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Zaragoza

Las piscinas municipales registraron más de 3.000 incidencias durante el pasado verano

Los socorristas atendieron, sobre todo, heridas, traumatismos y picaduras. Un 20% de los asistidos fueron menores de 6 años y un 48% de entre esa edad y 17 años.

Centro deportivo municipal Salduba en una imagen de archivo
Gerardo Belloch vigila este año las instalaciones del centro deportivo municipal Salduba.
Enrique Navarro

Los hasta 90 socorristas que vigilan las 22 piscinas municipales asistieron el pasado verano a 2.938 personas. Este dato, recogido en las estadísticas del Ayuntamiento, se centra en las incidencias de cierta entidad. Se estima, no obstante, que podría haber hasta un 50% más, ya que el volumen de trabajo hace que aquellas que se resuelven al instante, como cortes o rozaduras, no siempre puedan anotarse.

En 2016, un 48% de los atendidos fueron menores de entre 6 y 17 años y un 20% no llegaban a los 6. Las heridas, ya fuesen de mayor o menor gravedad, representaron un 53% del total de incidencias (se contabilizaron 1.571). En Las Delicias y La Granja hubo 152 casos y en Torrero, 145. También destacan los 104 de La Jota y los 101 de Santa Isabel.

Más graves fueron los 42 traumatismos atendidos en La Granja o los 41 de Las Delicias. Este año, solo en los primeros siete días de campaña se redactaron cuatro informes. "Hubo un rescate y se tuvo que atender a una persona que terminó sangrando por un golpe en la cara", explica Javier Sanz, coordinador de socorristas de Eulen. El peor episodio, no obstante, se produjo el pasado juevesen La Granja, donde una joven de 15 años tuvo que ser trasladada al hospital con pronóstico grave tras ser rescatada con signos de ahogamiento.

El pasado verano, 12 personas fueron evacuadas en ambulancia y cuatro terminaron en la unidad de vigilancia intensiva. A ellas se suman otras 42 que fueron al hospital por medios propios.

El 48% de los sucesos se registraron en julio y el 26,5%, en agosto. Muchos fueron "resbalones o golpes con el fondo de la piscina", aunque en Valdefierro hubo que rescatar a una niña en parada cardiorespiratoria. También hubo insolaciones, aunque "cada vez se dan menos", ya que las campañas han contribuido a que los bañistas sean "más conscientes".

Para Sanz, los niños pequeños sin supervisión representan el mayor peligro. "La normativa municipal dice que los menores de 14 años deben ir acompañados en todo momento, pero hay gente que entra y se desentiende de ellos", asegura. "En caso de que les ocurra algo y haya que ir al botiquín, hay piscinas que se quedan sin vigilancia", señala.

Manguitos y chalecos también son un problema, ya que "dan una falsa sensación de seguridad". Capítulo aparte son las aguadillas, las torres humanas y las volteretas, que están totalmente prohibidas.

Más seguridad activa

Este verano, el Consistorio ha optado por reforzar la presencia de socorristas. El área de Deportes ha invertido 26.500 euros para contratar a un efectivo más a jornada completa en las piscinas que registran mayor afluencia de público (Actur, Gran Vía, La Granja, La Jota, Salduba, Santa Isabel, Torrero, Valdefierro y Casetas). "Es el primer año en mucho tiempo que aumenta la seguridad activa, algo que es de agradecer. Años atrás había responsables de botiquín y prácticamente el doble de socorristas", apunta Sanz.

Hasta este verano, los refuerzos terminaban en torno al 16 de agosto, pero esta vez se mantendrán hasta el final de la temporada, que podrá prolongarse una semana más en las piscinas del Actur, Las Delicias y La Bombarda si el tiempo acompaña.

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