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Zaragoza

La juez deja libre al vendedor arrestado por el homicidio frustrado del rastro

Su mujer declaró también ayer como coautora de la agresión ante la Policía.

La titular del Juzgado de Instrucción número 10 de Zaragoza, María José Bello, decretó ayer la puesta en libertad de Raimundo F. A., el vendedor ambulante detenido el pasado domingo por clavar un bastón sable en el pecho a un compañero de origen senegalés. Durante su declaración, el presunto agresor, de 37 años, reconoció haber discutido con la víctima e incluso haberle golpeado con la gayata. Sin embargo, negó que fuera él quien le causara la herida de arma blanca.

Las explicaciones del detenido y el hecho de que el propio denunciante mantenga que fue atacado por varias personas han sembrado dudas sobre la autoría de una lesión que aunque no fue profunda se localizó a dos centímetros del corazón. Razón por la cual la magistrada decidió dejar libre y sin ningún tipo de medida –ni fianza ni comparecencia periódica en el juzgado– al sospechoso, que pese a todo seguirá encartado hasta que se esclarezca lo sucedido.

La trifulca se produjo alrededor de las 11.20 del pasado día 27 en la zona del rastro reservada a los puestos que hace años se instalaban en el entorno de la plaza de toros. Aprovechando su comparecencia ante la juez de guardia, Raimundo F. A. confirmó que la discusión con el vendedor senegalés –K.S., de 51 años– fue consecuencia del emplazamiento de sus tenderetes. Ninguno de los dos tiene licencia municipal para ejercer la venta ambulante, por lo que, al paso de una patrulla de la Policía Local, el español se alejó del lugar dejando allí su bastón para que nadie le quitara el sitio. Sin embargo, al no ver a nadie, el inmigrante decidió ponerse a vender allí, lo que dio lugar a un enfrentamiento verbal entre ambos que acabó a golpes y con una herida de arma blanca.Le tiró una caja de fruta

Según Raimundo F. A., al que asistió durante su declaración la letrada Olga Oseira, si golpeó con su bastón al senegalés fue porque le tiró antes a la cabeza una caja de fruta. Lo cierto es que uno y otro llegaron a las manos y a la trifulca se sumó a continuación mucha más gente. De hecho, la Policía detuvo también ayer a la mujer del vendedor ambulante, Violeta J. G., de 35 años, por su presunta participación en la agresión.

La víctima explicó que se encontraba en lugar de los hechos y que salió en defensa de su esposo, pero negó que llegara a golpear al otro vendedor y mucho menos que le clavara algún arma blanca en el pecho. Parece que la víctima tampoco la ha identificado como la autora del pinchazo, por lo que los investigadores decidieron dejarla libre advirtiéndole de que deberá acudir al juzgado a dar explicaciones cuando la llame el instructor de las diligencias.

Por lo tanto, las pesquisas por esta tentativa de homicidio siguen abiertas y no se descartan nuevos arrestos. Porque parece que pudo haber al menos otros dos varones involucrados en la reyerta y alguno de ellos podría ser el autor material de la herida punzante.

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