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Quejas en Universidad por la desaparición de la línea 40

Desde las asociaciones de vecinos del distrito piden que se tomen "medidas alternativas".

La preocupación y la incertidumbre de los vecinos del distrito Universidad ante la inminente desaparición de la línea 40 de autobús urbano, prevista para el 1 de agosto, aumenta casi de la misma manera que lo hacen las averías del tranvía. Y es que se trata de una ruta que une los barrios de San José, con Romareda y el entorno del campus universitario, pasando por el centro de la ciudad, “muy usada” no solo por quienes residen en estos núcleos de población, sino por un “elevado número de zaragozanos”.

Así lo estiman desde la Unión Vecinal Cesaraugusta. Su presidente, Manuel Ortiz, que representa igualmente la Asociación de Vecinos Arco Iris, asegura “que la medida no es para nada acertada”. “Es lógico que una línea de bus que discurre paralela a las vías del tranvía no tiene demasiado sentido. Pero sí lo tiene como alternativa a un medio de transporte que en tan solo unos días se va a convertir en el único que nos conecte con el centro de la ciudad”, dice Ortiz.

Ya hace unos meses desapareció el 30, tan utilizado por los vecinos de Las Fuentes que tenían que acercarse hasta el Hospital Miguel Servet, o venían al fútbol o a cualquier otro centro de los alrededores, como el Conservatorio de Música o la sede de Urbanismo del propio Ayuntamiento. Son servicios de ciudad, no de barrio. Y como tal, debería contar con medios de transporte alternativos accesibles para todos”, comenta Manuel Ortiz.

Para intentar poner solución a un problema “que solo acaba de comenzar, sin ni siquiera haber echado a andar”, desde este colectivo vecinal y también desde la Asociación Agustina de Aragón enviaron, hace tan solo unos días, las quejas vecinales al departamento de Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza. “No nos pueden dejar solo con una línea de bus, la número 35, que realiza la conexión con el centro a través de la avenida de Valencia y que no cuenta con posibilidad alguna de trasbordo con el tranvía”. “Estos días, coincide, además, que además se están registrando más averías de lo habitual.  Algo que está alterando los nervios de los vecinos, que ya han comenzado a acercarse a la asociación solicitando medidas alternativas”, cuenta Manuel Ortiz.

Unos de esos vecinos es Gregorio González. “Esto es vergonzoso. ¿Cómo se pueden plantear dejar sin bus una zona en la que más movimiento se genera? Entre los hospitales, el campo de fútbol… Si en estos momentos, en horas punta, el tranvía va hasta los topes, no quiero ni imaginar qué ocurrirá cuando sea la única alternativa de llegar al centro no solo para los vecinos de Valdespartera, sino también para todos los que vivimos en Universidad”, dice el zaragozano.

Opinión que también comparte María Luisa García, que reside en la calle de Asín y Palacios. “Me considera usuaria habitual del tranvía. Creo que es un gran avance para la ciudad. Siempre que se trate de algo complementario a los servicios con los que ya contamos. De poco servirá si lo anterior desaparece. Y más teniendo en cuenta que si ocurre algún incidente, nos quedamos colgados”, comenta García.

“Por lo menos, nosotros tenemos el tranvía que, en el caso de que no funcione, podemos acercarnos andando hasta el centro. Peor lo tienen en San José, que se quedan sin conexión con nuestro barrio”, comenta Roberto Valero, que también vive junto a La Romareda. “Sin duda, al menos para mí, el mayor problema será la masificación de gente en los vagones”, dice el joven.

“Ya hemos solicitado que se tomen las medidas oportunas al respecto en el departamento de Movilidad. Esperamos que, finalmente, lleguen”, concluyen desde la Asociación de Vecinos Arco Iris.

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