Zaragoza

Una trinchera viviente para rememorar la Guerra Civil

Del 23 de agosto al 7 de septiembre se organizan las primeras jornadas de interpretación de la batalla de Belchite.

Una trinchera viviente para rememorar la Guerra Civil
J. L. G

Con la intención de recuperar el pueblo viejo se están realizando multitud de actuaciones en su entorno, una de ellas es la celebración de las primeras jornadas de interpretación de la batalla de Belchite. “De este modo, intentamos acercar todo lo que ocurrió en la Guerra Civil a los vecinos de Aragón y también de otras partes de España”, relata Juan Carlos Salavera, director técnico de Belchite Turismo.

Por ello, desde el próximo 23 de agosto hasta el 7 de septiembre se realizarán diferentes actos como conmemoración de la batalla de Belchite. Durante estos días además de llevar a cabo las ya conocidas visitas guiadas por las ruinas y las nocturnas, más centradas en las leyendas del lugar, se podrá disfrutar de la proyección del documental 'La higuera sin hojas', del realizador francés Marc Weymuller -será el 23 de agosto en la sala Belia- y de unas visitas guiadas más amplias “Las llevaremos a cabo todos los sábados a las 10 horas para todos los que estén interesados en aprender un poco más ya que acudirán al puesto de mando republicano, que está cercano a las ruinas”, detalla.

En el Centro de la Paz y en el Arco de la Villa -la puerta de entrada al pueblo viejo- se podrá recorrer una exposición de carteles de la Guerra Civil. Este evento tendrá una duración mayor que los anteriores, concretamente del 15 de agosto al 15 de septiembre.

El día clave será el próximo 30 de agosto ya que se realizará una conferencia sobre el traslado del pueblo viejo al nuevo además de una exposición de fotografía antigua. “Dos aragoneses han hecho dos estudios diferentes sobre este fenómeno y durante este diálogo los pondrán en conocimiento de los asistentes”, asegura Salavera. El director técnico subraya que el éxodo continuado durante más de diez años ocasionó muchos problemas en el momento de situar a cada uno de los 4.000 habitantes en el que sería su futuro hogar.

“También habrá una trinchera viviente”, destaca el director técnico de turismo de Belchite. En diferentes lugares de las ruinas los visitantes se encontrarán gente vestida con la ropa de la época de la Guerra Civil, tanto de un bando como de otro. “Estas personas contarán con armas auténticas de aquellos años, aunque inutilizadas para que no pueda haber ningún descuido”, sostiene. Así, los turistas que acudan podrán fotografiarse con ellos y acercarse ligeramente a lo que se vivió durante esta época.

“Nuestra intención es que estas jornadas tengan la mayor acogida posible ya que nos gustaría que se pudieran convertir en un evento anual en el que rememorar el pasado de esta localidad”, sostiene Salavera. Por ello, durante estos días también se llevará a cabo una feria militar y de coleccionismo, que se situará en el frontón de la localidad o en el pueblo viejo. “Todo depende de cuántas asociaciones vengan finalmente”, subraya.

Eventos puntuales para atraer más público

Desde el año pasado se cobra seis euros para visitar las ruinas con una guía que te explica todos los entramados históricos. A esta oferta diurna se le añade en verano la opción nocturna, que ofrece otro tipo de visita. “El recorrido se centra en los cuentos y leyendas de los siglos XVII y XVII del lugar”, cuenta Salavera. También añade que en esta población han tenido especial relevancia los fenómenos paranormales. “La gente que viene a esta visita está interesada en esta temática que va muy acorde con ser una población abandonada como es esta parte de Belchite”, sostiene.

Además de esto también se hacen actos puntuales resaltando algún tipo de festejo. “En determinadas fechas intentamos utilizar el pueblo como un escenario único, por ejemplo, para la festividad de Todos los Santos realizamos una interpretación de Don Juan Tenorio”, señala. Apunta a su vez que este año esperan volver a repetirlo. Otro ejemplo es que durante el pasado mes, en honor a Santa Ana y San Joaquín se cantaron y bailaron jotas en su interior.

Etiquetas