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ZEC retrasa Torre Village tras comprometerse a acelerarlo la semana pasada

El gobierno frena la urbanización del 'outlet' después del acuerdo para que los promotores pagaran 2,7 millones. Esgrime un informe de Fomento de julio pese a que otro de noviembre autoriza la obra en el interior del recinto.

Los derribos de las antiguas naves de Pikolin comenzaron en mayo.
ZEC retrasa Torre Village tras comprometerse a acelerarlo la semana pasada
Oliver Duch

A una semana del debate sobre el estado de la ciudad, el gobierno de ZEC acordó frenar la aprobación del proyecto de urbanización del ‘outlet’ de Torre Village a la espera de nuevos informes. La decisión la adoptó solo cinco días después de la aprobación del acuerdo con los promotores de este espacio comercial de las antiguas instalaciones de Pikolin, por el que el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, se comprometió a acelerar los trámites de este proyecto urbanístico. A cambio, los promotores del complejo, la empresa Iberebro, aceptaron la petición municipal de abonar en metálico 2,7 millones de euros en concepto de cesiones y aprovechamientos urbanísticos al Consistorio.

La decisión se adoptó en la reunión del gobierno municipal de ayer, en la que estaba previsto la aprobación del proyecto de reparcelación y el de urbanización. El primero salió adelante, pero el segundo se retiró del orden del día. Según informó el propio gobierno, el expediente se sacó de la sesión para reforzarlo «con más informes municipales».

Este nuevo retraso ordenado desde el área de Urbanismo se produce la semana después del acuerdo entre el Ayuntamiento e Iberebro para impulsar el proyecto. En este documento, el Consistorio se comprometía a dar «tramitación prioritaria» a la aprobación del complejo, así como «a las licencias urbanísticas de edificaciones e instalaciones» que están previstas. El Ayuntamiento, por su parte, aceptaba el pago «en metálico» de 2.763.945,24 euros como sustitución del 10% de aprovechamiento de cesión a los que estaba obligado Iberebro. La promotora, además, se comprometía a retirar el recurso contencioso-administrativo que interpuso por este último motivo.

Apenas cinco días después de aprobar este pacto, el Ayuntamiento vuelve a retrasar la tramitación de Torre Village. En este caso, basa sus objeciones en un informe redactado el pasado mes de julio por la Demarcación de Carreteras del Estado en Aragón, dependiente del Ministerio de Fomento. En este documento, se advierte de las implicaciones que tendrá al tráfico la construcción de Torre Village. Se habla de las «serias dudas» que genera el efecto que el complejo tendrá en el eje de la carretera de Logroño, «provocando niveles de servicio que rocen el colapso de la N-232, e incluso de la A-2». Además, también se advierte de que el aparcamiento del ‘outlet’, con 2.100 plazas previstas, pueda quedarse pequeño, lo que obligaría a aparcar «fuera de la zona comercial», lo que afectaría a las calles del entorno.

A este oficio emitido por Fomento contestó Iberebro el pasado 6 de octubre, presentando diversa documentación sobre todas estas objeciones. Ante esta respuesta, el Ministerio resolvió autorizar las obras de urbanización, «salvo en lo referente a la modificación y creación de nuevos accesos desde la vía de servicio, cuya tramitación se realiza en expediente independiente».

El Ministerio pone una serie de condiciones a la autorización, como que las obras «deberán ser ejecutadas en el plazo de un año contado a partir de la notificación de esta resolución», que tendrán que hacerse «minimizando las afecciones al tráfico rodado» o que se contemplen «las medidas necesarias para impedir el estacionamiento de vehículos fuera del sector» –aceptando la previsión de 2.100 plazas–.

Pese a este permiso expreso de la Demarcación de Carreteras del Estado en Aragón a las obras de urbanización, el Ayuntamiento retiró el expediente del orden del día a la espera de nuevos informes de los propios servicios municipales. No se aclaró cuánto pueden tardar, ni si esto supondrá un retraso en la ejecución del proyecto.

Según informó ayer el gobierno de la ciudad, en el acuerdo proyecto de urbanización que tiene que aprobar el Ayuntamiento «se establece que no podrán autorizarse nuevas actividades en el interior del área hasta que no se solucionen y ejecuten los accesos por parte de la empresa promotora, Iberebro, conforme a las exigencias del Ministerio de Fomento». Los promotores del recinto, por su parte, prefirieron no hacer declaraciones ayer sobre este asunto.

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