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Zaragoza

Las estafas de los supuestos videntes y médiums crecen al calor de la crisis

Los supuestos 'profesionales' de la videncia se han multiplicado en los últimos años.

Un anuncio repartido en buzones de Zaragoza
Las estafas de los supuestos videntes y mediums crecen al calor de la crisis

"No hay problema sin solución. Gran vidente especialista en todo tipo de problemas y dificultades". Es el encabezado de uno de los numerosos anuncios de videncia y servicios espirituales que pueden encontrarse en carteles por la calle, en anuncios en el buzón o a lo largo y ancho de la red.

En ellos se prometen resultados rápidos en la consecución de objetivos en ámbitos que depeden tan poco de la casualidad como los negocios -mantener el puesto de trabajo o atraer clientes-, las relaciones de pareja y la atracción amorosa de la persona deseada e, incluso, la protección y la sanación de un familiar con una enfermedad terminal.

"Son auténticas quimeras a las que se agarran personas en situaciones desesperadas", apunta el psicólogo aragonés Carlos Cañada. "Muchas personas que recurren a estos servicios tienen problemas económicos y, sin embargo, no dudan en hacer llamadas de mucha duración a teléfonos con tarifas elevadísimas. Y a pesar de que no resuelven sus problemas personales siguen reincidiendo. Eso hace ver que tienen algún tipo de carencia que tratan de cubrir con estos servicios", añade.

El psicólogo subraya que, tanto en los servicios de llamadas como en los presenciales se llega a generar "una dependencia de la que es muy complicado deshacerse" y que, además, "los supuestos videntes hacen uso de su persuasión y, cuando profundizan en la vida de su 'cliente', utilizan ganchos para mantenerlos 'en nómina' el mayor tiempo posible". Cañada recomienda a las personas en una coyuntura como la descrita que "acudan a sus familiares y a manos expertas" para desengancharse.

Basta un rápido rastreo por la red para ver que la 'oferta' de videntes en Aragón, y especialmente en Zaragoza, no es nada corta. Sólo en una de las principales webs de anuncios de internet se publicitan 219 videntes, mediums, curanderos, tarotistas e, incluso, expertos en vudú que dan servicio en la capital aragonesa.

Sus servicios son de lo más variado, del mismo modo que sus precios. Se puede conseguir, por ejemplo, un "estudio del Tarot de Marsella" por apenas diez euros, la oferta más barata, pero también se ofrecen "amarres amorosos" -supuestas devoluciones de la persona amada- por la friolera de 100 euros por sesión.

No siempre se denuncia

Fuentes policiales explican que si bien han aumentado los casos al calor de la crisis, "estos no siempre son constitutivos de delito". Además, añaden desde la Policía Nacional, se une otro condicionante: "en la mayoría de los casos los perjudicados no denuncian porque se sienten avergonzados". Sí se incurriría en delito cuando en determinados casos, como cuando se pidiesen favores sexuales a cambio del servicio de videncia, o cuando quede demostrado la estafa económica.

Recientemente fueron detenidos dos hombres en Zaragoza por estafar más de 60.000 euros a una mujer a la que hicieron creer que eran videntes capaces de ayudarla a superar sus problemas. uno de los detenidos contactó telefónicamente con la víctima, el pasado mes de enero, manifestándole que si le contrataba para varias sesiones de videncia le ayudaría a superar sus problemas.

La mujer aceptó su propuesta y se reunieron en varias ocasiones en el domicilio del vidente, pagando cantidades de dinero que iban desde los 50 hasta los 300 euros en concepto de tratamiento. El detenido, posteriormente, pidió a la víctima que le entregara 60.000 euros para un trabajo que la ayudaría en sus problemas y que cuando terminara se los devolvería. La mujer aceptó pero pasados varios días, cuando lo llamó para reclamarle el dinero, le dijo que se había tenido que ir a su país y que cuando volviera lo haría, aunque ya no volvió a saber de él. Finalmente fueron puestos a disposición judicial.

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