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Zaragoza

Verbena chisposa en la noche más corta del año

Anoche se prendieron 15 hogueras en los barrios y hoy se continuará celebrando el solsticio con cuatro fogatas más.

Los Diaples de la Magdalena, con sus ingenios pirotécnicos, recorrieron las calles del Casco hasta de acercarse a prender la hoguera del parque Bruil.
Los Diaples de la Magdalena, con sus ingenios pirotécnicos, recorrieron las calles del Casco hasta de acercarse a prender la hoguera del parque Bruil.
Toni Galán

Es la noche más corta del año pero aún así da para mucho: bailar, beber, quemar listas de deseos inconfensables, huir de las tracas de petardos, preparar queimadas, volver a bailar, ahora un chotis, ahora ‘Despacito’... La mágica noche de San Juan se celebró ayer con una docena larga de hogueras en los distintos barrios de Zaragozay hoy tendrá una ‘bola extra’ con las fogatas que se prendan en el parque del Tío Jorge, en la Granja, en Valdespartera y en Peñaflor.

Una de las citas ineludibles con el solsticio zaragozano es la salida de los Diaples de la Magdalena con su repertorio infinito de remolinos de chispas, bengalas y artilugios propios de las ‘mascletás’. Los diablos se encargaron de caldear el ambiente –ya de por sí bastante caluroso– antes de que se prendiera la hoguera del parque Bruil, acaso la más tradicional de la ciudad, pero que corre el riesgo de morir de éxito. De hecho, sus organizadores hicieron hincapié este año en la necesidad de hacerla sostenible y de cuidar el parque, porque en las últimas ediciones se han llegado a juntar hasta 10.000 personas pendientes de las llamas. Eso sí, quienes estuvieran más al quite de las brasas para poder cocinar deliciosas viandas deberían haberse pasado por la fiesta de Casablanca porque sus bocadillos de longaniza, chorizo o morcilla llevan fama. ¿Más ejemplos? En la plaza de la Albada la noche transcurrió entre rondas joteras, mientras que en el distrito Universidad se prepararon queimadas para ahuyentar a los malos espíritus.

Zaragoza celebra la noche de San Juan

Ritos y supersticiones –para dejar atrás lo viejo y comenzar una nueva etapa– se dieron cita también junto a la ribera del Ebro en el parque de San Pablo. Allí el Danze del Gancho puso la animación y una parrilla para asar chorizo. Esta fogata sirvió para inaugurar las fiestas del barrio, que esta mañana (10.30) viven uno de sus momentos álgidos: la recuperación de cuatro cabezudos de las antiguas fiestas de Boggiero.

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