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Zaragoza

Calatayud tendrá, por fin, diez kilómetros de vías verdes

El proyecto, bloqueado desde hace un año, cuesta 500.000 €.

La vía verde de Ojos Negros en Teruel.
Vías Verdes, un turismo activo y sostenible
VÍAS VERDES

El acondicionamiento de dos tramos de antiguos trazados ferroviarios como vías verdes en Calatayud ya ha comenzado. Los trabajos transformarán 10 kilómetros entre Paracuellos de Jiloca y Torralba de Ribota. La empresa pública Tragsa ejecutará las obras, cuyo coste global supera los 500.000 euros, que serán financiadas por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

El Ayuntamiento de Calatayud llevaba un año esperando el inicio de la intervención, que estaba paralizada, según fuentes municipales, por decisión de la Abogacía del Estado. Tras quedar desbloqueado, se actuará en ocho kilómetros de la antigua Santander-Mediterráneo entre Calatayud y el límite con Torralba de Ribota, y en otros dos de la Caminreal-Calatayud hasta Paracuellos de Jiloca. Las obras comenzaron el jueves con la limpieza y desbroce de los dos tramos.

En agosto de 2014, el Ayuntamiento bilbilitano celebró un pleno extraordinario en el que debía aprobarse el convenio con el Ministerio para que el acondicionamiento pudiera iniciarse antes del final de ese ejercicio. Las obras se basaban en un proyecto que redactó la Agencia de Planeamiento Urbanístico de la Diputación Provincial, a petición de la concejalía de Medio Ambiente.

En ese plan se recoge que la Administración municipal deberá asumir una serie de compromisos, como arrendar el antiguo trazado de la Santander-Mediterráneo al ADIF, el propietario, por un periodo de 20 años, que serán prorrogables por otros 10. Por este concepto pagará, en cada ejercicio, un canon de 3.200 euros por el tramo de Ribota, y otros 800 más por el del Jiloca.

También se hará cargo del mantenimiento de las vías verdes, que incluirá en el contrato de la empresa encargada de los parques y jardines de la ciudad. Deberá ampliar el seguro de responsabilidad civil del que dispone.

Con la transformación de la que fue una importante comunicación ferroviaria, quedarán unidos dos senderos verdes de esta ciudad: el que cruza el parque de Margarita y el que discurre por el de la Serna, paralelo al río Jalón, y que llega hasta el denominado Azud de Carrau.

Reivindicación común

La transformación de las vías de ferrocarril en desuso en un camino turístico es una demanda que cada vez se reclama con más fuerza por parte de varios de los municipios de la ribera del Jiloca, por donde discurría el Caminreal-Calatayud. A finales de octubre, representantes municipales y comarcales de Calatayud, Daroca y el Jiloca mantuvieron un encuentro en la sede comarcal darocense para impulsar juntos el acondicionamiento de esta infraestructura.

En septiembre, vecinos de Villafeliche y Murero participaron en una marcha senderista a la que se sumaban representantes de varios Ayuntamientos, para escenificar el apoyo a la reapertura con fines turísticos y deportivos de esta línea, cerrada en 1985.

En marzo, Burbáguena organizó una actividad similar para presentar la Asociación Amigos de la Vía Verde del Jiloca. Hace unos años que se retiraron los raíles de la vía. Desde entonces, el paso del tiempo, la vegetación y la falta de mantenimiento están desdibujando una vía de comunicación que, como en otras zonas de Aragón y del país, puede transformarse en un recurso turístico para estas zonas con atractivos naturales y patrimoniales.

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