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Zaragoza
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La Fiscalía investiga a la forense que ocultó un corazón en un caso de homicidio en Calatayud

El hallazgo del órgano permitió analizarlo y probar que la víctima murió por causas naturales y no por una agresión.

Instituto de Medicina Legal.
Instituto de Medicina Legal

La Fiscalía Provincial de Zaragoza ha abierto una investigación para determinar si la forense del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA) Teresa R. V. pudo incurrir en un delito de falsedad al ocultar a una juez de Calatayud que había extraído y conservado en formol el corazón de la víctima de un supuesto homicidio acaecido en Calatayud. El hallazgo posterior de la víscera resultó fundamental para la investigación, ya que su análisis probó que la muerte de esta persona no fue consecuencia de la agresión sufrida (como parecía apuntar el informe de autopsia elaborado por la investigada), sino de su grave patología cardíaca. De hecho, con esta información, la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Calatayud decidió archivar la causa abierta contra Jesús L. M., decisión que confirmó en septiembre la Audiencia Provincial.

La juez supo que el corazón del fallecido había sido extraído del cuerpo y conservado por la forense porque se lo comunicó un policía que estuvo presente en la necropsia. Tal revelación causó una enorme sorpresa a la instructora del caso, puesto que la propia investigada se lo había negado por escrito. "(...) En la autopsia no se recogieron muestras. Las características de la hemorragia, los antecedentes y medicación las hacía innecesarias", explicaba en un escrito de aclaración fechado el 17 de mayo de 2016.

La sorpresiva información facilitada por el agente hizo que la juez reaccionara con inmediatez y diera un plazo de 24 horas al IMLA para que le confirmará si realmente se había conservado el corazón. El urgente requerimiento fue contestado por la responsable del Servicio de Patología, quien explicó a la magistrada que, efectivamente, en una estantería había un "bote de plástico blanco con cierre negro protegido por cinta de precinto marrón, conteniendo una víscera cardíaca diseccionada incluida en formol". Le contó también que en la etiqueta de dicho recipiente figuraba el nombre de la víctima del supuesto homicidio.

Confirmada la existencia del corazón, la juez ordenó su análisis en el laboratorio y la práctica de un segundo informe de autopsia en el que no participara Teresa R.V. Tras el archivo del caso, la propia instructora informó de lo sucedido a la Fiscalía Provincial para que actuara de oficio si lo consideraba oportuno.

Según ha podido saber HERALDO, la forense investigada y varios compañeros del Instituto de Medicina Legal de Aragón han sido llamado ya a declarar. En cualquier caso, la Fiscalía tiene un plazo de seis meses para estudiar el caso y decidir si lo remite a los juzgados de Zaragoza para que se judicialice.

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