Despliega el menú
Zaragoza
Suscríbete

El servicio municipal de apoyo al cuidador ha aumentado un 62% su demanda en cuatro años

En 2015 se acogieron 238 personas frente a 147 en 2012. Se ofrecen sustituciones ante dolencias físicas o desgaste psíquico en la atención a familiares dependientes.

Fachada del centro de servicios sociales de San Pablo, uno de los que gestiona la prestación.
Fachada del centro de servicios sociales de San Pablo, uno de los que gestiona la prestación.
G. Mestre

Aunque todavía se queda corto según los expertos, el apoyo a los cuidadores de personas dependientes aumenta poco a poco su presencia en Zaragoza. Con una oferta que se divide entre las prestaciones públicas y el trabajo de entidades sociales especializadas, cada vez se presta más atención a la figura del familiar o del allegado encargado de aportar sus cuidados y que, muchas veces, también puede sufrir dolencias físicas o psíquicas, además de un considerable cansancio.

El Ayuntamiento de Zaragoza ofrece desde hace años, dentro de su catálogo de prestaciones, un servicio de apoyo al cuidador y su sustitución por horas en su tarea debido a causas sobrevenidas, que atendió a 238 personas aquejadas de una necesidad más o menos puntual. Esta cifra supone un 62% más que los 147 atendidos en 2012 y constituye un crecimiento constante desde entonces: en 2013 fueron 155 y en 2014, 211.

El servicio, contemplado en la ordenanza de prestaciones sociales de Zaragoza, permite atender un máximo anual de 220 horas al año a la misma persona, está subvencionado, tiene un tope económico y es prestado por las mismas empresas concesionarias que se encargan del resto de prestaciones domiciliarias, siempre tutelado por los servicios sociales municipales.

Desde el área de Derechos Sociales reconocen que la mayoría de los 238 cuidadores atendidos el año pasado lo fueron por dolencias o impedimentos físicos pero insisten en la importancia del factor psicológico en una demanda creciente. De hecho, su intención es fomentar el respiro de estos cuidadores aunque no tengan una patología visible, como forma de oxigenarse y afrontar una situación cotidiana complicada ya que, en muchos casos, se da la circunstancia de que el propio cuidador también tiene una edad avanzada.Apoyo en grupo y descanso

El Gobierno de Aragón, no obstante, es quien se ocupa de ofrecer programas específicos de apoyo emocional al cuidador como el ‘Cuidarte’, una terapia de grupo y técnicas de autoayuda para encarar su tarea, trabajando desde la autoestima y la comunicación hasta el duelo anticipado ante la muerte física del ser querido. También se tiene en cuenta el tiempo necesario para uno mismo dentro de esta realidad cotidiana. Con datos a nivel provincial, participaron este curso 150 personas en Zaragoza. El programa, para todo Aragón, es considerado clave por los trabajadores sociales.

Junto a ello, precisamente, también está diseñado el programa de la DGA de apoyo y respiro a cuidadores que incluye estancias atendidas (diurnas o temporales) de los dependientes en residencias del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS): hasta 19 personas se acogieron a este servicio en la provincia de Zaragoza en 2015 y a ellas hay que sumar otras cuatro plazas nocturnas para dependientes que, de forma experimental, se han abierto en la residencia del IASSde La Romareda en 2016.

Entidades como Rey Ardid, Afedaz, la Asociación de Parkinson de Aragón, Cáritas o la Cruz Roja ofrecen apoyo o servicios en este mismo sentido. Fuentes de esta última organización precisan que 120 personas en toda la provincia disfrutan de sus programas de respiro y de capacitación.

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión