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Zaragoza

La subasta de suelo para 432 pisos junto al AVE se reactiva con facilidades para evitar otro fracaso

Zaragoza Alta Velocidad mantiene el precio de la última licitación, 41,8 millones, pero amplía a siete años el periodo de pago. La sociedad pública necesita rebajar sus 262 millones de deuda.

Zaragoza Alta Velocidad reactiva la subasta del suelo para paliar su deuda de 262 millones de euros.
Zaragoza Alta Velocidad reactiva la subasta del suelo para paliar su deuda de 262 millones de euros.
Heraldo.es

A la cuarta va la vencida. Esta es la máxima en la que confía la sociedad pública Zaragoza Alta Velocidad (ZAV) para lograr que su nueva tentativa para subastar suelo del barrio del AVE acabe con un comprador y no desierta como en las tres licitaciones anteriores. Para ello, ha optado por ampliar a siete años el periodo de pago de las dos parcelas situadas frente a la estación de Delicias, con capacidad para 432 viviendas libres y más de 11.000 metros cuadrados destinados a usos terciarios (oficinas y servicios).

La última convocatoria se remonta al pasado verano y ambos solares salieron al mercado por un precio que rondaba los 41,8 millones. La oferta mínima se mantiene inamovible, ya que corresponde con el valor de las últimas tasaciones realizadas por Tinsa, tal y como justifica oficialmente Zaragoza Alta Velocidad. El mismo criterio se siguió en la convocatoria de junio, pero varios empresarios zaragozanos del sector inmobiliario consultados por este diario dieron por hecho entonces que la subasta acabaría en fracaso, ya que el precio de salida estaba, literalmente, "fuera de mercado". Para vencer ahora las reticencias, se ha optado por dar unas facilidades de pago nunca ofrecidas.

Las dos manzanas que se pretenden enajenar, las número 5 y 6 del denominado barrio del AVE, ocupan 2.408 y 5.821 metros cuadrados, respectivamente, entre la fachada principal de la estación de Delicias y la avenida de Navarra. La edificabilidad ronda los 60.000 metros cuadrados, repartida en seis bloques. En la manzana pegada al centro de especialidades Inocencio Jiménez se podrán levantar hasta 234 viviendas y en la contigua, otros 198.

La altura máxima de los bloque está limitada a 62 metros, correspondiente a un edificio de 19 plantas. En ambos solares se han establecido servidumbres de paso, de modo que no se podrá edificar toda su superficie para garantizar el paso peatonal hacia la plaza existente justo delante de la estación del AVE.

Ambas parcelas están ubicadas en el mismo frente de la avenida de Navarra donde se sitúa un tercer solar que Zaragoza Alta Velocidad ha llegado a ofrecer al grupo Quirón para levantar su gran hospital de referencia para el valle del Ebro. Sin embargo, no ha trascendido si hay interés por parte de los gestores del grupo sanitario y de sus propietarios, el fondo de inversiones CVC, que a principios de año seguían prefiriendo la opción de La Romareda pese al bloqueo del equipo de gobierno municipal.

La sociedad pública, controlada por el Gobierno central con el 50% de las acciones y participada a partes iguales por la DGA y el Ayuntamiento de Zaragoza, llegó a recibir dos ofertas en la anterior subasta, pero no cumplían los pliegos de condiciones. La intención inicial era recurrir a la negociación directa y "abierta" con las empresas que se habían interesado por los terrenos, aunque finalmente se descartó y se ha optado por hacer otra licitación tras sondear el interés del mercado.

El precio no se han rebajado porque, de otra forma, habría que rebajar la valoración del conjunto de los suelos ferroviarios de Delicias y del Portillo. Y esto supondría que la sociedad pública entraría en causa de disolución al contar con unos activos infravalorados respecto a la deuda que tienen con los bancos.

La insistencia de Zaragoza Alta Velocidad en enajenar parcelas pese a cosechar varios fiascos responde a su necesidad de aligerar la carga financiera, que asciende a 262 millones de euros. En la última renegociación de la deuda, firmada hace más de dos años, los socios tuvieron que garantizar las amortizaciones con préstamos participativos ante la parálisis del mercado inmobiliario. Y el calendario de pagos obliga a las instituciones aragonesas a desembolsar 119 millones en cuatro años. Por si fuera poco, los tres socios de Zaragoza Alta Velocidad deben afrontar una última cuota de 130 millones a finales de 2019. Es decir, al Ayuntamiento y a la DGA le corresponderían repartirse otros 65 millones a partes iguales.

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