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Zaragoza

¿Qué posibilidades tengo de quedarme encerrado en un ascensor?

Los bomberos de Zaragoza intervienen dos de cada tres días por un suceso de este tipo.

Una zaragozana accede a un ascensor antiguo.
Una zaragozana accede a un ascensor antiguo.

Este miércoles, un vecino de la calle Desiderio Escosura, en el barrio zaragozano de las Delicias, se pasó casi media hora encerrado en el ascensor de su casa. Varios miembros del cuerpo de Bomberos tuvieron que acudir a socorrerle en una situación que no les es, ni mucho menos, extraña.

Cada año se quedan 'colgados' más de dos centenares de elevadores en la capital aragonesa. Hace dos cursos -último dato disponible- fueron 236 las salidas de los Bomberos por este motivo. En 2013, cuando se alcanzó la mayor cifra del último lustro, fueron 255 los ascensores que se quedaron fuera de servicio con uno o varios usuarios en su interior. Es decir, que cada tres días se producen unas dos situaciones de este tipo. Claro, que también hay que tener en cuenta la ingente cantidad de usos que se les da a diario en toda la ciudad.

¿Cómo actúo?

Quedarse encerrado en un ascensor, parado entre dos pisos y sin poder abandonar la cabina es para muchas personas un gran temor, una situación que les generaría una gran ansiedad. Pero resulta capital mantener la calma, sobre todo si se tiene en cuenta que una coyuntura de esa naturaleza se puede llegar a prolongar durante más de una hora si el aparato es poco accesible.

Y, llegado el caso, ¿cómo se debe actuar? Hay un serie de consejos universales para afrontar este mal trago. Javier Unsain, oficial de la escuela de Bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza, recomienda mantener la mente fría. Una decisión equivocada puede provocar una situación posterior grave. “No hay que pensar que va a ocurrir nada malo, porque esos pensamientos negativos se somatizan. No te vas a quedar sin oxígeno, porque los ascensores no son cámaras estancas, pero si lo crees, puedes llegar a dejar de respirar”, explica.

Hay un factor importante a tener en cuenta: los ascensores tienen un freno automático, por lo que no es posible un desplome, algo que prácticamente solo ocurre en el cine. “Tienen unas cuñas que impiden esa temida caída. Es casi imposible que eso ocurra, tenemos que pensar que los elevadores son el medio de transporte más seguro del mundo. Eso sí, jamás deben emplearse en caso de incendio o de aviso de bomba”, advierte el experto.

Por otro lado, es muy importante no intentar salir del cubículo por los propios medios. Se corre el riesgo de que el aparato se ponga de nuevo en marcha y el usuario quede en una situación de claro riesgo. Los aparatos modernos suelen llevar un interfono que conecta directamente con el servicio técnico.

Los de más antigüedad, como poco, tienen un botón de alarma con el que avisar a los vecinos y en el panel suele haber un número de teléfono al que llamar con el móvil. Conviene, asimismo, tener memorizado el teléfono de emergencias (112).

“Basta con avisar a un vecino con el botón del timbre y que sea este el que avise a la empresa responsable o a nosotros (Bomberos). Pero nunca se debe intentar abrir la puerta cuando se está entre dos alturas”, concluye Unsain.

60.000 casas sin ascensor

No todos los zaragozanos tienen miedo a quedarse encerrados en el elevador de casas. De hecho, un buen número no tiene ni la posibilidad de enfrentarse a esa situación. Pese al esfuerzo inversor del Ayuntamiento, en especial entre 1989 y 2012, todavía hoy se cifra en 60.000 el número de viviendas sin este equipamiento, esencial para muchas personas. De ellas, su instalación solo sería posible en unas 45.000, mientras que en el resto, unos 15.000, ni siquiera hay opción de llevarlo a cabo.

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