Zaragoza

Los voluntarios de Zaragoza se han duplicado desde la celebración de la Expo 2008

Durante las Fiestas del Pilar, el servicio de voluntarios incrementa de manera notable sus actuaciones.

Los voluntarios de Zaragoza se han duplicado desde la celebración de la Expo 2008
ARANZAZU NAVARRO

El número de voluntarios que podemos encontrar por las calles de la capital aragonesa no ha parado de incrementarse desde que se pusieran en marcha sus servicios en 2008 con la llegada de la Expo. “Nos ha sorprendido mucho que cada año siga aumentando esta cifra, de hecho, en 2014 ya tenemos una media de alrededor de un voluntario y medio más cada día”, señala Marta Colomer, responsable del servicio municipal de Voluntariado. Al mismo tiempo destaca que la razón principal para que se produzca este incremento es que “cada uno acude al evento que más le interesa, esto provoca que la gente se lo pase bien y, por lo tanto, se lo cuente al resto de sus amigos que también se animan”.

En concreto, en 2008 había 2.128 voluntarios, una cifra que no ha parado de ascender año tras año, y que en 2013 se situaba en los 3.921, casi el doble que en sus inicios. “Estos datos se producen porque la gente está contenta ya que desde el Ayuntamiento no se ha hecho ninguna campaña para conseguir más afluencia”, detalla Colomer.

Lo que sí ha cambiado durante este tiempo ha sido el perfil de los nuevos voluntarios. “Cuando empezó la Expo, todos los que se apuntaban buscaban acudir a grandes eventos culturales o festivos, como las Fiestas del Pilar, sin embargo, ahora estos acontecimientos están perdiendo fuerza y cada vez viene más gente buscando acciones solidarias”, puntualiza Colomer. En concreto, una de las iniciativas que más relevancia está teniendo en los últimos tiempos es el programa de reparto de comida 'Zaragoza Redistribuye'. “Hay gente que solamente llama para preguntar por esta opción, en concreto, casi 500 personas se han apuntado a él últimamente”, especifica.

La responsable de este servicio municipal afirma que el voluntariado es una opción abierta a todo el mundo, puesto que “hay gente desde los 16 hasta los 92 años, aunque la media estaría en torno a los 40 o 45 años, y está más extendido entre las mujeres que entre los hombres, la gran mayoría de Zaragoza, aunque también vienen de pueblos de alrededor”, sostiene.

¿Cómo ser voluntario?

Para acceder al voluntariado lo más importante es tener ganas, al menos, así lo asegura Colomer. “Aquí aceptamos a todas las personas: jóvenes, mayores, inmigrantes, aragoneses, discapacitados, etc. Todo el que quiera poner cara a Zaragoza es bienvenido”, recalca. Por ello, para que todo el mundo se encuentre a gusto, el primer día se realiza una pequeña charla, en la que se les explica la labor del voluntario y se les da una encuesta. “Les preguntamos sobre sus gustos, días libres, barrio en el que viven, idiomas, anteriores experiencias, etc.”, especifica.

De este modo, cuando surge una actividad, comprueban en la base de datos la gente que estaría interesada en acudir. “Les llamamos a todos y según nos van diciendo los vamos apuntando para unos días o unas horas concretas”, subraya. Al mismo tiempo, manifiesta que tiene que estar perfectamente regulado que no hagan tres o cuatro horas seguidas o que vayan durante toda la semana. “Esto es un complemento al trabajo de unos profesionales y no se tiene que confundir con un empleo”, concreta.

“Lo mejor del voluntariado es lo que te hace sentir”

Virginia Andrés, una zaragozana de 56 años, lleva en el cuerpo de voluntarios de la ciudad desde antes de que se adjudicara la Expo. “Fue un año y medio antes aproximadamente, cuando éramos voluntarios-simpatizantes y todo comenzó por la ilusión que tenía por ver si Zaragoza era la elegida”, señala. Al mismo tiempo asegura que desde entonces nunca ha pensado en dejar de ser voluntaria. “El voluntariado engancha mucho y en mi caso esto provoca que participe en actividades con turistas para enseñarles la ciudad, pero no la parte monumental, sino aquellos rincones que solo los zaragozanos nos conocemos”, explica.

Entre sus tareas también destaca la labor que realiza en el programa 'Zaragoza Redistribuye'. “El voluntariado no es solo para los actos festivos y divertidos, sino para ayudar a nuestros vecinos, y en estos momentos, hay gente que lo está pasando muy mal, por eso valoro tanto el poder auxiliar a los que ahora lo necesitan más”, resume. Además, cuando se le pregunta por qué continua con los trabajos de voluntaria, su respuesta es clara: “Lo mejor es como te hace sentir, no porque seamos muy buenos, sino por la posibilidad de conocer gente, de trabajar con otros...”.

Octubre, el mes con más eventos para el voluntariado

Las Fiestas del Pilar suponen un incremento notable de eventos para los voluntarios zaragozanos. “A todas nuestras actividades 'cotidianas' como la Casa Amparo o los Parques con Corazón se les suma los acontecimientos programados para estos días, así que es el mes en el que más acciones se realizan”, asegura Colomer. Y es que el voluntariado tiene un papel fundamental en el desarrollo de las fiestas. Están en el pregón, en la Ofrenda de Flores, el Tragachicos, etc. “De hecho, como reconocimiento a nuestro trabajo, los voluntarios somos los que terminamos cada año la Ofrenda”, precisa.

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