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Zaragoza

Aragón

El sector funerario aragonés, tocado por la crisis

Las funerarias sufren el descenso en el consumo y el incremento del IVA. Buscan reinventarse con nuevas líneas de negocio.

Cementerio de Torrero
Tumbas gitanas en el cementerio de Torrero de Zaragoza_4
A PHOTO AGENCY

La festividad de Todos los Santos está a la vuelta de la esquina y con ella llega el recuerdo de aquellos seres más queridos que nos han ido dejando. Alrededor de su marcha se despliega un sector, el funerario, que como muchos otros -la inmensa mayoría- no es ajeno a la crisis.

La coyuntura económica impide que cada vez más familias puedan afrontar grandes desembolsos imprevistos, como los derivados de un funeral. El último aumento del IVA de 8 a 13 puntos porcentuales el pasado verano en todos los servicios del sector supuso un duro golpe para las empresas.

El incremento fue equiparable, por ejemplo, al de las salas de juego. "Una ruleta es una cosa y otra muy distinta es enterrar a alguien, que es una obligación. Estamos hablando de la pérdida de un ser querido", manifestó José Antonio García, un empresario zaragozano del sector que no entiende cómo "el Gobierno no es consciente de que un servicio funerario es una necesidad, no un servicio de ocio".

"Antes lo pagaba el cliente y ahora lo va a seguir pagando el cliente. Nosotros no podemos asumir una carga que el Gobierno nos echa a nosotros", apostilla. Para Manuel Lacambra, gerente de la Funeraria El Paraíso, esta subida del 13% es "de juzgado de guardia" y confirma que muchas funerarias no van a poder asumirla.

Como muchos otros, el funerario es un sector que tiene que hacer frente a una reconversión o, al menos, a un nuevo planteamiento de algunas de sus líneas de negocio. La reducción del gasto en productos como los féretros y en suplementos como las coronas de flores obliga a los empresarios a ofrecer facilidades.

Una de ellas es el pago a plazos. "Es una opción nueva que ofrecemos a los familiares, y cada vez más personas, sobre todo si se encuentran en dificultades económicas, hacen uso de esta oportunidad", señalan desde la empresa. Aún así, reconocen que todavía es mayoritario el pago único ya que "prefieren olvidar el trance cuanto antes", explican desde la funeraria Mémora.

El sector sigue innovando

A pesar del momento el sector "sigue innovando" y presentando cada año novedades, como los códigos QR sobre lápidas (que conectan con un espacio virtual dedicado a la memoria del fallecido), la personalización de la lápida desde casa a través de una página web, ataúdes biodegradables ecológicos o coches fúnebres eléctricos.

También se amplía el negocio hacia el mundo animal. A Cadrete ha llegado, recientemente, una empresa dedicada a la incineración de mascotas. La cremación de animales es un negocio, hasta ahora, inédito en Aragón, pero que cuenta con cierta trayectoria en otros puntos de la geografía española. Muchos amantes de los animales desean conservar en una urna las cenizas de su perro o gato (o de otras especies, como conejos, periquitos, iguanas o hamsters). También los hay que llevan a todas partes un recuerdo de su fiel compañero en forma de colgante, opción disponible en la instalación zaragozana.

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