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Zaragoza

Monumentos al olvido en Delicias

Dos de los quioscos del parque de Las Delicias se encentran abandonados desde hace años. El Ayuntamiento de Zaragoza intentó buscarles uso pero no prosperó.

Uno de los dos quioscos abandonados situados en el parque de Las Delicias.
Monumentos al olvido en Delicias
Raquel Labodía

Se yerguen entre los árboles, el verdor del césped y los niños que juegan entretenidos en los alrededores. El sol ilumina sus fachadas, ensuciada por las pintadas, el paso del tiempo y la falta de uso. Dentro de ambos edificios el panorama no es mucho mejor, con todo aquello que alguna vez tuvo valor desaparecido, arrancando de su lugar por los vándalos que se han apropiado de ellos.

Dos de los quioscos de propiedad municipal del parque de Las Delicias, uno situado cerca de la calle de la Ciudadela y otro paralelo a Duquesa Villahermosa, se encuentran abandonados desde hace años. Aunque el Ayuntamiento de Zaragoza intentó recientemente que alguna asociación se hiciera cargo de ellos, los dos contratos que salieron a licitación fueron declarados desiertos recientemente. No se presentaron ofertas.

El pliego recogía como condiciones para ocupar este espacio que debía hacerse cargo una entidad sin ánimo de lucro (ONGs, asociaciones vecinales...) y esta debía utilizar el edificio para organizar actividades de carácter "lúdico, social, educativo, cultural o deportivo" acorde al entorno. La entidad, que obtendría la gestión del centro durante 10 años, debería pagar un canon fijo anual de 100 euros sin IVA.

No obstante, el contrato también incluía la obligación de llevar a cabo inversiones con las que rehabilitar y adecuar el edificio, algo que debía realizarse durante los primeros dieciocho meses de vigencia de la concesión. Esta necesidad de gastar tan solo para poner a punto el quiosco echó atrás a algunas entidades interesadas, ya que no podían siquiera optar a sacar rédito económico.

El presidente de la asociación de vecinos Manuel Viola del barrio de Las Delicias, José Luis Zuñiga, aprecia "una buena intención" en los intentos del Consistorio de dar vida a los dos quioscos y de hecho explica que desde la propia asociación se le dio publicidad entre los posibles interesados, pero no prosperó.

Admite que "ve complicado" encontrarles uso. Recuerda que uno de ellos no se ha llegado a utilizar nunca. En el otro, dos infructuosos intentos de mantener un bar con el que refrescar a vecinos y paseantes apenas sirvieron para revitalizar el edificio unos meses. Y después, nada. "Necesitan un buen repaso", recalca el presidente, que apunta que al "limitarse la rentabilidad" se dificulta aún más encontrar candidatos. "Quizás si nos lo cedieran gratis se podría hacer algo. O que instalaran unos servicios públicos, como en el resto de Europa", plantea Zuñiga. No obstante, el representante de la asociación cree que el problema va más allá de encontrar quien pueda organizar actividades en los quioscos. Explica que la falta de inversión en el mantenimiento del parque ha provocado que vaya poca gente. "Tiene poca vida", resalta. La búsqueda de quien ayude a revitalizar este espacio continúa.

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