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"Estamos a la espera de repuntes"

La DGA abrirá este martes una oficina de atención a los afectados de la crecida en la Ribera Alta.

El Ebro, desbordado a su paso por Boquiñeni y Pradilla
"Estamos a la espera de repuntes"

Con el agua todavía anegando cultivos y algunas carreteras, los alcaldes de los pueblos más afectados están expectantes ante una nueva crecida. “Los vecinos más ancianos continúan en la residencia de Utebo a la espera de cómo acontezcan las próximas horas”, señala Luis Eduardo Moncín, alcalde de Pradilla.

En la misma situación se encuentran en Boquiñeni. Aunque la mayoría de los vecinos han vuelto a sus casas a primera hora de la mañana, las personas mayores todavía no lo han hecho por decisión de los servicios sociales. “Han preferido que su vuelta se retrase dos o tres días porque todavía puede haber una nueva crecida”, detalla Miguel Ángel Sanjuán, alcalde del municipio.

De hecho, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) prevé “pequeños repuntes de caudal, pero en ningún caso superiores a los registrados últimamente” debido a las precipitaciones de este lunes. “El aumento de las temperaturas que estamos viviendo también provocará deshielos, que pueden aumentar el nivel del caudal nuevamente”, puntualizan desde Boquiñeni.

Y es que para muchos afectados, esta ha sido una de las mayores crecidas que recuerdan. “La gente que vivió la de los 60 asegura que esta es mayor”, sostienen desde el consistorio de Boquiñeni. Por esto, esta es la primera vez que los vecinos han tenido que abandonar sus casas ante el riesgo de desbordamiento. “Alguien se ha equivocado a la hora de sacar cálculos y evaluar los riesgos, lo que no podemos permitir es que tengamos que ser desalojados cada tres años”, critica Sanjuán.

En estos momentos, se ha levantado el plan de evacuación, pero los vecinos todavía no tienen agua potable. “Seguramente tendremos esta tarde y, de momento, nos han traído dos camiones para tener agua”, sostienen. Durante las próximas jornadas, tanto los miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) como los Bomberos de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) seguirán reduciendo el agua en los puntos más afectados.

Los alcaldes continúan reclamando la limpieza del Ebro como única manera de mejorar la situación. “Es tremendo lo que ha pasado y no debería volver a ocurrir”, lamenta Sanjuán. Por ello, reclama que se pongan al cargo unos técnicos cualificados y que se haga un dragado si es necesario.

Novillas también se suma a la protesta

El alcalde de Novillas, José Ayesa, ha lamentado este lunes el "desastre" causado por la crecida extraordinaria del río Ebro en las localidades zaragozanas, la riada "más grande de la historia, no por volumen de agua, pero sí por los daños" que ha causado y por la "amplitud" que ha tomado el cauce.

Al mismo tiempo, Ayesa ha remarcado que esta avenida "ha rebasado todas las previsiones" y los vecinos del municipio "están desanimados" y ahora tienen que afrontar la limpieza "del barrizal" que el Ebro ha dejado a su paso.

El río alcanza una altura de 6,30 metros en Novillas y un caudal de unos 1.700 metros cúbicos por segundo. La punta de la avenida pasó por la localidad este sábado, superando los 7,20 metros de altura en el municipio.

El alcalde ha recordado que hubo que evacuar a personas mayores y algunos vecinos decidieron abandonar sus casas, a las que ya han regresado, ha señalado, al advertir de que el río "va de bajada, aunque aún estará unos días altos por la cantidad de agua" que lleva.

Una vez que pase la avenida, los alcaldes de la ribera "nos tendremos que reunir" para evaluar la situación. Ayesa ha insistido en la necesidad de modificar la normativa ambiental porque "esta ley solo sirve para que el que no quiere hacer nada no lo haga y, el que quiere, lo denuncien y lo arruinen y en medio estamos nosotros" que, con los efectos de las riadas, "nos arruinamos del todo".

Este fin de semana varios vecinos de Novillas han tenido que ser trasladados de sus domicilios a la residencia de personas mayores y a otras viviendas, el río ha anegado 1.600 hectáreas de cultivo --alfalfa, trigo y coliflor-- y unas 3.000 cabezas de ganado bovino, ovino y porcino han quedado rodeadas por el agua. En este punto, el Ebro rebasó varias motas defensivas e inundó una veintena de casas próximas a la ribera.

Una oficina para los afectados

La presidenta del Gobierno de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, ha anunciado que se abrirá este martes una oficina de atención a los afectados por la crecida del río Ebro en la comarca zaragozana de la Ribera Alta del Ebro. La jefa del Ejecutivo autonómico se ha reunido este lunes, en Zaragoza, con el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quien este lunes realizará un recorrido en helicóptero desde Novillas hasta Pina de Ebro para ver los efectos de la avenida.

Unos daños cuantiosos que tardarán en evaluar

“El agua ha afectado a todos los alrededores del pueblo y a algunas casas”, subraya Sanjuán. Sin embargo, todavía es pronto para saber con exactitud cuáles han sido los daños ocasionados por la crecida del Ebro, lo que sí tienen seguro es que “serán cuantiosas”. Lo mismo ocurre en otros municipios cercanos como Pradilla o Gallur, donde ha habido que evacuar granjas y diferentes zonas agrícolas. “Además, las casas del final de la calle baje han sufrido inundaciones”, detalla la Policía Local de Gallur. Asimismo, destacan que es una de las mayores riadas que se recuerdan y aunque ahora la altura del Ebro se encuentra alrededor de los 7 metros, estos días ha llegado a los 8.

El alcalde de Novillas también ha recalcado que esta avenida "ha regado tierras que no había regado nunca, ha sido una barbaridad". Ayensa ha agregado que los daños en la agricultura "se verán" cuando baje el nivel del agua, "pero por lo poco que hemos visto, serán inmensos".

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