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Zaragoza

El Tribunal de Cuentas examina a La Muela y sus fantasmas

El órgano fiscalizador ha incluido al municipio en un informe que analiza cómo han sobrevivido a la crisis los municipios más dependientes del ladrillo.

Fachada del Ayuntamiento de La Muela
La Muela dejó de ingresar 17,8 millones de euros en cuatro años
A. N.

Supervivientes a la crisis del ladrillo. Eso es lo que ha buscado en uno de sus últimos informes el Tribunal de Cuentas (TCU). El órgano fiscalizador ha analizado la situación de varios ayuntamientos españoles que se expandieron, demográfica y económicamente, al calor de la burbuja inmobiliaria y quedaron totalmente a su merced cuando esta estalló en 2008.

El objetivo no es otro que conocer cómo sobrevivieron las cuentas de estos ayuntamientos entre los años 2009 y 2011, dado que estas eran totalmente dependientes de la construcción. Trece han sido los ayuntamientos elegidos y entre ellos figura uno aragonés donde la crisis inmobiliaria impactó especialmente, La Muela.

Según pone de relieve el informe del TCU, el municipio zaragozano ha resultado elegido porque su población creció un 168% en diez años y en 2007 el ayuntamiento tenía unos ingresos cercanos a los 24,3 millones de euros. En 2011, los ingresos se situaron en 6,4 millones. Es decir, en apenas cuatro años se habían dejado de percibir 17,8 millones. 

"La caída de la construción tuvo un efecto inmediato sobre las haciendas municipales debido a la disminución de lo ingresos directamente relacionados con el sector", dice el informe del TCU. Esta situación "ha puesto a prueba la solvencia de las entidades locales y la eficacia de los mecanismos de disciplina presupuestaria y financiera establecidos por la legislación", añade.

La caída de ingresos obedeció, sobre todo, al desplome del Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), que pasó de 4,2 millones de euros en 2007 a 158.000 euros en 2011; y de lo ingresado por aprovechamientos urbanísticos, que pasó de 10,5 millones a cero en el intervalo referido. 

Más impuestos, menos gasto y despidos

El Tribunal de Cuentas pone de relieve que entre las herramientas de los ayuntamientos para salir al paso de la desastrosa situación estaban la contención del gasto, la reestructuración y el aumento de los ingresos, vía subida de impuestos

La Muela aplicó esta 'receta' para intentar sobreponerse. En 2009 subió el ICIO pero la efectividad de la medida resultó "escasa" ante la disminución de la actividad urbanística. En 2010 también se actulizó al alza el IBI y otros impuestos relacionados con la construcción, además de otras tasas municipales. Su repercusión también fue limitada.

Así mismo, el ayuntamiento actualizó los censos municipales, revisó los procedimientos de recaudación y potenció la inspección tributaria, según se lee en el informe.

Entre 2009 y 2012, La Muela suprimió las inversiones reales y en 2011 recortó el gasto corriente (energía, materiales...). Este mismo año decidió reducir el personal laboral al servicio del Ayuntamiento, pero la medida supuso un ahorro nulo porque en 2012 se tuvo que absorber a 17 trabajadores de las sociedades mercantiles municipales por encontrarse estas en fase de liquidación.

Cero ahorro 

El TCU no se anda con remilgos al señalar que el Consistorio muelano "no acumuló ahorro en los ejercicios de crecimiento económico y de alta intensidad urbanística". La mayoría de los beneficios fueron transferidos a la Sociedad Municipal Urbanística de La Muela y se dedicaron, enumera el informe, "a dotar al municipio de un centro deportivo, un campo de golf, un auditorio, una plaza de toros, una depuradora y una zona residencial, entre otras infraestructuras".

El documento no cita la Operación Molinos ni los viajes al Caribe subvencionados para todos los vecinos. Lo que sí advierte es quelos indicadores relacionados con la liquidez inmediata de los años objeto de estudio "muestran la situación crítica que atraviesa la entidad" y refiere que entonces había "un importante número" de facturas pendientes de pago e incumplimiento de las obligaciones tributarias y de la Seguridad Social.

En el estudio 'acompañan' a La Muela una docena de ayuntamientos repartidos por toda España. Se trata de Finestrat (Comunidad Valenciana), Villamediana de Iregua (La Rioja), Arroyo de la Encomienda (Castilla y León), Pájara (Canarias), Torre-Pacheco (Murcia), Almendralejo (Extremadura), Narón (Galicia), Chiclana de la Frontera, Toledo, Sant Cugat del Vallès, Torrejón de Ardoz y Oviedo.

Lea el informe completo del Tribunal de Cuentas sobre La Muela pinchando aquí

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