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Zaragoza

Más de 70 familias pasan la madrugada en la calle por un incendio en una vivienda de San José

Una madre y sus dos hijos, inquilinos del piso donde se declaró el fuego, fueron asistidos por inhalación de humo.

El domicilio quedó completamente arrasado por las llamas.
Más de 70 familias pasan la madrugada en la calle por un incendio en una vivienda de San José
José Miguel Marco

El incendio declarado de madrugada en uno de los pisos de la novena y última planta del número 91 de la calle de Emilio Castelar –cerca del pabellón Príncipe Felipe– hizo que 72 familias tuvieran que pasar ayer casi cinco horas en la calle a la espera de que extinguieran las llamas. En siniestros de este tipo, los bomberos aconsejan permanecer en las viviendas para evitar intoxicaciones y solo ordenan el desalojo cuando es imprescindible. Sin embargo, alertados por el humo y por las llamadas al timbre del resto de vecinos, prácticamente toda la comunidad bajó a la calle antes de que llegaran los servicios de emergencia.

El hecho de que el fuego se produjera en la última planta del bloque evitó el temido efecto chimenea en la escalera, pero no impidió que los inquilinos de la vivienda siniestrada, una madre y sus dos hijos adolescentes, resultaran intoxicados por el humo. Según fuentes de los Bomberos de Zaragoza, su estado no era grave, por lo que bastó con suministrarles oxígeno en la ambulancia. La mujer, Antonia B. M., fue trasladada después al Hospital Miguel Servet, pero solo para ser asistida de la torcedura que sufrió en un tobillo al caerse en la escalera cuando huía del fuego. Los médicos asistieron también a una cuarta vecina por una crisis nerviosa.

El incendio se inició a las 2.30 y arrasó por completo el 9º H, por lo que la familia que lo habitaba tendrá que buscar otro lugar en el que vivir. Pero ni los Bomberos ni la Policía se atrevían ayer a concretar cuál fue el origen de las llamas, a las que hubo que atacar principalmente con una escala desde la fachada. Los vecinos explicaban por la mañana que antes del suceso se había producido un apagón de luz en todo el inmueble, aunque nadie ha relacionado de momento el incendio con un fallo eléctrico.

Varios pisos inundados

La gran cantidad de agua que fue necesario utilizar para extinguir el fuego así como la rotura de varias tuberías hicieron que varias viviendas acabaran inundadas. "Los Bomberos han tenido que abrir varios agujeros en el falso techo del baño para achicar el agua del piso incendiado", explicaba este martes la vecina que vive justo debajo. De esta manera, evitaron que la escayola de esta casa pudiera desprenderse de forma repentina y causar más daños: tanto personales como materiales. Pese al tremendo susto y a los inconvenientes que genera un suceso de estas características, todos los residentes se consideraban ayer afortunados. "Yo veía mi piso desde la calle y temía que las llamas lo alcanzaran", reconocía la propietaria del 8º H.

"Nos han dicho que por encima del séptimo piso han podido llegar a alcanzarse los 600 grados", contaba Enrique García, vecino del tercer piso. "Cuando se produjo el incendio estábamos ya en la cama, pero oímos mucho jaleo y al asomarnos a la ventana vimos que caían chispas", indicaba. Temiendo lo peor, como el resto de residentes, este hombre y su madre optaron por bajar a la calle. "Afortunadamente, todo ha quedado en un susto y no ha habido que lamentar víctimas. Tampoco hacía frío en la calle, así que todo ha sido cuestión de esperar".

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