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¿Se cortaría el pelo en una peluquería sin espejos?

Un local zaragozano anuncia la inminente apertura de la primera peluquería sin espejos.

El local del paseo de Cuéllar donde se ultiman los trabajos para inaugurar la peluquería.
El local del paseo de Cuéllar donde se ultiman los trabajos para inaugurar la peluquería.
C. Delgado

"Primera peluquería sin espejos". Así, en letras bien grandes, se anuncia un negocio que está a punto de abrir sus puertas en la capital aragonesa. El local, en el número 1 del paseo de Cuéllar, ultima los detalles antes de la inauguración que, si nada se tuerce, está prevista para el próximo 30 de noviembre.

Y el cartel no miente, la peluquería no tendrá ni un solo espejo. Pero antes de poner el grito en el cielo y de preguntarse a quién se le ha ocurrido semejante locura... calma, porque la cosa tiene truco.

Detrás de este nuevo modelo de negocio está José Manuel Casao, un empresario zaragozano que también es el fundador de la cadena de peluquerías Bajo Precio. Ahora ha ideado este formato en el que la gran protagonista será la tecnología. No habrá espejos, pero sí pantallas de plasma donde el cliente podrá verse en alta definición y desde cualquier ángulo sin necesidad de moverse. "Ese momento clásico en la peluquería, cuando te dicen que te gires para verte la parte de atrás con un espejo pequeño, se acabó", explica Casao. Gracias a varios 'smartphones' la peluquera podrá mostrar todos los ángulos de un corte sin que el cliente tenga que moverse. Y todo con una imagen de gran calidad y a muy buen tamaño.

"Vamos a colocar unos plasmas de alta definición de 49 pulgadas", cuenta. Con el sistema de teléfonos inteligentes se podrán hacer fotos e incluso vídeos que se enviarán al cliente "sin ningún coste, para que pueda mandarlos o guardárselos".

A pesar de la inversión tecnológica, Casao asegura que la peluquería ofrecerá precios muy competitivos, con un servicio de gran calidad y primeras marcas. "Nuestro objetivo es lograr franquiciados de esta cadena -que se llamará B-Peluqueros- y por eso contratamos a profesionales muy experimentados y ajustamos los precios, para que sea un negocio atractivo".

Los plasmas ofrecen además, muchas posibilidades que Casao confía en aprovechar. Así, la empresa desarrolla un 'software' que permita a los clientes 'probarse' un corte o un color de pelo, con el que se verían en la pantalla, antes de decidir si quieren hacérselo. De momento, están en ello, pero B-Peluqueros viene dispuesta a convertir en realidad lo que aún parece ciencia ficción.

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