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La reorganización de los bomberos obliga a cerrar parques y dilata los tiempos de respuesta

Los centros de Tauste, Cariñena y Daroca han bajado la persiana hasta en 164 ocasiones desde el pasado febrero.

El Parque de Tauste está instalado en una nave alquilada del polígono industrial Las Rozas
La reorganización de los bomberos obliga a cerrar parques y dilata los tiempos de respuesta
NOELI BARCELÓ

ZARAGOZA. Una salida para llevar un camión cisterna con agua de boca al santuario de la Misericordia de Borja hizo que los bomberos de Tauste tuvieran que cerrar su parque y trasladarse al de Tarazona, a unos 50 kilómetros de distancia, para que este pudiera mantenerse abierto. Si en el tiempo que estuvieron en el parque de las proximidades del Moncayo hubiera ocurrido uno de los tantos accidentes en la N-232 a los que acuden los bomberos de Tauste, estos habrían estado a tres cuartos de hora de la emergencia. O habrían acudido los de Ejea, que, por ejemplo, en llegar a Luceni tardan unos 40 minutos, justo el doble de lo que les costaría llegar a los de Tauste.

La reorganización de este servicio de la Diputación Provincial de Zaragoza, que se puso en marcha el pasado febrero, ha hecho que en lo que va de año los parques de Tauste, Cariñena y Daroca hayan tenido que cerrar hasta 164 veces entre los tres. Y esto dilata los tiempos de respuesta en caso de emergencia en las zonas que dependen de los parques que cierran.

Los turnos que tenían los bomberos antes de febrero eran: una semana de trabajo de ocho horas cada día, una de fiesta, otra de trabajo con ocho horas en el parque y otras ocho localizado y otra de fiesta. Con la nueva organización, los bomberos han pasado a trabajar un día entero (las 24 horas) y a tener luego cinco de fiesta. De esta forma, se han eliminado los buscas y para completar las horas e igualarse al resto de empleados de la DPZ tienen una bolsa de 90 horas que se usan para necesidades puntuales o casos de emergencia, como puede ser una operación salida de tráfico.

Los profesionales consultados por este periódico coinciden en que la eliminación del busca ha sido muy bien acogida entre los bomberos, especialmente por los que no trabajan donde residen. Sin embargo, también les preocupa la desprotección de los parques que se ven obligados a cerrar y del área para la que trabajan, que en ocasiones ya está a una gran distancia (parques como el de Cariñena atienden urgencias en Cuarte, por ejemplo, a 40 kilómetros).

Esta problemática ha saltado al terreno político, ya que el asunto preocupa especialmente en los pueblos donde sufren los cierres. Es el caso de Tauste, donde el grupo socialista denunció esta situación en el último pleno. «Nos preocupa el hecho de que Tauste, que tiene una amplia zona que atender, pase a depender de Ejea o Zaragoza. Hay veces en las que el tiempo es importante, y más especialmente en verano, con un alto riesgo de incendios», dijo el portavoz socialista, José Luis Pola.

En Tauste se han contabilizado 29 cierres desde el pasado febrero (unos porque han tenido que desplazarse a Ejea y otros a Tarazona). El último, el pasado lunes, cuando los bomberos de Ejea tuvieron que salir a un pequeño incendio en el término de Luna. El parque de Tauste se considera un punto de apoyo dependiente del parque comarcal de Ejea. «Con el cambio de sistema, antes en 24 horas estábamos 12 bomberos disponibles en los tres turnos y localizables con busca otros seis o siete. Ahora, estamos 4 en 24 horas», explicaron algunos profesionales del servicio.

Ejea cuenta con una plantilla de 25 bomberos, mientras que el punto de apoyo de Tauste tiene 6, pese a ser uno de los más activos –la media de salidas al año es de 350– y dan servicio a 17 poblaciones del entorno. Los profesionales aseguran que lo bueno sería que en las 24 horas Tauste tuviera 4 bomberos y Ejea, 8. «Estamos bajo mínimos. A veces, salimos a un siniestro un solo bombero con un vehículo –añadieron–. En ocasiones se llama al personal que está descansando. Somos pocos y hay que recurrir a todos los efectivos».

El parque de bomberos de Cariñena también se ha visto obligado a cerrar sus puertas hasta en 75 ocasiones desde el pasado febrero. Y lo ha hecho en 57 días distintos (en una misma jornada puede haber más de un cierre y estos son de distinta duración). En su caso, tienen que trasladarse al parque de La Almunia, donde está el centro de comunicación, para que este no se quede sin personal cuando salen los bomberos asignados a ese parque. Cuando esto ocurre, como en el resto de parques, el teléfono se desvía al lugar al que se trasladan los funcionarios que trabajan en la extinción de incendios. Este parque tiene un interino en plantilla. En La Almunia, hay tres bomberos y un cabo por turno (a veces, se suma un sargento). Y todas las mañanas, un auxiliar se encarga de responder al teléfono.

En el parque de Daroca, la situación también se ha repetido y han tenido que cerrar unas 80 veces en lo que va de año para ir al de Calatayud. En este también hay una vacante cubierta por un interino. Desde hace dos años, no se convocan oposiciones.

 

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