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Los inquilinos de Zaragoza Vivienda en el Casco, "asfixiados" por el alquiler

Un sociólogo de la Universidad Complutense de Madrid comparará este jueves la evolución de otros barrios como Lavapiés, el Rabal o Albaicín con la situación del Gancho o la Magdalena.

Pancartas de los inquilinos de Zaragoza Vivienda
Vecinos de los pisos de Zaragoza Vivienda en el Casco, ?asfixiados? por el alquiler

"Vecinos en lucha por un alquiler justo" o "asfixiados por el alquiler" son algunos de los mensajes que cuelgan de algunos balcones de la plaza de Las Armas desde este sábado. Los inquilinos de los pisos de Zaragoza Vivienda de las calles de Las Armas y Casta Álvarez están "preocupados" por el elevado precio de sus alquileres. "Mientras que, en general, el precio de la vivienda se ha desplomado, nuestros alquileres permanecen altos y son los mismos que cuando entramos hace dos años", aseguran.

Por sorteo y tras cumplir los requisitos necesarios para la cursar la solicitud, llegaron a las viviendas protegidas hace poco más de un par de años hasta ocupar las 82. Desde entonces, el precio del alquiler es de 6 euros por metro cuadrado. Manuel Pellicer y su pareja llegaron con la primera hornada del vecindario. Ambos estaban a la espera de que su nombre apareciese en el sorteo y tras dos años aguardando el momento, fue ella quien consiguió un vivienda. "Los pisos estaban sin amueblar, por lo que tuvimos que hacer una inversión importante para equiparla. Entramos con la ilusión de quedarnos, no de que fuese una vivienda de paso", asegura Pellicer, quien lleva dos meses en paro y se encuentra cobrando la prestación por desempleo.

"Hay que tener en cuenta que se trata de vivienda protegida. Las familias que habitamos estos bloques, en pleno corazón del barrio del Gancho, somos de clase trabajadora y entramos en el programa en función de unas determinadas condiciones socioeconómicas", explica Pellicer. "Y dichas condiciones se han visto terriblemente deterioradas. Muchos estamos en el paro, algunos con prestación y otros con subsidio y cargas familiares", añade.

"Es por todo esto, que no entendemos como la vivienda protegida puede mantener precios a nivel de mercado o incluso por encima de éste", aseguran desde la Asociación de Vecinos Lanuza-Casco Histórico, donde hace unos meses constituyeron una asamblea para tratar el problema y ponerse en contacto con la sociedad municipal de vivienda.

"Algunos de nuestros vecinos y compañeros ya han tenido que marcharse por no poder hacer frente a los gastos de alquiler y comunidad ¿Cómo es posible que se dé esta situación en viviendas protegidas en el Gancho?", lamentan. "Confiamos que tanto el Ayuntamiento de Zaragoza como el Gobierno de Aragón, pongan los medios para poner freno a este proceso de posible gentrificación", cuentan.

Desde la sociedad municipal aseguran que son "conscientes" del problema y están estudiando posibles soluciones como la rebaja del alquiler en función de la renta o la disminución general del precio por metro cuadrado. Aunque todavía no está claro y habrá que esperar hasta principios del año que viene para ver cómo se resuelve.

¿'Gentrificación' en el Casco Histórico?

La 'gentrificación' se entiende como un proceso de transformación urbana en el que la población original de un sector o barrio deteriorado -generalmente cascos históricos- y pobre es progresivamente desplazada por otra de un mayor nivel adquisitivo.

¿Se está produciendo la gentrificación en barrios como El Gancho o La Magdalena? Para conocer mejor este proceso, el próximo jueves, en la sede de la Asociación de Vecinos Lanuza-Casco Histórico, Santiago Ruiz Chasco, sociólogo de la Universidad Complutense de Madrid, explicará los casos y procesos de gentrificación en otras ciudades españolas como en el barrio de Lavapiés en Madrid, el Rabal de Barcelona o Albaicín en Granada. La cita será a las 19.00 de este jueves 13 de diciembre en el 23 de la calle San Pablo.

"Con esta ponencia queremos iniciar un proceso de debate para poder ver qué es lo que está pasando en el barrio", explica Pellicer, miembro de la asamblea de vecinos que está luchando por "un alquiler más justo".

Bajo proyectos de rehabilitación de los barrios calificados como "degradados" las instituciones públicas, en colaboración con el sector privado y con algunas entidades sociales, impulsan políticas que favorecen el encarecimiento, a largo plazo, del precio de las viviendas y una mayor presión policial. "Como resultado de estas políticas los habitantes de estos barrios -con poco poder adquisitivo-, acaban siendo desplazados o directamente desalojados, hacia zonas periféricas, convirtiéndose los centros históricos en objetos de consumo, ocio y turismo", explican desde el colectivo vecinal. "No estamos en contra de las actividades que se hacen en el barrio o de la apertura de nuevos locales que le han dado vida al barrio, simplemente queremos es que haya un desarrollo integral del mismo y sin desplazar a nadie", concluye Pellicer.

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