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Zaragoza

Casi medio millar de personas duermen a diario en la calle o en centros de acogida en Zaragoza

Cruz Roja contabiliza 425 sintecho en una noche, 126 de los cuales pernoctaban al raso, y el resto, en albergues de la ciudad. El porcentaje de españoles ya se acerca al 50% y, además, cada vez son más jóvenes, con casos de chavales de 18 años.

Una mujer vive sola en una nave industrial abandonada.
Casi medio millar de personas duermen a diario en la calle o en centros de acogida en Zaragoza
Guillermo Mestre

El pasado 17 de noviembre hubo en Zaragoza 425 personas ‘en situación de calle’. Es la expresión con la que se engloba a las personas sin hogar, a los sintecho, que o bien durmieron al raso o bien lo hicieron en un centro de acogida, como el refugio o el albergue. Se trata de una cifra que, aunque es variable, se mantiene más o menos estable a lo largo de los últimos años. Lo que sí continúa variando es el perfil de estas personas: cada vez hay más españoles y son más jóvenes.

Aquella noche de noviembre Cruz Roja hizo un barrido por las calles de Zaragoza, en las que contabilizó 126 personas durmiendo al raso. Además, 299 lo hicieron en alguno de los centros que acogen a personas sin hogar en la ciudad. Se trata de unas cifras ligeramente inferiores a las de 2014, cuando en un estudio similar se encontraron 140 personas pernoctando en la calle y 347 en el albergue, el refugio o lugares de acogida similares. No obstante, hay que tener en cuenta que en estas estadísticas se incluye a la gente que se busca un hueco para dormir en un rincón más o menos visible, pero no están quienes encuentran lugares más escondidos ni los que ocupan una vivienda de forma ilegal. Esta última fórmula, el llamado chabolismo vertical, está claramente al alza, con personas y familias que entran a vivir en pisos abandonados, muchos de ellos propiedad de entidades bancarias.

Aunque el estudio que hizo Cruz Roja está sin terminar –las entrevistas realizadas se han puesto en manos de un sociólogo–, desde esta organización avanzan que se han encontrado dos perfiles principales: el de la persona mayor que lleva mucho tiempo en la calle y el de la gente joven que acaba de quedarse sin hogar. "Los hay desde los 18 años. Tratamos de acercarnos pronto a ellos, porque hay que evitar que esa situación se cronifique", cuenta Susana Royo, subdirectora de intervención de Cruz Roja.

Esta organización sale todas las noches de lunes a viernes por los lugares habituales de ‘residencia’ de los sintecho, para atenderlos en la medida de lo posible. Royo cuenta que se encuentran "un 90% de hombres", y que "cada vez hay más españoles". El porcentaje de sintecho nacionales ronda ya el 50%, cuando hasta hace unos años la cifra era casi residual.

La labor de la Cruz Blanca

Los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca también trabajan con las personas sin hogar pero, en este caso, lo hacen durante el día. Desde hace dos años tienen una unidad móvil de intervención, en colaboración con la coordinadora de centros y servicios para personas sin hogar. Esta asociación engloba a Cáritas, la Hermandad del Santo Refugio, las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, La Caridad, el Centro Social San Antonio, el Centro de Día San Blas, el albergue y el refugio. La Fundación Cruz Blanca se sumara próximamente al colectivo.

Antonio Rodríguez, psicólogo y educador social de esta organización solidaria, cuenta que su labor consiste en "informar a la gente que está en la calle de los recursos que existen en Zaragoza", y en colaborar con ellos para tratar de procurarles un alojamiento. "La calle deteriora demasiado física y psicológicamente", advierte. Rodríguez recalca que estos ciudadanos "acaban siendo invisibles para la mayoría de la población". "Parece que no sean personas, hasta les hacemos culpables del propio mal que sufren", señala. Este psicólogo explica que, cuando te acercas a ellos, "se muestran dialogantes", y descubres que "casi siempre tienen detrás una historia complicada".

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