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Zaragoza

El 107 cumpleaños de Dolores

Dolores Martínez, natural de Almonacid de la Cuba, ha celebrado sus 107 años rodeada de su familia.

Dolores Martínez nació el 27 de septiembre de 1907.
El 107 cumpleaños de Dolores
Raquel Navarro

Pocas mujeres habrá en Almonacid de la Cuba que canten tan bien las coplillas de los Santos como Dolores Martínez. Esta zaragozana nacida un 27 de septiembre de principios de siglo XX cumple hoy 107 años. Su familia no tiene muy claro si es cosa de los genes o de la buena alimentación que ha llevado a lo largo de su vida -siempre de la huerta- pero, exceptuando algo de sordera, Dolores goza de una salud envidiable y conserva el mismo brillo de ojos que tenía con 20 años.

Delgada, morena y muy guapa. Hija de pastores y mujer de un labrador, desde los 14 años hizo las veces de 'agostera', que era la mujer que acompañaba a los hombres en las labores del campo, y además de echarles una mano, era la encargada de cocinar para todos ellos. 

Si una palabra la define es trabajadora. "No ha hecho otra cosa que trabajar para sus hijos", explica uno de ellos. El mismo al que se le empañan los ojos cuando intenta describirla. "Solo hay una palabra para mi madre, inmejorable", dice. Lo mismo opinan sus otros cuatro hijos, cinco nietos y tres bisnietos. ¡Qué van a decir si en la casa de la abuela Dolores siempre había magdalenas, chocolate y cariño a raudales!. Para esta mujer no hay lugar mejor que donde esté su familia. 

Y no es para menos, los más pequeños de la casa la adoran y los mayores la admiran. Desde que cambió el pueblo por la ciudad, hace siete años, sale más. Y todas las semanas va a comer a algún restaurante de la Almozara acompañada de sus hijos. Como si su cuerpo calara ahora el cansancio de toda una vida de trabajo, Dolores pasa la mayor parte del tiempo dormitando. Pero esta zaragozana antes era una experta de la costura y la cocina. "La sopa era buenísima, pero los días que hacía guisado de cordero era espectacular", explica su hijo.

Tanto es así, que según sus allegados, Dolores nunca ha tenido que probar la comida para ver si estaba sosa o salada. "Le tenía cogido el punto", admiten. Recuerda con mucho cariño el día de la matacía del cerdo. "Cada año en casa se mataban dos y hacíamos longanizas y chorizos, era una uno de los días más felices del año", explica Dolores. Hasta hace cuatro días, no comía nada que no saliera de su corral o de su huerta. 

Dolores vivió la Guerra Civil en primera persona y a tan solo 10 kilómetros de Belchite. Ella y su marido tuvieron que abandonar Almonacid durante ese periodo. Nunca olvidará cómo había quedado su casa cuando regresó. Junto a las penurias de la guerra también tuvo que sufrir otras grandes pérdidas. Una de ellas la vistió con un luto del que ya no ha podido desprenderse. Sin embargo, todo aquel que la conoce sabe que Dolores ha sido siempre la generosidad y el buen humor en persona.

Este sábado Dolores y los 13 miembros de su familia celebran en la Casa Antón, en el zaragozano barrio de la Almozara, una vida entera de esfuerzo y cariño. Todos ellos tienen más que aprendido el mayor consejo que les ha dado siempre Dolores. "Cuidar siempre a los abuelos, ellos han cuidado de los hijos y los nietos, y cuando les toca el turno a ellos hay que hacerlo con todo el cariño del mundo". 

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