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Once años a la espera del centro de especialidades del Actur

Los vecinos recuerdan que su apertura es una “reivindicación histórica” de la margen izquierda.

El solar en el que tendría que ir el equipamiento solo alberga el cartel que lo anuncia
Once años a la espera del centro de especialidades del Actur
S.A.C.

Los vecinos de Las Delicias pudieron celebrar este lunes el anuncio de la apertura del nuevo centro de especialidades en 2015, pero los del Actur todavía no han visto ni el inicio de la construcción del de su barrio. Once años después de que se publicase que iba a crearse un centro en un solar de la calle de Gertrudis Gómez de Avellaneda, lo único que ha crecido allí es la vegetación.

José Redondo, presidente de la Asociación de Vecinos Kasan, recuerda que es una "reivindicación histórica" del barrio. El primer proyecto data de 2003 y tendría que estar ya en funcionamiento. “Se le dio mucho bombo, pero se puso una primera piedra y se quedó así”, abunda Soledad Hernández, vocal del Consejo de Salud de Aragón.

La falta de cumplimiento de esta promesa “supone un inconveniente” para los vecinos, según explica Redondo. Los habitantes del Actur acuden al centro Grande Covián, en el Picarral, hasta el cual algunos vecinos no tienen conexión directa en transporte público. “Hay que hacer varios trasbordos y es un problema para la gente mayor o en silla de ruedas”, señalan.

Pero no son los únicos que son atendidos en este centro. Los vecinos del Arrabal, La Jota, el barrio de Jesús y varios barrios rurales y pueblos de la margen izquierda también tienen que soportar las largas esperas en el Grande Covián. Tantos usuarios para un solo centro provoca que "varios servicios estén saturados, como Oftalmología, Endocrinología, Cirugía...", apunta Rafael Tejedor, presidente de la asocación de vecinos Tío Jorge del Arrabal. Sin embargo, Tejedor teme que la apertura del centro del Actur suponga la conversión del Grande Covián en un centro de salud para evitar pagar el alquiler del local de La Jota. "El del Actur se debe abrir, pero que conviva con el Grande Covián, porque es una zona asistencial muy grande", puntualiza.

"Debería ser una prioridad", señala Daniel Alonso, presidente de la Asociación de Jóvenes Vecinos del Actur. Además, el Grande Covián “deja mucho que desear”, asegura Redondo. Los vecinos temen que este centro continúe perdiendo servicios, como ocurrió en 2013, o que se cierre por las tardes durante la segunda quincena de agosto, como el verano pasado. “En julio ha estado abierto por las tardes, pero no hay consultas ordinarias, por lo que solicitamos que se mantenga a pleno rendimiento”, explica Hernández. Un centro de salud para el barrio de Jesús

Redondo asegura que el nuevo centro de especialidades “hay que reclamarlo con fuerza”, pero, como indica Tejedor, no es el único equipamiento pendiente de la margen izquierda. "En el barrio de Jesús tampoco hay centro de salud, aunque hace cinco años se planificó su construcción en Marqués de la Cadena, frente a la Azucarera, recuerda.

El solar tenía como destino un uso escolar, pero se modificó para poder albergar este centro. Sin embargo, como en el caso anterior, las obras nunca comenzaron.

Quejas por las urgencias

La falta de construcción de centros no es el único problema. Los vecinos ven además la pérdida de servicios de los que sí están en pie. “Desde que nos quitaron las urgencias en los centros de salud, todos vamos al Actur Oeste”, señala Soledad Hernández. Esto, explica, “provoca que haya mucha gente”. Además, “si tienes que ir al Royo Villanova a una especialidad, a partir de las 19.00 no te atienden y te mandan al Miguel Servet”, recuerda.

El cierre de las urgencias del Punto de Atención Continuada (PAC) del paseo de Sagasta ha supuesto la puntilla para los habitantes de la margen izquierda. “Ahora nos mandan al Hospital Provincial. A algunos les quedará más cerca, pero se pierde otro servicio de atención primaria, hay más colas y más saturación”, indica la vocal del Consejo de Salud. El perjuicio también es económico, asegura, ya que “es más caro atender una urgencia en un hospital que en un centro de atención primaria. Sobre este aspecto, Marea Blanca ha apuntado que el coste varía de los 22 euros a los 100 de la atención en las urgencias hospitalarias.

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