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Zaragoza

Los incumplimientos de frecuencias se acumulan en las líneas de bus con más usuarios

Los trabajadores de Auzsa denuncian el empeoramiento del servicio y piden nuevos tiempos de recorrido para la 22, 24 y 33.

Marquesina de un autobús urbano en Zaragoza.
Marquesina de un autobús urbano en Zaragoza

Los trabajadores de Urbanos de Zaragoza respaldaron ayer las críticas de los sufridos usuarios del bus de Zaragoza y denunciaron que numerosas líneas no cumplen con las frecuencias estipuladas, sobre todo, los sábados y festivos. Los empleados volvieron a reclamar que se confeccionen nuevos cuadros de marchas para algunas de las líneas que, además, son las que más demanda de usuarios tienen. Así, citan a la 22, la 24, la 32, la 33 o la Circular 1 y aseguran que "están perdiendo viajes, generando vacíos y aumentando el tiempo de espera en las paradas", que se eterniza todavía más estos días que comienzan a hacer frío.

Los trabajadores ya han trasladado su denuncia al servicio de Movilidad del Ayuntamiento,al que solicitan que tome "cartas en el asunto" y vele por el correcto funcionamiento del transporte público. Así, aunque "existen herramientas informáticas y humanas suficientes" para comprobar si se cumplen o no con las frecuencias, el comité de empresa de Auzsa duda de que se esté utilizando correctamente el Servicio de Ayuda a la Explotación (SAE), con el que se puede ver en tiempo real dónde está cada vehículo y cuánto tarda en alcanzar una u otra parada.

La responsable de Movilidad, Teresa Artigas, ya anunció hace unas semanas que uno de los propósitos de la mesa de transporte público –con técnicos municipales, vecinos, empresas y trabajadores– era buscar soluciones para los buses con peores frecuencias. La concejal de ZEC se refirió, en concreto a líneas como la 24, 33 y 35, que son algunas de las que más demanda concentran, y también a las lanzaderas del sur y su habitual descoordinación con los horarios del tranvía.Obras y desvíos

La línea de bus 24 es la que encabeza el ranquin de viajeros y en 2014 transportó a 7.540.575 personas, unos 20.000 usuarios al día. Su frecuencia de paso entre semana es de 6 minutos pero los usuarios se quejan de que a menudo han de esperar cerca de 10 bajo las marquesinas. La peor parte llega los fines de semana cuando se ha de cubrir el trayecto en unos 40 minutos (en lugar de los 47 habituales) y resulta complicado evitar las esperas.

Por su parte, la línea 22, que vertebra Las Delicias y va hasta la avenida de América, tiene unos 18.200 viajeros al día y sus frecuencias se han visto afectadas desde el pasado mes de septiembre por las obras del paseo de María Agustín. Los buses tienen que evitar Conde de Aranda y desviarse por el Portillo, lo que hace que su recorrido se alargue y sus tiempos de paso se resientan.

Los tiempos y las frecuencias de los autobuses son también una de las principales preocupaciones de cara al próximo Plan de Movilidad, y el comité de empresa de Auzsa insiste en que se hagan cuadros de marchas "más razonables", como ya hicieron el Ayuntamiento y el Consorcio de Transportes en 2008 y 2009. Igualmente piden que se tengan en cuenta los estudios de tiempos entregados por parte de los trabajadores y afirman que, ante el continuo deterioro del servicio, "la solución es la municipalización".

El único alivio para los usuarios es que hasta el próximo día 30 Auzsa está incorporando nuevos vehículos –doce unidades– que no serán más rápidos pero sí harán el viaje más confortable. De momento se han visto beneficiadas las líneas 31 y 51, pero antes de fin de año se irán incorporando nuevos coches articulados a otras líneas.

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