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Zaragoza

La revolución 'online' a domicilio

Las compras de artículos y comida por internet lanzan el transporte instantáneo y en bici, que tiene miles de usuarios y ha creado decenas de empleos en Zaragoza.

Además de en Zaragoza, Glovo está en Barcelona, Madrid, Valencia, Sevilla, Málaga, Milan y Paris
Glovo, una 'app' para casi todo

La vida a domicilio ha llegado para quedarse. Cada vez son más los que prefieren elegir el menú de la cena a golpe de ‘clic’ y pagarlo, por un módico coste adicional, en pijama y sin haberse movido de casa. Lo mismo ocurre con las adquisiciones y la venta de todo tipo de artículos por internet, en grandes gigantes como Amazon o plataformas como Wallapop. Se minimizan los tiempos de respuesta (la mayoría de estas aplicaciones se comprometen a entregar los pedidos en menos de una hora) y se multiplican los canales y los servicios a disposición del usuario, principalmente, jóvenes de entre 20 y 40 años, de clase media, con poco tiempo libre y duchos en las nuevas tecnologías.

Compañías de éxito en otras ciudades y países, como Glovo (creada en Barcelona) o Deliveroo (Inglaterra), han desembarcado en Zaragoza en los últimos meses y, semana tras semana, expanden su negocio. Entre ambas, cuentan con casi un centenar de mensajeros que realizan los repartos como autónomos. Pero esta revolución ‘online’ también afecta a otras empresas de mensajería, como La Veloz que, superadas las dificultades de la crisis y la paulatina extinción del tradicional envío de cartas, están viviendo un nuevo resplandor por el transporte de paquetes de la compraventa en internet.

Glovo tiene dos modelos de negocio: por un lado, los acuerdos con restaurantes para llevar a domicilio sus menús a cambio de una comisión (el 80% de su volumen de ventas) y, por el otro, el servicio a usuarios particulares, tanto con la comida a domicilio como en el transporte de cualquier otro artículo (su lema es ‘ya vamos nosotros’). En Zaragoza, cuentan con unos 1.200 usuarios activos (realizan al menos un pedido mensual). Los ‘glovers’ –sus repartidores– entregan, de media, unos 1.000 pedidos semanales, una cifra que ha crecido un 500% desde su llegada a la ciudad en septiembre. "Lo que se hizo en todo ese mes, ahora se hace en un día", resume Guillermo Lope, el responsable de la compañía en la capital aragonesa.

Deliveroo llegó a Zaragoza hace un mes y medio y en los próximos cuatro meses esperan contar también con 40 repartidores autónomos. "Ha sido la ciudad española en la que se ha registrado un crecimiento más rápido. Más que en Madrid, Barcelona o Valencia", indicó Diana Morato, directora general de Deliveroo España, que no aportó datos concretos. Centrados solo en el reparto de menús a domicilio, tienen acuerdos con 40 restaurantes de la capital aragonesa "de demostrada calidad". "Nuestros usuarios son gente joven que maneja la aplicación, pero que ya tiene su primer empleo y apuesta por los productos elaborados. Nuestra máxima es repartir el mejor producto en las mejores condiciones", añadió.

Las condiciones de empleo

Una de las críticas que han recibido estas compañías es la utilización de una red de autónomos en la que se basa todo el negocio, de modo que se ahorran una importante parte del coste de personal. Sin embargo, tanto Glovo como Deliveroo defienden que su sistema de trabajo es "legal" y que sus trabajadores disfrutan de una flexibilidad horaria que no tendrían si fuesen empleados a tiempo completo.

"Son mensajeros profesionales o universitarios que buscan un complemento salarial. Ellos deciden cuántas horas dedican al día y en qué momento, y nosotros pagamos una cuantía por pedido y les conectamos con los usuarios de la plataforma", explicó Lope, que indicó que pueden llegar a cobrar unos 10 euros por hora. La gran rentabilidad para la empresa, en este caso, son las comisiones por el acuerdo de transporte a domicilio con los restaurantes.

En Deliveroo, Morato destacó que su estrategia de negocio es "otro modelo más que se ajusta al marco legal" y sostuvo que en su compañía realizan previsiones a diario para poder garantizar el servicio y un salario a sus trabajadores autónomos.

En la ‘ecomensajería’ zaragozana La Veloz, sin embargo, el modelo de negocio es una cooperativa que cuenta con ocho trabajadores, incluyendo cuatro socios. Todos trabajan a tiempo completo y forman parte de la plantilla; no hay autónomos. Ellos no pelean por el transporte al instante, sino que han asistido al cambio "muy brusco" que ha supuesto la llegada de la compra venta de artículos por internet. Según explicó Óscar Vidal Gea, trabajador de la empresa, el traslado de paquetes procedentes de plataformas ‘online’ como Amazon o Privalia "se ha disparado un 50% entre 2015 y 2016, y sigue subiendo en este comienzo de 2017". "El gran cambio de tendencia que hemos observado son las compras por internet", insistió Vidal, que señaló el aumento también de los intercambios entre particulares.

Pedaleando con fuerza

La gran aliada en Zaragoza de todo este novedoso negocio es la bicicleta. Las tres compañías entrevistadas subrayan que la orografía de la capital aragonesa (muy plana) y el elevado número de kilómetros de vías ciclables y carriles bici facilitan su labor en un medio de transporte que, además de no ser contaminante, reduce los gastos. "Te ahorras el coste del combustible y es mucho más rápida que realizar el transporte en coche", afirmó Vidal, que cuenta con un 50% de bicicletas en su parque móvil. En Deliveroo, el porcentaje de bicis asciende al 95%. "La ciudad es plana y nos permite cumplir nuestro tiempo de entrega", añadió Morato.

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