación Cultural Paso a Nivel, que gracias a los testimonios orales y escritos de varios vecinos de Las Delicias mantiene viva la historia del barrio.

Una de las publicaciones que rescata del olvido cómo era antaño el distrito es ‘Este es mi barrio: Las Delicias’, de Pascual Garcés del Garro, donde su autor señala, entre otros aspectos, que el mercado Delicias se inauguró en 1949, «donde anteriormente había estado situado un local para hacer morcillas y un almacén de barriles de tripas, entre la avenida de Madrid y las calles Delicias y Jordana». Y también recuerda a vecinos ilustres como Demetrio Galán Bergua, médico y estudioso de la jota, quien «vivió en la avenida de Madrid, 117, hasta su muerte, en 1970».

Días de fútbol

En 1943, en las proximidades de la avenida, esquina con la actual calle de Rioja, la Sociedad Deportiva Escoriaza inauguró su nuevo campo de fútbol. Pero una década más tarde, al término de la temporada 1953-54, el equipo desapareció como sociedad deportiva y el solar fue destinado a la edificación de viviendas. Aunque este no fue el único campo de fútbol de la zona.

En 1916, junto al enlace de carreteras, se había instalado la Real Sociedad Hípica de Zaragoza, cuyos terrenos se acondicionarían posteriormente para la práctica del fútbol. «A este campo se le llamó de la Hípica o de Las Delicias y estaba situado donde hoy se encuentra la calle de Roger de Flor. Se inauguró el día 30 de julio de 1922 y por allí pasaron los mejores equipos de la época: Iberia, Stadium, Zaragoza… En 1923, para promocionar el fútbol en nuestra ciudad, se jugaron dos partidos amistosos entre el Madrid y el Barcelona», recoge Orduna. Ya en los 40, se instalaría en esos mismos terrenos la fábrica de cauchos Criado y Lorenzo.

Entre los edificios más antiguos de la avenida de Madrid destaca el conjunto de casas proyectado en 1888 por Pablo Lacasa y Hermenegildo Gorría. Sus bajos albergaron el desaparecido Café Madrid. Al lado, en el número 5, continúa Casa Emilio, un restaurante que abrió sus puertas en 1939. Otro establecimiento decano en esta vía es Casa Cardiel, que sigue en activo en la actual plaza de Huesca desde 1930.

Una cicatriz soterrada

Al comienzo de esta avenida, de 2,1 kilómetros de longitud, se construyó en 1911 un paso a nivel que, pese a las sucesivas ampliaciones y modificaciones, no llegó a solucionar de manera definitiva el problema que planteaba la cicatriz de la vía férrea hasta que en 2002 fue soterrada.

En la década de los 60, este lugar fue escenario del rodaje del filme ‘Culpable para un delito’ (José Antonio Duce, 1966), donde el paso subterráneo que entonces existía en la avenida simulaba una boca de metro. Tiempo después, ya en los 90, se construyó en este tramo el conocido como ‘puente azul’, una estructura de acceso peatonal que sería eliminada doce años después, dando paso a la actual plaza de la Ciudadanía.

Problemas de aparcamiento

En la actualidad, pocos locales quedan vacíos en la avenida de Madrid. Decenas y decenas de establecimientos continúan su actividad en esta arteria comercial. Alrededor de unos 40 negocios integran la Asociación de Comerciantes de la avenida de Madrid que preside Sergio Bretos. «Sigue siendo un barrio muy comercial pero estamos pasando una mala racha. Aún así, continuamos peleando porque tenemos una clientela fiel, no solo de Las Delicias, y seguimos adelante gracias a la atención personalizada, el trato y una buena relación calidad precio».

Bretos reconoce que la ubicación de esta vía, próxima a la estación intermodal Delicias «nos ha favorecido un poco». No obstante, el presidente de esta asociación señala entre los aspectos a mejorar, «la ampliación de la zona azul de aparcamiento hasta Los Enlaces, en varias de las calles adyacentes».

El representante de los comerciantes defiende el actual modelo de transporte público. Sin embargo, el posicionamiento de la asociación respecto al paso del tranvía por esta zona ha sido «totalmente desfavorable», ya que consideran que «meternos en obras otra vez sería la puntilla y además nos desconectaría de otros barrios. El tranvía pone un problema donde no lo hay», sostiene.

Las Delicias cuenta oficialmente con un censo de 109.901 vecinos, a fecha de enero 2017. «Esta cifra es menor que otros registros porque el Ayuntamiento de Zaragoza ha excluido el polígono 42 -avenida de Navarra y avenida de Soria- en los presupuestos participativos», explica José Luis Zúñiga, presidente de la Asociación de Vecinos de Delicias Manuel Viola.

Una parte significativa de los habitantes de este distrito es extranjera. Según datos del padrón municipal publicados en 2015, más de 25.000 extranjeros residen en Las Delicias.

Para la asociación de vecinos Manuel Viola, lo que más preocupa con respecto a la avenida de Madrid es que «en este momento sigue siendo una salida de la ciudad pero habría que convertirla en una vía interna que de servicio a los vecinos del barrio. Y más aún teniendo en cuenta que existen avenidas próximas como la de Navarra o la de Soria que ya son de salida». «Por eso defendemos que la línea del tranvía discurra por la avenida de Madrid, aunque a muchos vecinos les cueste asumirlo».

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