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Cae el clan zaragozano dirigido por los Sánchez Piquero que atracaba bancos de toda España

Este peligroso clan familiar afincado en Zaragoza arrastra más de una decena de asaltos y varias muertes.

Dentro de la operación se han realizado tres registros domiciliarios donde se ha intervenido varias armas y material para cometer los robos.
Dentro de la operación se han realizado tres registros domiciliarios donde se ha intervenido varias armas y material para cometer los robos.
Guardia Civil

El peligroso clan dirigido por los Sánchez Piquero que se ha dedicado a cometer robos en entidades bancarias ha sido desarticulado. La Guardia Civil, en el marco de la operación 'Burica', ha detenido en Zaragoza a cinco personas por tres robos con violencia e intimidación en sucursales bancarias en las provincias de Burgos, La Rioja y Cantabria. Entre ellas, los hermanos Luis y José Sánchez Piquero, de 43 y 60 años respectivamente, residentes en la capital aragonesa.

Como ya adelantó HERALDO, los delincuentes, integrantes de un peligroso clan familiar afincado en Zaragoza que arrastra más de una decena de asaltos -sobre todo de bancos- y varias muertes, habían vuelto a ser arrestados a finales de septiembre.

Asimismo, también han sido detenidos R.S.R., de 31 años, M.A.S.E., de 38, y R.C.M., de 59, por su presunta colaboración.

La Guardia Civil desarticula un clan de atracadores de entidades bancarias

Las investigaciones se iniciaron a raíz de varios atracos cometidos en entidades bancarias de las localidades de Belorado (Burgos), donde los autores se apropiaron de una cantidad cercana a los 3.000 euros, Navarrete (La Rioja) y Puente Viesgo (Cantabria).

Fruto de las investigaciones, los agentes centraron sus sospechas sobre los hermanos Sánchez Piquero, por lo que fueron sometidos a intensos seguimientos y vigilancias discretas. De las pesquisas practicadas se obtuvo que, tras el robo perpetrado en Navarrete, los supuestos autores consiguieron ocultarse en un piso con fuertes medidas de seguridad para no ser descubiertos.

Posteriormente, tras el atraco cometido en Puente Viesgo, al pensar que no habían sido detectados y al haber disminuido las medidas de seguridad, los agentes procedieron a la detención de los autores.

Dentro de esta operación, la Guardia Civil ha realizado tres registros domiciliarios donde se han intervenido un arma corta, munición, varias armas blancas utilizadas en los asaltos, un vehículo empleado en los desplazamientos para cometer los atracos, prendas de vestir y complementos como pelucas, gorros, gafas y bufandas utilizadas para disimular y dificultar su identificación. Asimismo, se ha recuperado parte del botín sustraído en el último atraco realizado en Puente Viesgo (Cantabria).

Esta operación ha sido llevada a cabo por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Burgos, La Rioja y Cantabria, en coordinación con los Juzgados de Zaragoza y los territoriales competentes, donde han sido entregadas las diligencias.

Peligroso clan de atracadores

La organización que disponía de gran movilidad geográfica tenía una alta actividad delictiva ya que habían ido adquiriendo una gran experiencia con los años de 'profesión', al ser su única fuente de ingresos, principal sustento y modo de vida diario. Solo cesaban de su actividad cuando eran privados de libertad.

Antes de cometer los atracos estudiaban sus objetivos, recabando la información necesaria sobre empleados, horarios, costumbres y movimientos. Posteriormente, uno de ellos accedía al interior apoderándose del dinero, mientras otro esperaba fuera en un vehículo dispuesto para emprender la huida.

Asimismo, la red mantenía fuertes mediadas de seguridad, antes, durante y después de los atracos, desapareciendo un tiempo tras la comisión de los mismos. Para cometer los atracos iban armados con armas de fuego y armas blancas, no dudando en emplear la violencia si fuera el caso.

Cabe destacar que esta organización estaba considerada como una peligrosa banda de atracadores ya que contaba con un amplio historial delictivo y varias muertes.

La última vez que se supo del peligroso clan de los Sánchez Piquero fue en noviembre del año pasado, cuando los ahora detenidos y su también hermano Pablo fueron apresados por otros nueve atracos. De hecho, la Policía los detuvo cuando se disponían a perpetrar el noveno golpe en una entidad bancaria de la localidad albaceteña de Tobarra. Dada la peligrosidad de los delincuentes, que van siempre armados y no dudan en disparar antes de huir, para arrestarlos se contó con el apoyo de la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil.

Las detenciones de ahora y las de hace un año confirman que los Sánchez Piquero, instalados en la capital aragonesa desde los años 80, solo han interrumpido su actividad delictiva en los periodos que han estado en prisión. Su especialidad son los atracos a bancos, pero por lo que siempre se han caracterizado es por su extrema violencia y el desprecio por la vida de los demás.

Buena muestra de ello es el crimen gratuito y sin sentido que cometió en abril de 1994 Antonio Sánchez Piquero en la calle de Bolonia de Zaragoza. La víctima fue Jesús Rubio Alcaire, de 27 años y vecino de Burbáguena (Teruel), que aquella noche tuvo la mala suerte de cruzarse con él. El joven iba con dos amigos y cuando se disponían a cruzar la calle un conductor que pasó por allí les llamó gilipollas. Cuando ellos contestaron que por qué les insultaban, pararon el vehículo y de él se bajaron el conductor y Antonio Sánchez Piquero, quien, tras decirles que si iban de chulos "para chulo él", se echó encima de Jesús Rubio como si lo abrazase y le clavó un cuchillo en el pecho que le partió el corazón. Luego dirigió el arma contra otro de los jóvenes y, aunque le hirió, no lo mató porque lo esquivó.

Cuando la Policía detuvo al asesino en Madrid, este iba con su hermano Luis, que estaba reclamado por haber apuntado con una pistola a un policía local de Zaragoza tras un altercado en un club de la calle Burgos en 1994. En esta ocasión fue el agente quien le disparó cuando le vio sacar el arma. Una única bala le atravesó la mano, el codo y el tórax, pero sobrevivió y fue juzgado por tenencia ilícita de armas y atentado.

José Sánchez Piquero también tiene un sanguinario historial a sus espaldas. Junto a Antonio, estuvo implicado en un homicidio cometido en Navalcarnero en 1981, en el asesinato del director de una sucursal bancaria de Valencia en 1985 y se le involucró en el de la policía municipal Carmen Muñoz García, de 62 años, cometido en el distrito madrileño de Usera de 2012 tras atracar una oficina de correos.

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